jueves, 25 de septiembre de 2008

El niño con el pijama de rayas


Este jueves se preestrena la película "El niño con el pijama de rayas", basado en el conocidísimo relato de Boyne. La verdad es que tengo interés en verla para comprobar si resulta al menos la mitad de conmovedora que el relato: todavía recuerdo la sensación de creciente desasosiego a medida que avanzaba en las páginas del libro.

No sé si esta obra (me refiero al relato) pasará a la historia de la literatura como una obra maestra. Lo que sí tengo claro es que el desarrollo de la historia (historia terrioble, en cualquier caso) resulta magistral en su sencillez de recursos y en su capacidad de describir emociones.

Sólo deseo que la pantalla grande no destroce la sensación que genera el relato: esa sensación por la cual los personajes de Bruno y Shmuel forman parte de ti. Esa sencilla pero intensa emoción debería ser respetada por la gran pantalla... Yo así lo espero

8 comentarios:

ALTAZOR TEMBLOR DE CIELO dijo...

En primer lugar: enhorabuena por el blog, este fin de semana, si te parece, te añadimos al PL.
En segundo lugar, estoy de acuerdo con lo que dices de la obra, aunque sólo he leído la mitad de libro. No sé por qué me da a mí que la peli si va a estar bien.
Un beso

ALTAZOR TEMBLOR DE CIELO dijo...

Lo he acabado y tengo que decir que todo lo que me habías dicho de él es poco. La barbarie queda más patente si cabe por la inocencente perspectiva que adopta el narrador. He de confesar que reprimí mis lágrimas porque no me apetecía que todo el autobús me viera llorando.
Espero que la película esté a la altura y me parece que puede ser pues no creo que sea una obra difícil de llevar a la pantalla.

EMITIENDO PARA TODA LA GALAXIA dijo...

A min encantoume o libro,o final deixa un regusto tráxico pero pareceume encantador o modo de contar a historia dos dous rapaces.
A ver o que nos contan na peli.

MAIS CARGADA DE BOMBO dijo...

Eu como últimante non leo moita literatura non poido opinar do libro.

Respeto o blog quería darche a noraboa.

Saúdos

Eladio Osorio Montenegro dijo...

Benvido a este mundo "vitual".

Me alegro muchísimo de que empieces un blog, porque creo que será muy interesante poder leerte, ya que son "muchas" las cosas que sueles decir, pero sobre todo de muy buena calidad ;)

Ahora mismo te agrego a mis favoritos, y prometo leerte a diario.

Por cierto, la foto de tu perfil muy chula.

Un abrazo muy fuerte

Eladio Osorio Montenegro dijo...

Referente al libro:

La historia me pareció buenísima... muy trágica, cruel, pero muy buena.

Lo que ya no me gustó tanto es como está escrito, a veces le notaba falta de ritmo, pero posiblemente vuelva a leerlo estos días, no vaya a ser que no tuviera el día cuando lo leí...

Referente a la película, aún no la he visto. pero es una de estas pelis que iré a ver con mucho reparo, ya que después de leer el libro no sé si el director será de contar la historia como la leí...

ALTAZOR TEMBLOR DE CIELO dijo...

Yo discrepo contigo respecto a lo del ritmo. Precisamente me parece que parte de la tensión y el patetismo de la obra vienen de ese devenir hacia un final sospechable hasta cierto punto, pero que quizás nos negamos a creer, y, sin duda y como ya dije antes, de la perspectiva que adopta el narrador mostrando la barbarie de los campos de concentración bajo la óptica de un inocente que intenta buscar expliaciones "lógicas" a todo.
No sé si Roge lo dice en su entrada o sólo lo comentamos hablando del libro: seguramente no pasará a los anales de la historia de la literatura como una gran novela, pero te remueve las entrañas.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

En primer lugar quería agradeceros a la acogida dada al blog. Y, por supuesto, vuestros comentarios.
Es evidente que, aunque todavía no hemos visto la película, el libro -salvo alguna excepción- nos ha gustado.

Intentaremos, Eladio, hacer (sobre todo) ejercicios de libertad. Que luego resulten interesantes o no ya se verá. En cualquier caso, y dado el "decanato bloggero" que representáis (pontelouco y caldelaodecaldelas) os agradezco, como decía, los comentarios realizados.
Hablaremos y discreparemos, seguro, pero con libertad y respeto.