viernes, 24 de octubre de 2008

Los verdugos voluntarios de Hitler (Los alemanes corrientes y el Holocausto)

Hace algún tiempo leí un libro que planteaba unas interesantes y originales reflexiones sobre esa gran tragedia del pasado siglo conocida como el Holocausto (la Shoah). El análisis histórico que presentaba el libro, Los verdugos voluntarios de Hitler (Los alemanes corrientes y el Holocausto), se fundamentaba en la idea de que cada individuo estaba en condiciones de elegir el modo de tratar a los judíos.

Voy a transcribir (en cursiva) algunas de los argumentos que expone el autor, Daniel Jonah Goldhagen, en el prologo de esta magna obra para explicar los fundamentos de la misma.

La obra se refiere a los perpetradores, los alemanes corrientes: ¿Cuáles eran sus creencias sobre los judíos? ¿Creían que el trato que daban a los judíos era justo y necesario?...¿Cuántos antisemitas había entre los alemanes? ¿Cuál era el carácter de su antisemitismo? ¿Qué pensaban de las medidas antisemitas –en Alemania- de los años treinta?

El libro de Goldhagen presenta pruebas y las interpreta para explicar por qué y cómo se produjo el Holocausto. Es una obra de explicación histórica, no de evaluación moral. Toma como punto de partida lo más evidente: el Holocausto surgió de Alemania y, por tanto, fue principalmente un fenómeno alemán. Sin embargo… es preciso reconocer que si Hitler y los nazis no hubieran alcanzado el poder, el Holocausto no se habría producido.

Lo verdaderamente original (y terrible, por sus conclusiones) del análisis de Goldhagen es que se centra en las visiones del mundo, las acciones y las opciones seguidas por los individuos, en las responsabilidades de éstos como autores de sus propias acciones y el la cultura política que originó sus puntos de vista.

Aunque una forma virulenta de antisemitismo, que era el punto de vista dominante sobre los judíos en Alemania durante el periodo nazi y con anterioridad, proporcionó a los alemanes la motivación para perseguirlos y, cuando se lo pidieron, para matarlos, si los nazis nunca hubieran llegado al poder, ese mismo antisemitismo habría permanecido latente. Éste es uno de los puntos que mejor argumenta Goldagen y que hace del libro una obra de referencia.

Así pues, sin los nazis, y sin Hitler en particular, el Holocausto no se habría producido, pero de no haber existido una considerable inclinación de los alemanes corrientes a tolerar, apoyar e, incluso en muchos casos, contribuir a la persecución absolutamente radical de los judíos en la década de 1930 y luego de participar en la matanza de judíos, el régimen jamás habría podido exterminar a seis millones de personas. Ambos factores fueron necesarios y ninguno de ellos era suficiente por sí solo. Sólo en Alemania se dieron estos dos factores.

Como podéis apreciar, estas tesis, profundamente argumentadas y comentadas a partir de un aparato analítico muy sólido, dista mucho de interpretaciones tradicionales basadas en la “locura colectiva del pueblo alemán”, “la irracionalidad de las masas”, “la ceguera colectiva” y no sé qué monsergas más.

Una obra imprescindible. Una obra fundamental.

Sobre la otra gran obra de este autor, La Iglesia Católica y el Holocausto, escribiré en otra ocasión.

Daniel Jonah Goldhagen - Los verdugos voluntarios de Hitler (Los alemanes corrientes y el Holocausto). Editorial Taurus.

6 comentarios:

janys dijo...

Perfecta tu entrada; muchas gracias por recomendar el libro de los verdugos voluntarios de Hitler; sabes, principalmente a mi hermana le encantará, de hecho estoy pensando en regalárselo. En particular, el holocausto me fascinó desde que participé en una obra de teatro en la preparación normalista; como ya debe saber, soy profesora; en ese tiempo leí el diario de Ana Frank y me cautivó. Bueno, gracias por tus comentarios, no dejes de visitarme, me agrada abrir el blog y ver las palabras siempre agradables de gente culta e inteligente. Besos desde México; León, Guanajuato, la mejor ciudad para vivir (es el eslogan del ayuntamiento.

Ferhergón dijo...

Roger, impresionante tu blog. Eres una enciclopedia.

Abres tú el debate de la libertad o lo seguimos en el mío?
O el miercoles comiendo?

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Dr. Fehergón.

Si quieres lo comenzamos comiendo. Tengo ganas.

Tú sí que eres una máquina (divulgativa).

Manuel dijo...

Nadie vio nada, nadie oyó nada y..., sobre todo, casi nadie dijo nada.
Ni los que conducían los trenes, ni los que comerciaban con el cuero de los zapatitos infantiles...
Te añado a mi lista de enlaces favoritos.

Anónimo dijo...

perdón, siguiendo la argumentación científica de este autor, no entiendo a dónde quiere ir a parar ¿Quiere concluir que el antisemitismo es genéticamente patrimonio de la raza o de la cultura alemana? ¿Ese antisemitismo surgió de forma espontanea entre la población o fue madurando a lo largo de siglos?
¿Hubo algún hecho que protagonizaran los judios que pudiera justificar el antisemitismo? No entiendo nada.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Buenas tardes (último anónimo).

Te contesto en una próxima entrada (hoy o mañana). Lo que me planteas exige cierto desarrollo.

Un saludo.