jueves, 2 de octubre de 2008

Milan Kundera (1)


Fue en 1980 cuando pudimos leer por primera vez, en el “Sunday Times”, cómo murió Iakov, el hijo de Stalin. Preso en un campo de concentración alemán durante la segunda guerra mundial, compartía su alojamiento con oficiales británicos. Tenían el retrete en común. El hijo de Stalin lo dejaba sucio. A los británicos no les gustaba ver el retrete embadurnado de mierda, aunque fuera la mierda de quien entonces era el hombre más poderoso del mundo. Se lo echaron en cara. Se ofendió. Volvieron a reprochárselo una y otra vez, le obligaron a que limpiara el retrete. Se enfadó, discutió con ellos, se puso a pelear. Finalmente solicitó una audiencia al comandante de campo. Quería que hiciese de juez. Pero aquel engreído alemán se negó a hablar de mierda. El hijo de Stalin fue incapaz de soportar la humillación. Clamando al cielo terribles insultos rusos, echó a correr hacia las alambradas electrificadas que rodean el campo. Cayó sobre ellas. Su cuerpo, que ya nunca ensuciaría el retrete de los ingleses, quedó colgando en las alambradas.

(Extracto de "La insoportable levedad del ser").

Fue en el 86 cuando leí esta novela. El título me sorprendió por su apariencia de tratado de ontología… Nada más lejos de la realidad: estaba ante la obra de uno de los novelistas europeos contemporáneos más importantes (al menos, en mi modesta opinión).

Pronto me hice con toda su obra publicada hasta entonces (“La broma”, “La vida está en otra parte”, “El libro de la risa y el olvido”) y fui siguiéndola, a medida que se editaba un nuevo libro. Hasta hoy.

Heredero de la gran tradición novelística occidental, Milan Kundera ha sido un eficaz introductor para el gran público de otros autores capitales en la novela europea: Robert Musil (hablaré de él en otra ocasión), Witold Gombrobitz, el maravilloso Haroslav Hásek (¿quién no recuerda las aventuras del valeroso soldado Schwejk?) y tantos otros… desde Cervantes, Rabelais, Diderot, …hasta Kafka, o el mencionado Musil.

Sigo disfrutando con su obra, cada día más perfecta. El texto que reproduzco arriba es, en mi caso, una lectura recurrente.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿qué es en concreto la foto del día de hoy?

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Es una galaxia espiral. En el Universo hay varios tipos de formaciones galácticas, en particular: galaxias elípticas, galaxias esféricas, ... galaxias espirales: ¿adivinas qué forma tiene la nuestra -Vía Láctea-?
Si dispongo de tiempo dedicaré una próxima entrada en el blog sobre la tipología de las galaxias en el Universo.

Knight dijo...

Maravilloso libro, como todo lo que escribe este señor. Creo que es el que más me ha influido, y he leído bastante...

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Es un placer encontrarme con otro "kunderiano" por estas páginas. Como te decía, este pasaje es una lectura recurrente.
No sé cuál es mi obra favorita de Kundera pero destacaría -tal vez- Jacques y su amo, ésta -por supuesto- y puede que La lentutud.

Un abrazo y bienvenido.

ferhergón dijo...

Me encanta Kundera; además, tiene versiones autorizadas en francés. Escribe fenomenal.