lunes, 13 de octubre de 2008

Milan Kundera - La polémica por el pasado

Ayer me encontré con esta noticia en yahoo. A ver qué os parece:

PRAGA (AFP) - El escritor de origen checo Milan Kundera desmintió este lunes haber denunciado en 1950 a uno de sus compatriotas ante la policía del régimen comunista checoslovaco, tras la publicación de un proceso verbal de la época por el Instituto Checo de Estudio de los Regímenes Totalitarios. "Esta cosa me ha tomado totalmente desprevenido, no me la esperaba para nada, no sabía nada de ella y no tuvo lugar", declaró en una entrevista telefónica con la agencia checa CTK. Kundera reiteró que el descubrimiento realizado por los historiadores checos de un documento en el que figura su apellido constituye un "misterio", según dijo a la CTK.
El Instituto Checo de Estudio de los Regímenes Totalitarios publicó este lunes en su sitio
internet un informe de la policía comunista checoslovaca en el que figuraba una deposición hecha el 14 de marzo de 1950 por Milan Kundera antes del arresto de uno de sus compatriotas, Miroslav Dvoracek, un desertor que a continuación fue condenado a 22 años de prisión. El facsímil del proceso verbal 624/1950 fue puesto en la página del sitio 'www.ustrcr.cz' del citado Instituto, creado en 2007 para esclarecer la historia del ex país comunista a partir de los archivos del ministerio del Interior y de la policía secreta. La esposa del supuesto denunciado dijo por su parte este lunes a AFP que para Miroslav Dvoracek, "no cambia nada" saber quién lo denunció. Dvoracek, hoy con 80 años, abandonó su país para instalarse en Suecia, donde recientemente sufrió un ataque cardiaco. "Él (Miroslav Dvoracek) sabe que fue denunciado, pero ahora conocer quién lo hizo no cambia nada para él", declaró Marketa Dvoracek Novak. "No estamos asombrados" de que Kundera esté involucrado, agregó. "Entre los famosos de la época, muchos eran fanáticos del régimen comunista en los años 50. Luego cambiaron de campo en 1968 y empezaron a promulgar la libertad, escondiendo en sus maletas lo que hicieron en los años 50", añadió la señora Dvoracek Novak. "(Kundera) es un buen escritor, pero no tengo ninguna ilusión sobre él como ser humano", puntualizó.
De ser así no sé cómo me sentiría. Me explico. Algunos escritores, algunos artistas, intelectuales en su sentido más estricto y puro, fundamentan su trabajo en una actitud ética, mejor, ético existencial sólida. Con muy escasas fisuras.

Y es que no se trata de exigir que cualquier intelectual tenga un pasado impecable o irreprochable. Tenemos varios ejemplos de escritores que no tuvieron ningún reparo en participar del regímenes totalitarios o de sus ideas y que, a la postre, han sido figuras clave en la vertebración inlelectual del siglo XX, por ejemplo.

Yo no tengo ni aplico una regla fija a la hora de descartar (por déficit de credibilidad ética) un escritor, músico, pintor, … No aplico ninguna ecuación, que me diga si rechazo o acepto a un intelectual polémico. A veces me cierro (como es el caso de la obra de la fabulosa fotógrafa Leni Riefensthal, de la que me niego a comprar ningún libro) y a veces me emociono. Expongo a continuación dos de los muchos artistas y pensadores, con un pasado reprochable, que me emocionan:


1. Martin Heidegger. Uno de los filósofos más importantes del siglo XX, maestro y partida de movimientos posteriores (existencialismo, fenomenología hermenéutica, deconstrucción: vamos desde Sartre y Gadamer a Rorty y Derrida), no tuvo reparos en participar y colaborar con el régimen nazi, aceptando el rectorado en Friburgo y exponiendo su programa de dirigir la Universidad alemana “ por lo inexorable de la misión espiritual que obliga al pueblo alemán a tomar la impronta de su Historia” (La autoafirmación de la Universidad alemana”, editado en España por Tecnos -; colección "Clásicos del pensamiento").

Glosar la figura, polémica en lo político, extensa y llena de matices en lo filosófico, de este pensador fundamental es algo que no pretendo. Tan sólo destacar su posición ética en un momento clave de la Historia europea. (Recomendaría las lecturas de Eugenio Trías sobre el filósofo, en clave exculpatoria, o la de Jürgen Habermas, en clave crítica).

Su escrito de 1945 “El Rectorado 1933-1934” (editado también por Tecnos) supone, supone una auto justificación, en un momento en el que una comisión universitaria depuraba las responsabilidades políticas de Heidegger.

(Evito seguir opinando. Necesitaría unas 10 entradas blogeras para exponerla con toda la riqueza de matices que exige esta polémica)



2. Richard Strauss. ¿Quién no se ha emocionado con la intensidad lírica de sus “Cuatro últimos lieder” (auténtico testamento musical del tardorromanticismo)? ¿Y sus poemas sinfónicos (“Así hablaba Zarathustra”, “Una vida de héroe”,…? A mí me gustan sus óperas (las que conozco, claro): Arabella, Electra, Salomé.

Pues bien, Strauss no tuvo ningún reparo en adherirse al partido nazi y fue entre otros cargos, diector nacional de Música (a mí todavía de produce nauseas ver las fotos del compositor abrazando a Goebbels en una de las ediciones del festival de Bayreuth –con los nietos Wagner aplaudiendo sonrientes-) ¿Otra vez la banalidad del mal (como lo formulara H. Arendt, alumna judía y amante de Heidegger)?

Al igual que en el caso de Heidegger necesitaría varias entradas para exponer mi posición ante esta polémica figura. Reconozco abiertamente mi emoción al escuchar las obras musicales referidas.

Tenía pensado poner unos cuantos ejemplos más, pero es tarde y me temo que aburriré al infortunado amigo que haya leído hasta aquí…

…Bueno, a ver cómo se resuelve este enigma de Kundera. Salvando las distancias no parece que Grass haya caído en el mayor de los ostracismos (lo contrario sería injusto, en mi opinión).

9 comentarios:

alexpantarei dijo...

Si rechazásemos las obras artísticas, filosóficas o literarias por los errores, desaciertos o simplemente maldades de sus autores, el mundo intelectual sería un desierto.

Al respecto, edité hace poco un post sobre Schopenhauer en mi blog, sobre el tema de su misoginia, considerando que no anula el resto de su pensamiento. Aquí dejo el enlace:

http://alexpantarei.wordpress.com/2008/10/08/defecacion-filosofica/


¡Saludos!

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias, Alex.

Leí con interés tu entrada sobre Schopenhauer.

Un abrazo

Manuel dijo...

La solemne sencillez de Auden me deja sin aliento. Igual que me sucede con los cuadros de Vermeer o Antonio López, las tres películas de Erice... Gracias por recordármelo.
En cuanto a tu post, lamentablemente se puede ser un gran artista y una mala persona. Y, sin embargo, en estos inconsecuentes personajes hay una falta de nobleza que se refleja en sus obras: demasiado grandiculocuentes, como un charlatán que intenta disfrazar una mentira.
Conocí a José Hierro y su sola presencia me hacía ser mejor y más feliz. Sus poemas, además de bellos, rezuman nobleza de la buena. ¿Se puede decir lo mismo de la obra de los personajes de tu post?

Aurora dijo...

Hola Roge! Felicidades por tu blog, que me gusta mucho.
Otro ejemplo: a veces me sabe mal que uno de mis libros preferidos sea "Viaje al fin de la noche" de Cèline.
Hala, a continuar, que desde el Castro te seguimos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Manuel, en efecto muchos de estos inconsecuentes personajes (como tú señalas) presentan una clara falta de nobleza en sus obras. Eso sí es detectable en ocasiones. Sin embargo cuando hablamos de Heidegger, Strauss,... Paul de Man, Cèline (como señala Aurora, después) nos encontramos ante creaciones intelectuales llenas de complejidad y de matices, que han sido punto de partida o piedra de toque de otros movimientos, de otras corrientes (literarios, filosóficos, etc.). En este sentido el comentario de Alex (Si rechazásemos las obras artísticas, filosóficas..., el mundo intelectual sería un desierto) me parece bastante elocuente.
Seguiré con estas regflexiones en próximas entradas (a ver cómo voy de inspiración)

Un saludo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

¡Qué sorpresa, Aurora! Al habla George Clooney (qué más quisiera yo).

Gracias por el comentario, vaya por delante. En efecto Cèline es uno de los ejempplos más representativos del tema que estamos tratando. La "cuestión Cèline" es una de las espinas, digamos, "morales" que tiene el mundo intelectual francés.

Hace algún tiempo un amigo francés me comentó que "tenemos un problema de orden moral con Cèline...por otra parte el más grande escritor francés del pasado siglo".

"Viaje al fin de la noche", es una novela desgarradora, sincera, brutal, descarnada, sin concesiones... no sé, necesaria. No me cae nada bien el autor. Sin embargo creo que Heidegger o Strauss (nunca pidieron perdón por su pasado nazi) no lo pasaron tan mal, a la postre como Cèline, quien sufrió un ostracismo oficial durante muchos años en Francia.
Un abrazo

mcanabalb dijo...

Pues en las memorias de Julian Marias (Una vida presente. Memorias. Páginas de espuma, Madrid, 2008) cuenta que Heiddegger le invito a un seminario suyo (después de la guerra). La percepción de Marias era que Heiddeger era alguien extremadamente volcado en su trabajo, en su mundo, en sus conceptos, en sus ideas ... vamos que no interaccionaba mucho con el resto del mundo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Efectivamente, Manolo. Eso sí está bastante contrastado.
Otro filósofo español (su ámbito es la antropología, la filosofía de la naturaleza, hermenéutica, e idealismo alemán), Félix Duque sostenía que la mejor respuesta que pudo dar Heidegger frente a las acusaciones de nazismo fue la de pensar.
Es un debate, en cualquier caso, apasionante, ¿no crees?

Fidelio en el bosque animado dijo...

Aunque Julián Marías es, probablemente mi santón, estoy con Ariza. Tal vez mi fe en Maria(s) lo confirma: rezumar bondad y escribir monumentos es, probablemente, el monumento más sublime que puede construir el hombre (pseudo frase metafórica que podría aparecer en una galleta de la suerte...pero bueno). Es que si buceamos en Los orígenes del totalitarismo, probablemente concluiríamos que la banalidad de mal recoge todos esos coqueteos con lo nazi. No se trata de rechazar las obras por los errores de sus creadores, pero ¿dónde empieza la obra y termina su autor? Harto complejo. Hay tesis como las de Marañón (me llamareis anticuado) que vinculan genio y biografía en casos particulares, y carácter y biografía, en general (Tiberio, el Greco, Olivares)...