sábado, 18 de octubre de 2008

Ángel González se encuentra con Béla Bártok




ESTOY BARTOK DE TODO…

ESTOY bartok de todo,
Bela
Bartok de ese violín que me persigue,
de sus fintas precisas,
de sus sinuosas violas,
de la insidia que el oboe propaga,
de la admonitoria gravedad del fagot,
de la furia del viento,
del hondo crepitar de la madera.

Resuena bela en todo bartok: tengo
miedo.
La música
ha ocupado mi casa.
Por lo que oigo,
puede ser peligrosa.
Échenla fuera.

(Ángel González. La música y yo.)



¿En qué obra de Bártok estaría pensando el poeta? ¿En el “Concierto para orquesta”? Dudo que fuera el "Mandarín maravilloso"

1 comentario:

Monsieur de Sans-Foy dijo...

Difícil, inquietante,
mas... humano.
Humano y dolorido, sobre todo.
Un eco de tragedia no lejana
alienta en cada nota de su obra.
No estoy 'Bartok' de él en absoluto.
Absorbo muchas cosas que ignoraba.