martes, 28 de octubre de 2008

Port Bou. 25.09.1940.

En una situación sin salida, no tengo otra elección que poner aquí un punto final. Mi vida va a terminar aquí en un pequeño pueblo de los Pirineos donde nadie me conoce.

Le ruego transmita mis recuerdos a mi gran amigo Adorno y le explique la situación a la que me he visto abocado. No me queda tiempo para escribir todas las cartas que hubiera querido.

(Walter Benjamín a Henny Gurlland (¿Y Adorno?) – Contenido en Correspondencia – Theodor W. Adorno y Walter Benjamin; editorial Trotta.

Más de cien cartas permiten apreciar las líneas, las categorías filosóficas que fundamentarían una de las corrientes de pensamiento más influyentes del pasado siglo: la Teoría Crítica o Escuela de Francfort.

Y, sin embargo, todo el inconmensurable friso histórico que representa esta correspondencia (desde el compositor Alban Berg, hasta C.G. Jung, todo un grupo de pensadores –E. Bloch, Hesse, Bataille, … el cofundador, con Adorno, del Instituto de Investigación Social, Max Horkheimer-), todo este friso intelectual, decía, se desvanece de repente, cuando al final irrumpe la tragedia.

Walter Benjamin, uno de pensadores más decisivos del pasado siglo, daba fin a su vida, agotado, perseguido por el nazismo. En Port Bou.

4 comentarios:

el loco dijo...

Buenas fotos, con respecto al texto, tendre que leerlo con calma amigo, pa ver donde me lleva.
pero bueno... un abrazo
el loco

el loco dijo...

antes que se me olvide.
lindo perro.
ciao

Manuel dijo...

Prefiero morir como un kamikaze. O, mejor aún, no morir. Y vivir para contarlo.
Buenas noches y buena suerte.

Houston dijo...

This is gorgeous!