jueves, 16 de octubre de 2008

Savater gana el Planeta con una novela detectivesca


La obra está ambientada en el mundo de las carreras de caballos.
Lo que, por otra parte, no podía ser de otra manera (me refiero a que la obra esté ambientada en el mundo de las carreras).

Vamos a ver, que Savater gane el planeta no me hace variar (un para bien ni para mal) el profundo aprecio, admiración, respeto y simpatía que siento hacia esta figura intelectual.
La obra de Savater está ligada al ensayo y a la divulgación de ciertos autores no demasiados conocidos en España. Recuerdo que lo primero que leí del filósofo fue “Nietzche y su obra”, hace más de 20 años, con el pretexto de un trabajo sobre el pensador vitalista alemán.

Divulgador en España de otros pensadores es destacable su traducción y divulgación en el mundo hispánico de la obra de uno de los pensadores más importantes del nihilismo contemporáneo, Émile Michel Cioran (“muchos pensaban en España que Cioran no existía y que era yo en realidad”, comentó Savater en una ocasión).

He disfrutado y disfruto con sus obras (la última, “La vida eterna”, muy recomendable), especialmente las de pensamiento ético y, por supuesto, con sus artículos políticos, siempre agudos, certeros y –creo yo- necesarios sobre cuestiones tan fundamentales en nuestro ser occidental como la libertad individual y los derechos individuales que ésta conlleva. (Qué inteligentes resultan sus reflexiones sobre las falacias chabacanas de muchos voceros políticos sobre los supuestos derechos colectivos de “los pueblos”).

Ariete contra el totalitarismo que asola buena parte de la política española actual, especialmente el derivado de los nacionalismos periféricos, no ha dudado, sobre todo en los últimos veinte años, en adoptar una postura militante frente a la barbarie terrorista etarra (incluyendo también la vertiente más deleznable del nacionalismo ¿democrático? vasco que no ha dudado en medrar a la sombra del grupo terrorista referido). Todavía recuerdo en una visita hace mucho tiempo a la facultad de Filosofía de San Sebastián (el campus de Zorroaga) ver las pintadas del estilo “Sa Wáter”, o “Savater, filósofo de alquiler”. Lo malo es que los matones filoetarras que intimidaban (e intimidan) algunas facultades vascas no se quedaban ahí: amenazas de muerte, agresiones físicas, boicots en sus clases,…

Aunque no le conozco personalmente, sí he coincidido con él en algunos actos públicos: recuerdo una concentración en San Sebastián en protesta frente al secuestro mafioso de José María Aldaya ("Aldaia, paga y calla"; año 1995, creo). La jauría abernazi comenzó a insultarnos a las cuarenta personas que estábamos concentradas ante la paloma de la paz, de Chillida, y a tirarnos piedras. La Ertzantza, sin intervenir, equidistante, “ante los unos y los otros”, como tanto le gustaba decir al cada vez más olvidado y prescindible obispo Setién… joder qué tiempos aquéllos.
Pero bueno, es una noche de alegría. Aunque el Planeta no es el súmmum de los premios literarios españoles, servirá de pretexto para escuchar entrevistas a este singular e imprescindible pensador: ejemplo de actitud cívica y coraje político, sin concesiones.

Por cierto, hace unos cuatro años, en una edición de la feria del libro de Madrid, cuando le pedí una firma de un ejemplar de “Perdonen las molestias” le pregunté: Me temo que esta obra va a considerar políticamente incorrecta, ¿verdad? Savater, con su impagable socarronería, me contestó: ¡Espero que sí!
Larga vida Fernando Savater.

3 comentarios:

alexpantarei dijo...

¡Hola Rogelio!

No he leído aún tu nuevo post sobre Savater, pero voy a comentar en él. Gracias por tus comentarios en mi blog, todo esto puede parecer una tontería, pero me animo mucho a seguir posteando cuando recibo una respuesta humana.

Me ha llamado mucho la atención nuestra coincidencia musical, especialmente con Prince, porque es uno de los pocos artistas de los que podría decir que soy casi incondicional. ¿Le sigues la pista también? En ese caso me encantaría charlar sobre él contigo más detenidamente.

P.D: Prometo leerme este nuevo post en cuanto termine de hacer unas cosillas.

Un abrazo.

ALTAZOR TEMBLOR DE CIELO dijo...

Oye, qué sorpresa ¿no? Ya tengo idea para tu próximo regalo, jeje

Rubín de Cendoya dijo...

Me uno a tu homenaje a Savater.

Le debemos tanto por alzar la voz ante el totalitarismo que todo lo que le den es poco.

Te encontré en el blog de Eladio Osorio y coincido en el gusto por la Ribeira sacra sin olvidar o godello de valdeorras.

Salud