jueves, 13 de noviembre de 2008

Repugnante

Repugnante. Increíble, maleducado, falaz sí, muy falaz, innecesario, injusto, miserable, triste,... Pero sobre todo muy injusto, insisto. Me estoy refiriendo a un pasaje del editorial del diario El País, en su edición de ayer. El artículo trataba sobre el caso (o culebrón) De Juana, de su alarma social, de su eco mediático, de que no aparece ante el juez, de que está lejos, … bueno, el aburrimiento de siempre. Pero el pasaje que me indigna es éste: ... Pero el afán justiciero con que algunas asociaciones de víctimas de ETA ejercen la acción popular puede llevar a que De Juana protagonice de nuevo un mediático proceso penal… Lo más lamentable es que ese afán justiciero de algunos... (corto aquí).


Pues sí: afán justiciero es lo que, a juicio de este editorialista por-encima-del-bien-y-del-mal, merece la acusación de las asociaciones de víctimas (se está refiriendo, sin duda, a la AVT). Hay que ser miserable. De veras.


Es cierto que, aunque nos pese a muchos, De Juana sólo cumplió sus 18 años cárcel, además de otros tres años por amenazas terroristas, (demasiado poco nos dicta el sentido común) pero de acuerdo con la la legislación penal vigente. Esto, repito, es cierto. Y, añado, es igualmente cierto que el Estado y sus poderes no están para buscar motivos-carnaza para prolongar una pena de cárcel que, de acuerdo con una surrealista (a mi juicio, en este punto) legislación, cumplió. Bien. Una cosa es lo que acabo de escribir y otra muy distinta es ensañarse de esa manera miserable con la libertad de denuncia de la AVT ante hechos que ésta considere delictivos. Bastante han sufrido ya para que unos esbirros de la pluma tengan la desfachatez de insultarles de esta manera.


Recuerdo hace tiempo, en un programa de pseudo-debate, en televisión (creo que era “59 segundos”), Margarita Saenz Díez, redactora jefa de El Periódico de Catalunya, tuvo la feliz ocurrencia de decir que “las víctimas de ETA sólo buscan el ojo por ojo”. Vamos, pura escuela Maria Antonia Iglesias… Falacias e insultos sin fundamento, más que el de crispar (nótese que estas dos señoras cada vez que se asoman a la pequeña pantalla se erigen como sumas sacerdotisas de la anticrispación; en fin...)

Pero tampoco nos confundamos con las actuaciones públicas de los dirigentes de la AVT. No ha sido de recibo, al menos para mí, la acción política que Alcaraz (el anterior presidente de la AVT) ejerció durante la legislatura pasada, dilapidando buena parte del legado ético, pleno en sensatez y dignidad que construyera esta asociación en torno a la figura de su primera presidenta, Ana María Vidal-Abarca.


Con respecto a El País, diario del que soy lector desde el 83, simplemente preguntaría: ¿Por qué te empeñas tanto en que deje de ser lector habitual tuyo?

1 comentario:

Rubín de Cendoya dijo...

Rojelio, las "ventajas" del reader de google hicieron que no encontrara su maravilloso artículo hasta ahora mismo.

Me temo que El País está usando el famoso fuego amigo contra nosotros todos.

Lo he comprado desde el primer día y desde donde escribo esto tengo a mano los anuarios desde el de 1984 hasta el 2002. Ahí me he quedado. Siguió una temporada de edición digital de pago y ya no.

Llego a pensar que no son ellos los que cambian, sino que nosotros vamos viendo y ellos se quedan instalados en la edad inocente.

Desde la expulsión de Hermann Tertsch, he renunciado a la esperanza de que acierten.

Saludos