sábado, 22 de noviembre de 2008

Vargas Llosa en Diario de la Noche

Anteayer, como casi todas las noches, trasnoché un poco para ver el informativo sonámbulo de Telemadrid (sí ya sé, “esa televisón sectaria, mala malísima de súper Espe”…). El Diario de la Noche, dirigido ahora por Hermann Tertsch y anteriormente por Sánchez Dragó, no es un ejemplo de equilibrio informativo, precisamente, pero sí de cierta calidad y pluralidad en la selección de sus invitados. A veces, y esta vez no lo digo en broma, cae (Tertsch) en un tono excesivamente vehemente hacia el Gobierno socialista, pero cuando se trata de criticar al Gobierno de Esperanza Aguirre, el tono crítico deviene laxo, cosa que no me agrada en absoluto. Vale, ya sé que “todos hacen lo mismo”, pero a mí me gusta que, como ciudadano que paga con sus impuestos estas televisones públicas, no me tomen en pelo con mensajes sectarios o con diferentes varas de aplicar la crítica, dependiendo del color político de la notica. En fin, debate inútil, a veces...

Bueno, tras esta introducción posiblemente innecesaria, me centro en Vargas Llosa, a quien dedico esta entrada. Decía que Hermann Tertsch invitó a su programa al autor de Panteleón, La Fiesta del Chivo, Elogio de la madrastra,... , Éste tuvo una intervención que, francamente me encantó. La verdad es que no me esperaba menos de su inteligencia, sabiduría, espíritu crítico, librepensamiento, y liberalismo heterodoxo.

Habló Vargas Llosa de su última novela, de su viaje al Congo (llevado de la mano de la ONG Médicos sin Fronteras, ya que el grado de peligrosidad que tiene el país africano le impedía otro tipo de aventuras…), de las injusticias sociales y humanas de ese tipo de regímenes (la descripción que realizó del cansancio vital que reflejaban las miradas de los congoleños resultó conmovedora) habló de muchos temas, pero todos ellos relacionados con la Libertad. Porque lo que caracteriza, entre otros puntos destacables, al pensamiento de Vargas Llosa es eso precisamente: su pasión por la Libertad individual como fundamento de la dignidad de las personas. Libertad sin miedos, sin tutelas, sin adulaciones a los caudillos de uno y otro tipo.

Tuvo una mención especial, en un tono lleno de sabia ironía, hacia los totalitarismos emergentes (o re-emergentes) en América Latina: al inevitable Hugo Chávez, a la segunda versión del sandinismo de Ortega, en Nicaragua (es una vergüenza el fraude elevctoral que ha protagonizado su régimen, recientemente), y a otros tantos. Por otra parte tuvo también palabras de elogio para Lula y su evolución hacia un pragmatismo en materia conómica y social, que no es incompatible con el mensaje político del mandatario brasileño, hacia Bachelet en Chile, etc.

Pero también, reivindicó el legado de la transición española y la necesidad de cuidar los consensos adquiridos, evitando tentaciones sectarias en la interpretación de la Historia u otras tendencias maniqueas que, al menos desde los gestos, resultan tan peligrosas como innecesarias (el espectáculo que montó Cristina Almeida en el acto de apoyo a Garzón que convocaron unos intelectuales izquerdistas, manifestando que le dan ganas de quemar los libros (sic) de Pío Moa, César Vidal etc, resulta no sólo cutre y repugnante sino peligroso para el ejercicio de la tolerancia; pero de esto hablaré en mi próxima entrada).

En fin, un aunténtico placer estos diez minutos de entrevista, muy bien construída por el periodista, dicho sea de paso.

2 comentarios:

Ferhergón dijo...

Hombre, Roger, es injusto que digas de un telediario de Telemadrid que no es equilibrado, sin referirte a los de las demás teles. Das a entender que este es desequilibrado, cuando los demás no. En mi opinión, son mucho más plurales los de Telemadrid (aún con sus sesgos evidentes) que los de cualquier otra TV.
Salvo los de Antena 3, claro que a estos no se les puede llamar informativos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Buenas noches Fernando.

Ya sabes que no me caso con nadie. Y, aunque tenga mis preferencias informativas, he de ser crítico y no caer en maniquísmos.

Esta entrada trata sobre Vargas LLosa, de ahí que no haya analizado no comentado comparadamente las distintas televisiones públicas en España y su grado de equilibrio o veracidad.

Un abrazo - Rogelio