jueves, 4 de diciembre de 2008

Esto es lo que se debe decir.

Las declaraciones políticas de cualquier signo (democrático, claro) cuando se consuma un atentado terrorista, de tan repetidas, resultan manidas, sin valor alguno. Son muchos años escuchando los tópicos “caerá sobre los asesinos el peso de la Ley” o el vehemente “su única salida es pudrirse en el cárcel”, por citar tan sólo un breve muestrario de la retórica que acompaña la apesadumbrada cara de muchos políticos, incluyendo Presidentes de Gobierno, Ministros, etc.

Decía anteriormente “de cualquier signo (democrático)”, puesto que los elementos retóricos que he entrecomillado en el párrafo anterior son ya lugares comunes en las formaciones políticas (democráticas) de nuestro país. Bien es verdad que, en el caso del nacionalismo (democrático) vasco, sería toda una novedad el uso de elementos retóricos tan vehementes como los señalados. En aquéllos (los nacionalistas vascos y algún otro nacionalismo periférico) resulta más habitual la calculada moderación en el lenguaje. Así las expresiones, otrora vehementes, en las bocas de muchos nacionalistas, se vuelven matizadísimas: “deploramos este nuevo acto contra los Derechos Humanos”, “otra vez la violencia de ETA ataca a nuestro Pueblo" y otras variaciones sobre lo mismo.

(Me sorprendo a mí mismo por el ejercicio de corrección política que estoy logrando con esta entrada. No sé si será el frío preinvernal...)

Pero el objetivo de esta entrada no es divagar sobre los diferentes efectos retóricos, de ¿estilo?, utilizados por nuestros políticos, tras un atentado terrorista. Podría dedicar más de una entrada a poner muchísimos ejemplos sobre estas variantes, insisto, retóricas, pero creo que no merece la pena dedicarle más tiempo. Hoy toca hablar de otra cosa diferente: la declaración institucional del Presidente del Gobierno, tras el asesinato de Ignacio Uría). Una declaración de altura y no estoy ironizando. Nunca lo haría con estos temas.

"Es la obra sin duda más importante para la futura vertebración de Euskadi con el conjunto de España y de Euskadi hacia Europa. Esa obra se va a hacer y se va a hacer porque es fruto de la voluntad democrática y, en este caso singular, fruto también del acuerdo de colaboración entre el Gobierno de España y el Gobierno vasco", declaró el Presidente.

Esto es lo que se debe decir. Lo demás son monsergas.

(Por fin vamos aprendiendo del error fatal cometido con la parada de las obras de Lemóniz, el cambio del trazado de la autovía de Leizarán,… y tantas otras cesiones ante el terror).

Como decía ayer, somos mucho mejores que ellos.