miércoles, 3 de diciembre de 2008

Los McGuffin de Hitchcock

Siempre me ha gustado el cine de Hitchock, su sentido clásico de la imagen y escena (39 escalones, Sabotaje, Alarma en el expreso), su innovación narrativa (Los pájaros, Psicosis) su ritmo (Con la muerte en los talones), sus obsesiones (Marnie la ladrona, Vértigo)… Pero, no quería hablar del cine de Hitchcok sino del concepto de McGuffin, que es propio del arte de este gran director. Veamos qué significa McGuffin:

En la entrevista que en 1966 el director François Truffaut (una de las figuras de la Nouvelle Vague francesa) le hace a Hitchcock, publicada en el libro El Cine según Hitchock, éste ilustra el término "McGuffin" con la siguiente historia:

Dos viajeros se conocen en un tren de Inglaterra. Uno le dice al otro: "Perdone, señor, pero ¿qué es ese paquete de curioso aspecto que está encima de su cabeza'" "Ah, es un McGuffin". "¿Y para qué sirve eso?" "Sirve para atrapar leones en las montañas de Escocia". "Pero si no hay leones en las montañas de Escocia". "Entonces, no hay McGuffin".

El McGuffin, tal y como lo ilustra la anécdota (totalmente inventada por el director) se refiere a los trucos narrativos empleados por Hitchcok en muchas de sus películas que provoca que en sus personajes al desarrollo de una historia colateral que, en realidad, carece de relevancia por sí misma…Es algo así como un efecto de distracción para jugar, de alguna manera, con el espectador.

Hay muchos ejemplos de estos singulares efectos narrativos: Un ejemplo de McGuffin es la fórmula secreta que recuerda el hombre con “más memorias del mundo” en 39 escalones, o el personaje de George Kaplan, el espía inexistente e irrelevante con el que Cary Grant es confundido en la maravillosa Con la muerte en los talones, etc.

Pero los McGuffins no son patrimonio exclusivo del cine. La política española es prolija en ejemplos de estas maniobras de distracción que nunca suelen resultar tan elegantes como los utilizados por Hitchcok. Veamos unos breves ejemplos muy actuales:

1. ¿Cómo considerar el escándalo derivado de la publicación –o filtración- por El País de las autorizaciones del Gobierno de Aznar sobre los vuelos a Guantánamo? Yo, a pesar de que acabo de escuchar la firme posición de Anabel Díez, periodista de este periódico, defendiendo que la noticia es fruto de un fenomenal trabajo de investigación (sic), no me lo termino de creer. Entiendo que es una clara maniobra de distracción política (sí, un McGuffin en toda regla) muy intencionada y que, por otra parte, podría no salirles bien del todo a los promotores de la filtración (parece ser que también se realizaron también con el Gobierno de Zapatero).

¿Cómo se puede definir la polémica artificial creada en torno a Esperanza Aguirre y su regreso desde Bombay por algunos personajes de nuestra política? Es otra maniobra de distracción, para evitar afrontar la realidad de las cifras del paro, de la falta de liquidez de algunas AAPP, etc. Este McGuffin, lejos de la elegancia narrativa Hitchcok, presenta quizás lo más sombrío de la cultura cainita que asola la vida política española actual. Que personajes de tan escasa talla política, como José Blanco, generen una polémica ante un hecho así (la reacción de una persona envuelta en una espiral terrorista, lejos de su país) sólo refleja mezquindad, sin matices. Bien es cierto, por otra parte, que la actitud del secretario general de la FSM, Tomás Gómez instando a su equipo a que llamaran personalmente a la Presidenta de la CCAA de Madrid para interesarse por su estado, es muy diferente.

Al final, todos estos McGuffin, no van a poder ocultar la terrible realidad de las previsiones económicas para el próximo año, las cifras del paro en nuestro país, la escasa calidad de los debates parlamentarios en torno a los “planes de salvación” del Gobierno y tantos otros temas.

(Qué diferente resulta este política española actual, su falta de debate inteligente, su perfil bajo, llena de distracciones y McGuffins falaces, tan cercana a la politiquería zafia,… qué diferente, decía, frente al ejemplo de solidez pragmática que está ofreciendo Barack Obama a la hora de constituir su equipo de gobierno, ajeno a cualquier tentación sectaria.)

4 comentarios:

Rubín de Cendoya dijo...

Querido Rogelio, desgraciadamente nos han puesto un McGuffin real y sangriento este mediodía en el paisito.

De cualquier modo no voy a pasar sin decirte que me parece una entrada de 10. Así nos entretienen, nos hacen como los magos, miramos lo que ellos quieren para así poder hacer lo que les da la gana. Nada.

Anónimo dijo...

http://www.radiocable.com/
jerome-socolovsky-vuelos765.html

Anónimo dijo...

Iñaki gabilando: “El Partido Popular ha exigido explicaciones al Gobierno sobre el misterio de los vuelos de la CIA. Sí, han oído bien, el PP. Más aún, utilizando para preguntar a su sector más aznariano. Algunos jóvenes y briosos diputados, muy Aznar, muy FAES, que hasta el momento no mostraban gran actividad parlamentaria pero si mucho quintacolumnismo anti Rajoy, han salido de sus sarcófagos para preguntar al Gobierno sobre los vuelos a la CIA. Nada nos gustaría más que conocer la verdad de esos vuelos, cuyo esclarecimiento debería ser una cuestión de dignidad nacional. Pero que sean los cachorros de Aznar los que se alisten a esa cruzada demuestra que lo primero que los discípulos han copiado de su maestro es la cara de cemento. Y el ataque como técnica de defensa, que los españoles identificamos enseguida como truco claramente aznarí. Lo utilizó con gran alarde del 11 al 14 M, al acusar de manipulación a los demás mientras manipulaba a todo nuestro cuerpo diplomático, a los corresponsales de prensa y al mismísimo Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Luego se lo hemos visto mil veces: Ya saben que Aznar no da explicaciones, las exige. Esa virilidad, muy de frente de juventudes, desafiante y segura de sí misma, lo mismo sirve para descalificar a su heredero político que para insolentarse con quien se atreva a limitar su derecho a elegir velocidad y cantidad de alcohol al volante. Pero siempre al ataque, sin complejos y sin sentido del ridículo. El PP, el llamado nuevo PP, recupera el estilo de su héroe. El papel de los Gobiernos españoles en los vuelos de la CIA es asunto de importancia capital, pero a Aznar y al PP les corresponde el primer esclarecimiento. Y lo saben muy bien. Embarrar el campo para que no se distinga nada y sólo se vea barro deshonra un Parlamento que estos días ha sido visitado, con respeto y emoción por miles de ciudadanos…”

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias, anónimo segundo por el comentario. En mi opinión, Gabilondo dejó de ser equilibrado desde hace muchos, muchos años (si es que lo fue alguna vez). Se le ha visto demasiado el plumero.

Con respecto a los vuelos es vierto que efecta a una vulneración del Derecho Internacional y, en ese sentido, Aznar debe responder como directamente implicado. Pero el hecho que denuncio en mi entrada es que esta noticia es un puro McGuffin, una maniobra para distraernos de otros temas mucho más actuales y, desde luego, más críticos.

Por último: ¿dice algo Gabilondo sobre los vuelos que tuvieron ligar bajo el anterior Gobierno de ZP?