martes, 30 de septiembre de 2008

Aunque ya llegó el otoño...


...El otoño se acerca


El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.


Ángel González, poeta.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El horror


Madrugada del sábado 27 al domingo 28. “La noche temática” en La2 nos propone un programa interesante (es lo primero que se me ocurre al leer la programación): el primer documental “la persecución de los nazis” y, posteriormente “la conspiración del ocultismo. Por cuestiones horarias decido ver sólo el primero de los dos.

El primer documental nos descubre a dos personajes de dimensiones épicas: el matrimonio Klarsfeld (Beate y Serge). Aunque la importancia de su marido Serge es fundamental, el documental discurre y se vertebra en torno a una interesante entrevista a Beate. Su biografía es interesante y sugestiva: hija de un soldado de la Wehrmacht, vivió en Alemania durante la II Guerra Mundial y en 1963 se casa con Serge Klarsfeld, trasladándose entonces a París, donde comienza su actividad pública contra el nacionalsocialismo.

El documental presenta numerosas imágenes del horror nazi, desde una vertiente puramente histórica (al alzamiento contra la República de Weimar, los primeros tiempos de las SA y sus camisas pardas, el nacimiento de Mein Kampf, la llegada al poder en el 33…) y por supuesto desde una vertiente ética: el horror de los campos de exterminio, de los postulados de diversos criminales (Eichmann, Himmler, Rossemberg, Heydrich,… -por supuesto- el propio Hitler, su delfín Hess y tantos otros personajes). El desarrollo histórico del documental prosigue con imágenes muy detalladas de los juicios de Nüremberg (la actitud de Hess ante el tribunal, de Goering y del resto de los acusados).

No pretendo hacer un resumen del documental que, por otra parte, me ha resultado si no novedoso sí reconfortante por descubrir a esta pareja de cazadores de criminales nazis. Su testimonio ético, siguiendo la senda del legendario Simón Wiesenthal. Particularmente reconfortante resultó presenciar la secuencia en la que Beate Klarsfeld abofetea en público al entonces canciller alemán Kurt Georg Kiesinger (predecesor de Willi Brandt). El motivo del abofeteo era el pasado nazi del entonces líder de la Unión Democristiana (CDU).

Revelador resultó, al menos para mí, comprobar como, tras la Segunda Guerra Mundial, antiguos miembros del partido nazi, cuando no de la GESTAPO o las SS, se reconvirtieron en honorables ciudadanos (a veces alcaldes, altos funcionarios del estado) de la RFA o de la DDR, como si nada hubisese pasado…

…Me vino a la memoria un libro muy revelador que se publicó hace más de 10 años. En 1997 el profesor de Harvard Daniel Jonah Goldhagen publicó un libro, al menos para mí, imprescindible: Los verdugos voluntarios de Hitler (Los alemanes corrientes y el Holocausto). La tesis fundamental de Goldhagen es que el antisemitismo estaba profundamente enraizado en la sociedad alemana, donde era común la noción de que había que eliminar a los judíos. Para los dirigentes nacionalsocialistas no resultó difícil enrolar a un gran número de alemanes en la “solución final”. (Prometo dedicar una o más entradas a comentar esta magna obra).

El documental resultó muy interesante, aunque sea muy difícil contemplar las imágenes de los campos de exterminio; incluso de unas imágenes inéditas para mí de Ana Frank.

Por último, y para cerrar esta entrada (quizás excesivamente larga) , no puedo dejar de pensar en la cara de Adolf Eichmann ante el tribunal que lo juzgó en Jerusalén en el 62 (tras la impresionante operación diseñada y ejecutada por el Mossad). Su cara reflejaba, como años más tarde reflejará Hannah Arendt en su obra “Eichmann en Jerusalén” el verdadero rostro de la banalidad del mal en toda su terrible dimensión.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El niño con el pijama de rayas


Este jueves se preestrena la película "El niño con el pijama de rayas", basado en el conocidísimo relato de Boyne. La verdad es que tengo interés en verla para comprobar si resulta al menos la mitad de conmovedora que el relato: todavía recuerdo la sensación de creciente desasosiego a medida que avanzaba en las páginas del libro.

No sé si esta obra (me refiero al relato) pasará a la historia de la literatura como una obra maestra. Lo que sí tengo claro es que el desarrollo de la historia (historia terrioble, en cualquier caso) resulta magistral en su sencillez de recursos y en su capacidad de describir emociones.

Sólo deseo que la pantalla grande no destroce la sensación que genera el relato: esa sensación por la cual los personajes de Bruno y Shmuel forman parte de ti. Esa sencilla pero intensa emoción debería ser respetada por la gran pantalla... Yo así lo espero