sábado, 27 de diciembre de 2008

Con las manos desnudas contra el Tercer Reich.

En Ulm nació una gran flor de la interioridad alemana. Hans y Sophie Scholl, los dos hermanos detenidos, condenados a muerte y ejecutados en 1943 por su activa lucha contra el régimen hitleriano, era de Ulm y hoy una escuela superior lleva su nombre. Su historia es el ejemplo de la resistencia absoluta que Ethos opone a Kratos; supieron revelarse a algo que a casi todos les parecía una obvia e inevitable aceptación de la infamia. Como ha escrito Golo Mann, combatían con las manos desnudas contra la impresionante potencia del Tercer Reich, afrontaban el aparato político y el militar, provistos únicamente de su ciclostil, con el que difundían proclamas contra Hitler. Eran jóvenes y no querían morir y les disgustaba alejarse del encanto de los días hermosos, como dijo tranquila Sophie el día de la ejecución, pero sabían que la vida no es el valor supremo y que resulta agradable y placentera cuando se pone al servicio de algo que es más que ella y que la ilumina y calienta como un sol. Por eso marcharon serenos al encuentro con la muerte, sin miedo, sabiendo perfectamente que, en palabras de San Juan, el príncipe de este mundo es juzgado.

Con las manos desnudas contra el Tercer Reich, contenido en El Danubio de Claudio Magris (Anagrama, 1988).

Pocas obras me impresionaron tanto en mi juventud como este excepcional recorrido por la Historia cultural de Europa. De la mano de este germanista italiano, el lector recorre un viaje inclasificable alrededor del tiempo y del espacio también. Céline en el castillo de Sigmaringen, Heidegger en Meekrich, Kafka en Kinling y muchos otros personajes de la cultura europea son convocados a estas páginas en este, repito, inolvidable viaje al fondo de la cultura europea, más concretamente centroeuropea (Mitteleuropa). Un viaje que reconstruye, como en un mosaico, a través de los lugares que el lector visita de la prodigiosa escritura de Magris, la idea de Europa Central (Mitteleuropa) como civilización.

(Unas pintadas en la parte vieja donostiarra a favor de los pistoleros de ETA y su infame tiranía, entre la indiferencia de los que degustábamos los pintxos, los zuritos, me recordaron algunos de los pasajes de este libro, en especial el que reproducía arriba… no sé por qué).

viernes, 26 de diciembre de 2008

UNA JUGADA DE DADOS JAMÁS ABOLIRÁ EL AZAR.


Un coup de dés jamais n´abolira le Hassard – Stéphane Mallarmé

Juan David García Bacca, filósofo, teólogo, matemático… una de las figuras más relevantes (y también desconocidas) del pensamiento español contemporáneo, escribió en 1985 esta singular obra: Necesidad y Azar / Parménides (s. V a.C.) – Mallarmé (s-XIX d.C.). Se inspiró en el poema de Mallarmé que da título a esta entrada. (El poema citado representó una innovación en la historia de la literatura, por su presentación tipográfica, la distribución de las palabras etc. cuya inspiración fundamental procedía de la Música).

Necesidad y Azar obra original por su planteamiento formal (no así su trasfondo filosófico, que se remonta a la Grecia clásica) plantea la relación entre ambos conceptos en siete niveles diferenciados: poemático, filosófico, matemático, físico, biológico, cósmico y nuclear; pero sin olvidar los campos político, religioso y socioeconómico. Al final de esta interesantísima y fascinante exposición encontramos, sino respuestas, al menos nuevas perspectivas sobre el concepto de Libertad.

La obra de Juan David García Bacca, exiliado republicano, se desarrolló sobre todo en América Latina. Su importante producción se caracteriza sobre todo por su sentido multidisciplinar desde el punto de vista cognitivo. Prueba de esto último, su compendio “Nueve grandes filósofos contemporáneos y sus temas”, en el que desarrolla su visión sobre Bergson, Husserl, Unamuno, Heidegger, Scheller, Hartmann, W. James, Ortega y Gasset y A.N. Whitehead, es un exponente representativo.







UN COUP DE DÉS

JAMAIS


QUAND BIEN MÊME LANCÉ DANS DES CIRCONSTANCES ÉTERNELLES

DU FOND D'UN NAUFRAGE ...


(El enlace al poema completo, en francés, lo tenéis aquí).

jueves, 25 de diciembre de 2008

Como Beckett...



Como Beckett era el ser más generoso que conocí, le regaló a una pequeña universidad tejana sus archivos con los manuscritos de sus obras. Así premiaba discretamente a un grupo de profesores que estudiaban su obra con fervor. La Universidad estudió parcialmente el valor de la donación. Según los expertos ingleses, lo cifraron en 70 millones de libras esterlinas, un billoncito y medio de pesetas, como una misericordia que se palpa.

Como a Beckett le gustaba el azar celebrando la ceremonia de la confusión, se dio cita sin saberlo con Cela y Aleixandre en Madrid y en las Salesas para defender al más modesto de los dramaturgos melillenses; a un servidor, que por aquellos tiempos remotos lo querían enchironar (*).

Como Beckett era tan desprendido, repartió los millones del Nobel entre amigos en apuros. Sin que su mano izquierda supisese lo que daba la derecha, una parte de sus derechos de autor siguieron el mismo discretísimo camino de aromas profundos.

Como Beckett dominaba el arte de los silencios solamente respondió en su vida a la pregunta de un periodista.
- Director de Liberation: ¿Por qué escribe usted?
- Beckett: Es “pa” lo único que sirvo.

Como Beckett ya se ha ido con Godott, ¿qué voy a hacer yo aquí, solo, en este valle, con este rebullir de tantas rememoraciones?

Fernando Arrabal escribía este breviario beckettiano poco después de la muerte Samuel Beckett en 1990. La revista literaria El Urogallo (yo era un incondicional de esta publicación, por aquel entonces) le dedicó un homeaje al escritor irlandés.

Más allá de calificativos fáciles, de tópicos manidos sobre su obra, Samuel Beckett es un autor sobre el que el público general ha concentrado su atención en un grupo reducido de su extensa producción, novelística, teatral: Esperando a Godott, Fin de partie, Los días felices, Molloy, Malone Muere, El Innombrable… En cualquier caso, es un autor imprescindible para entender la literatura occidental del pasado siglo y su evolución posterior, no sólo anglosajona o francesa (su lengua de adopción, finalmente). Decía Milan Kundera, a propósito de las corrientes filosóficas del siglo XX estructuradas en torno al llamado existencialismo, que la literatura ya anticipaba las reflexiones, las inquitudes sobre el hombre contemporáneo, mucho antes, a través de la obra de Robert Musil o Franz Kafka, por ejemplo… (en mi modesta opinión, el universo kafkiano permite entender estas cuestiones que, después serían tratadas por los Sartre, Jaspers, ... sin olvidar a Unamuno, aunque éste sí tiene una producción literaria extensa, más allá de sus ensayos).

(*) Es conocida la profunda amistad y admiración mutua entre Beckett y Fernando Arrabal. La referencia de este párrafo hace mención a la carta que dirigió Beckett (firmada, también, por otros escritores internacionales) al general Franco para pedir la excarcelación del dramaturgo melillense (¡qué deliciosamente humilde resulta en ocasiones el gran Fernando Arrabal!).


P.D.: ¿Te suena el escenario que utiliza Arrabal en este foto, Altazor?

miércoles, 24 de diciembre de 2008

A propósito de Borís Pasternak

RESOLUCIÓN

La reunión de escritores de Moscú, tras estudiar el comportamiento del literato Boris Pasternak, incompatible con el nombre de escritor soviético y de ciudadano soviético, apoya en su totalidad la decisión de los órganos rectores de la Unión de Escritores en lo que se refiere a privar a B. Pasternak del título de escritor soviético, así como expulsarlo de las filas de la Unión de Escritores de la URSS.

Apartado desde hace tiempo de la vida y del pueblo, esteta engreído y decadente, B. Pasternak en el presente se ha desenmascarado a sí mismo como enemigo de lo más sagrado para cada uno de nosotros, hombres soviéticos, de las Gran Revolución Socialista de Octubre y de sus inmortales ideas.

Tras escribir la novela antisoviética y difamatoria El doctor Zhivago, B. Pastyernak la entregó para su publicación en el extranjero, cometiendo con ello un acto de traición para la literatura soviética, con el país de los soviets y con todos los hombres soviéticos.

- Apéndice documental, publicado en el volumen "La infancia de Liuvers. El salvoconducto. Poesías de Yuri Zhivago", en Galaxia Gutemberg - Círculo de Lectores -

(El resto de vulgares monsergas, de pavesas totalitarias, prefiero omitirlo por cansancio. Nada más cerca de la realidad de los regímenes herederos del paraíso socialista y sus sucedáneos totalitarios, en forma de “socialismo real”, “de rostro humano” o lo que toque…)

Es muy difícil expresar en dos líneas la intensa emoción de esta obra inmortal: El doctor Zhivago, su lirismo elegante pero sin artificios… En esta misma línea las Poesías de Yuri Zhivago suponen el merecido corolario a esta inmensa obra.

Nacido en Moscú, en 1890, en el seno de una familia judía, el gusto artístico de Pasternak fue moldeado por la influencia musical de Alexander Scriabin. Estudió filosofía en Marburgo y se graduó en la universidad de Moscú. Unido intelectualmente a literatos de la talla de la gran Anna Ajmatova o Marina Tsvietáieva la obra de Pasternak es uno de los exponentes éticos más sobrecogedores de la literatura rusa del pasado siglo, heredera de la gran tradición novelística rusa del siglo XIX.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Las uvas de la ira

Si estuviéramos trabajando con la ley podríamos soportarlo, pero no es la ley. Nos están humillando, nos hacen pedir y rogar.
Me lo prometiste. Tienes que estar limpio.
Lo sé, Ma, y lo estoy intentando.
La familia se está desuniendo, me lo prometiste, tienes que estar limpio.

He estado viendo este fin de semana el clásico de John Ford...
Tom Joad (interpretado por Henry Fonda) vuelve a su hogar tras una temporada en la cárcel por homicidio. Se encuentra con una situación crítica: la granja familiar arruinada por la sequía y la bajo la presión de embargo de los bancos… Estamos en los años inmediatamente posteriores a 1929, en USA. Con nulas perspectivas de encontrar empleo en la tierra Oklahoma, la familia al completo reúne sus pertenencias y parte en un viaje hacia la esperanza. Hacia la tierra prometida: California.

El duro viaje deja muy poco espacio para la esperanza…
La mayor crisis mundial que ha tenido hasta la fecha el modelo capitalista vino como consecuencia del crash económico del 24 de octubre 1929 (el “jueves negro”). Hundimiento masivo de las acciones, ruina de muchos inversionistas, cierre de bancos, de empresas (¿Nos suena este panorama?).

Como consecuencia de la situación de crisis y sus consecuencias aparece en la literatura norteamericana una modelo de crónica realista y descriptiva de este contexto histórico y socioeconómico. Este modelo estético, en el cine, tendrá años más tarde una influencia directa en el neorrealismo italiano de posguerra.

La novela de John Steinbeck en la que se basa la película del mismo nombre, dirigida por el gran John Ford, refleja de una manera directa y cruda el testimonio de esta recesión socioeconómica a través de la desventura de una familia de colonos empobrecidos en su viaje hacia la tierra prometida.
Finalmente, tampoco el cine, con toda su grandeza, escapa a la acción propagandística de los gobiernos. En la novela de Steinbeck, los Joad, en su primera parada en California, llegan a un campamento gubernamental y más tarde se instalan en un campamento privado (vamos e definirlo así) donde las condiciones son infinitamente más duras. En la película de Ford, se invirtió este orden para insuflar cierto optimismo al desarrollo de la historia…
(Evidentemente, se trata de una acción de difusión de las bondades del plan económico new deal, impulsado por el presidente Roosevelt…que para muchos economistas no oficiales, resultó un ralentizador de la recuperación económica... Pero bueno, “estamos en Navidad” y éste es otro debate).

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Cuaderno de versiones - José Ángel Valente


Fui.

No me ligué.

Por entero me liberé y me fui.

Hacia goces que estaban
parte en la realidad, parte en mi ser,
en la noche iluminada me fui.

Yo me bebí un vino fuerte,
como sólo el audaz bebe el placer.


Constantino Kavafis – Versión de José Ángel Valente (incluido en Cuaderno de Versiones – Galaxia Gutenberg).

José Ángel Valente (Orense, 1929 – Ginebra 2000) es uno de los poetas españoles más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Su obra poética es muy extensa y plena de matices (La memoria y los signos, Mandorla, Tres lecciones de tinieblas,…recomendaría muy especialmente su antología lírica, titulada El fulgor). Pero, de la misma manera, su obra como ensayista es importantísima: Las palabras de la tribu, La piedra y el centro y el maravilloso Variaciones sobre el pájaro y la red (fue el primer libro que leí de Valente, a propósito de una entrevista publicada en prensa al ministro Francisco Fernández Ordóñez; Sir Paco –que decía Cela- estaba leyendo literatura mística en sus últimos meses de vida…)

Cuadernos de versiones resume todas las traducciones de poesía que realizó José Ángel Valente. Valente encontró en la traducción una manera eficaz de acercarse a la palabra poética y su misterio. A través de este ejercicio de traducción, el poeta realiza una efectiva recepción en el patrimonio poético de la lengua que recibe (castellano, gallego). Esta recepción, que resulta mágica, tras el ejercicio de Valente, de los poemas de Keats, Hölderlin, Montale, Kavafis o Celan, constituye uno de los ejercicios poéticos más fascinantes que conozco.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Hiperespacio

El concepto de hiperespacio ha intrigado a artistas, músicos, místicos, teólogos y filósofos, especialmente desde el principio del siglo XX. Según la historiadora del arte Linda Dalrymple Henderson, el interés de Pablo Picasso por la cuarta dimensión incluyó en la creación del cubismo. (Los ojos de las mujeres que pintó nos miran directamente, aunque sus narices apunten hacia un lado, lo que nos permite verlas en su totalidad. De manera similar, un hiperser que nos mire desde arriba, nos verá enteros: frente espalda y lados simultáneamente.)
En su famoso cuadro "Christus Hypercubus", Salvador Dalí pintó a Jesucristo crucificado frente a un hipercubo desplegado (o teseracto) de cuatro dimensiones.

En "La persistencia de la memoria", Dalí intentó transmitir la idea del tiempo como la cuarta dimensión con relojes fundidos.

En desnudo bajando la escalera (nº 2) de Marcel Duchamp, vemos un desnudo en movimiento secuencial bajando las escaleras en otro intento de capturar la cuarta dimensión del tiempo en una superficie bidimensional.


Hiperspacio, Michio Kaku (Ed. Atalanta).


Llevo más de la mitad del libro y, la verdad, me está encantado. Su estilo riguroso es, sin embargo muy ameno, y ajeno a cualquier tentación proselitista.

Por lo leído hasta ahora, y en mi modesta opinión, se trata de una obra clave para entender las teorías actuales que rigen la explicación del cosmos: desde la Relatividad General y la Mecánica Cuántica hasta la Teoría M (la versión más avanzada de la teoría de cuerdas, que explicaré en una futura entrada).

viernes, 12 de diciembre de 2008

Aquella canción de La Trinca...

Manolo, ay Manolito
Ele Manolo, mételes caña…

…porque, Manolo, ¡tú eres España!

Más o menos decía así una canción de La Trinca que publicaron en el 83. Fraga tenía (como todos nosotros, claro) veinticinco años menos…
Hoy, en 2008, Don Manuel, o Manolo según La Trinca (o "Zapatones" que decían los más viejos de AP), protagoniza una nueva hazaña:
El presidente fundador del PP, Manuel Fraga, escandalizó ayer a la clase política con uno de sus polémicos comentarios que, en esta ocasión, dirigió a los partidos nacionalistas, cuyo peso parlamentario propuso ponderar «colgándolos de algún sitio».

Pero volvamos a los años ochenta, justo cuando sonaba la canción de La Trinca. De Fraga se decían muchas cosas:

- Tiene una gran experiencia política… pero Felipe González hacía de Gobierno y de Oposición.

- Le cabe el Estado en la cabeza…. pero perdía ésta cuando soltaba alguna burrada intempestiva sobre el aborto, el divorcio o el ateísmo (un amigo mío, de la AP de entonces, decía que “Fraga destroza en un momento lo que construye en cuarto meses”).

- Tiene una gran capacidad de trabajo….pero no fue capaz de delegar el mando, adecuadamente, en su propio barco (¿recordamos a Verstrynge, Hernández Mancha,…y otras "figuras" nombradas por el patrón? Por no hablar de su “coalición” con los ¿democristianos? de Óscar Alzaga en el 85 o con los liberales de Segurado; vamos, que ni en la Iliada se ven tantos caballos de Troya).

Bueno, es tarde y por tanto seré breve… Menuda temporadita que llevamos de burradas por doquier en la política española. Y no sólo en la política…

…Sólo faltaba Fraga en esta ceremonia de las burradas. Él tiene unas cuantas en su historial… En fin.

No es hoy momento de revisar su figura y de su innegable importancia en la asimilación de la llamada derecha autoritaria a los tiempos de cambio democrático, desde el tardofranquismo hasta la Transición. Lo que sí es cierto es que la hora de la retirada política de este personaje llegó hace bastante tiempo. Más bien, hace mucho tiempo.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El negocio de los divos

A propósito de Gerard Mortier y su próxima llegada a la dirección artística del Real, recuperaba hace unos días un fenomenal artículo de Javier Pérez Senz, publicado en un número de Archipiélago (solía comprar esta revista hace unos diez años…)

El negocio de los divos.

Los divos son una verdadera plaga bíblica que la ópera soporta prácticamente desde su nacimiento. En la época barroca los castrados (castrati) sentaron las bases del divismo dictando sus caprichos a compositores y empresarios. En le apogeo del bel canto, las sopranos ocuparon el trono hasta que los tenores, esgrimiendo su poderoso do de pecho, acabaron sumándose a la fiesta. Los divos, auténticos dinosaurios de un género musical que mal enfocado roza la arqueología, resisten el paso del tiempo con una salud a prueba de bomba y, sin aparente peligro de extinción, siguen siendo los incombustibles reyes del negocio lírico.

La música es un arte inmaterial que las estrellas de la ópera han convertido en un próspero negocio. En el escenario suelen encarnar a poetas e indigentes o humildes modistillas que mueren de tuberculosis. Pero al caer el telón, vestidos de pobres de solemnidad, esperan pacientemente la visita del gerente del teatro que, en el entreacto y cumpliendo una histórica misión, salda sus opulentos honorarios. Los tiempos cambian pero el rito continúa…

…Las guerras contra las exigencias económicas de los divos abierta por Gerard Mortier, director del Festival de Salzburgo, sólo se ganará cunado una nueva generación de espectadores llene los teatros exigiendo propuestas artísticas estimulantes. Un público joven y abierto, dispuesto a conmoverse con las grandes obras de Mozart, Verdi y Wagner, sin renunciar a las geniales obras de Debussy, Berg, Janacek, Britten, Henze o Ligeti.

(Artículo publicado en Archipiélago, número especial “La Música, ese lenguaje que danza”. Primavera de 1998).

Pues bien, al final, la doctrina Mortier es la que ha marcado la pauta en buena parte de los festivales, teatros de ópera etc. de todo el mundo. El público “joven y abierto” nos hemos formado durante estos últimos años en distintos festivales de Música Antigua (éste sí que es un repertorio totalmente alejado del divismo belcantista), salas de conciertos con programaciones audaces (incluyo los ciclos de la ONE de los últimos años) y Contemporánea (los conciertos del CDMC en al Reina Sofía en Madrid están casi siempre a rebosar, de un público joven y entusiasta). Qué satisfacción recordar este artículo con la perspectiva del tiempo...

Que no, colega, que a mí no me la das…


Que no tío que no. Que no me engañas, Tardá. No nos vengas ahora con mascaradas amb senyera. No nos mezcles la Historia, ni los Decretos de Nueva Planta, ni nada que se le parezca. Que no somos tontos, tío…

Que nos damos cuenta, colega. Que sí hombre: ¿Tú te crees que nos chupamos el dedo? Venga ya, que se te ha visto el plumero, Tardá, tío. Mira, lo de la mascarada del sábado vociferando Mori el Borbón! es una zafiedad (que, por cierto, está siendo investigada por la Fiscalía del Estado –espanyol, of course-) pero que no es lo más grave del mundo ni lo que en realidad esconde tu acto. Es más, a mí me satisface ver que un republicano como tú, un ERC-noi (un tant boixo), se convierte en heredero de los partidarios del archiduque de Austria durante la Guerra de Sucesión de la Corona Española: qué ilusión, tú tronco, convertido en seguidor de los habsburgo,…¡qué fuerte!, el Tardá convertiu en buffó dels habsburgs, cuán fort!

Lo que resulta claro de la mascarada del sábado, decía, no es tu tontería sobre la mort al Borbón (me recuerda a Millán Astray: ¡Muerte a la inteligencia!, que soltó el fundador de la Legión ante Unamuno). Lo que resulta verdaderamente grave, por falaz, Tardá, y por mentiroso, es tu acusación al Tribunal Constitucional como un Organ corrupte!!! Qué forte, tíu!!! Esto es lo nuclear de tu mitin del sábado. Esto y no el mori el Borbón.

Tremendo, Tardá, … Si no fuera porque se te ha visto el plumero sería hasta gracioso, con permiso de la Casa Real obviamente, por lo grotesco (a veces lo grotesco hace gracia) . Y es que, como decía al principio, no nos chupamos el dedo (els ciutatans espanyols, vui dit). Que no tío. Que lo que de verdad denota tu representación teatral del sábado es el miedo a que el Constitucional ponga tierra de una vez por todas en este engaño de Estatut con el que lleváis (tú, tu partido y tus socis) tomándonos el pelo a muchos ciutatans catalans i espanyols durante más de dos anys. Y, puede que se os comience a terminar el chollo: sí, tío, ese chollo por el que algunos como tú (y tus socis del Govern) lleváis jugando a ser nació y antisistema (esto último sólo cuando la nació es Espanya, claro), con el bocinazo de los coches oficiales (pagados por el dinero de los contribuyentes).

Y es que, ya no somos jóvenes, tío. Algunos podemos decir aquello que cantaba el gran Joan Manuel Serrat de Fa 20 anys que tinc 20 anys!

No obstante, lo tienes muy fácil: simplemente organizas con los de tu secta un acto de apoyo en Can Barca este sábado… Sí, está muy fácil: imprimís unas pegatinas del estilo "Todos somos Joan Tardá", aprovechando que el Madrit (el equipo de Franco, ya se sabe) visita Can Barca, tot fet! A la alegría verbenera que os aguarda, básicamente por la media docena de goles que nos clavaréis le unimos el acto de apoyo y solidaritat

Tardá, retírate, por favor. Lo digo sin acritud. Este país (España, Catalunya) resulta muy triste con gente como tú.

martes, 9 de diciembre de 2008

Benjamin Britten (1)


Benjamin Britten (1913-1976), el más prolífico de los autores ingleses de mediados del siglo XX se distingue sobre todo por sus obras corales: A boy was born (Un niño ha nacido, 1935); A Ceremony of Carols (Una ceremonia de villancicos, 1942); Spring Symphony (Sinfonía de Primavera, 1947); y, por supuesto, su producción operística, entre la que destaca Peter Grimes (1945) y The Turn of the Secrew (Una vuelta de tuerca, 1952).

El War Réquiem (1962) fue aclamado por todo el mundo tras su estreno en la catedral de Coventry. Es una obra de grandes dimensiones sonoras, para solistas, coro, coro de niños, y orquesta, compuesto sobre el texto latino de la misa de Réquiem, alternado con versos de Wilfred Owen, joven soldado inglés muerto en Francia en 1918. A su música se incorporan muchos modernos de una manera muy personal…

Historia de la música occidental – Donald J. Grout & Claude Palisca (Alianza Musica, 1990).

He estado escuchando hace unas horas este impresionante War Réquiem y, no sé por qué, me he sentido con ganas de dejar una entrada sobre este compositor único. Para mí, el mejor compositor inglés del siglo XX.

Las inmensas satisfacciones que me ha proporcionado su música de cámara (tengo un disco de una sonata para cello y piano interpretada por el propio compositor y Rostropòvich; inmenso en expresión lírica) y de su Peter Grimes son lugares imprescindibles en mi aprendizaje musical (como melómano).

viernes, 5 de diciembre de 2008

Las consecuencias políticas del terror

Ayer en ABC, Rogelio Alonso, uno de los mayores expertos en terrorismo que conozco, publicó un interesante artículo. Es un análisis, en mi opinión, muy certero sobre los fundamentos bajo los que actúan estas bandas terroristas y también sobre la necesidad de mantener, desde el Estado y desde la Sociedad, planteamientos políticos sólidos y coherentes con el fundamento democrático que los sustenta. Muy lejos de las habituales simplificaciones sobre la "negociación" como único horizonte o salida al "conflicto" (en otra entrada calificaba estas ideas como "ídolos de la plaza pública" en el sentido baconiano). Éste es al artículo:

«A los que no vivieron para contarlo,
a los valientes que se fueron,
a los valientes que permanecen».
ESTAS son las palabras con las que, sobre un fundido en negro, concluye el documental El Infierno Vasco. En el trabajo realizado por Iñaki Arteta y Alfonso Galletero, diversas víctimas de la intimidación etarra relatan en primera persona los efectos del terrorismo y cómo la intimidación de ETA les ha empujado a tomar una dramática decisión: renunciar a vivir en el País Vasco con el fin de evitar el destino que ayer un asesino le impuso a Ignacio Uría. Hombres y mujeres que han abandonado sus hogares para emprender una nueva vida lejos de la asfixia del terror confiesan ante la cámara su frustración, e incluso abatimiento, ante el sentimiento que uno de los protagonistas expresaba así: «Sigo pensando que he traicionado a los míos». Son ciudadanos a los que injustamente se les ha reclamado la heroicidad de convivir bajo la amenaza terrorista y que, en un momento dado, hastiados de temer la llegada del asesinato, han buscado la libertad en otro lugar.
Los testimonios recogidos en El Infierno Vasco demuestran cuáles son las terribles consecuencias del terrorismo sobre el tejido social y político de un país, revelando cómo un Estado democrático no debe ignorar esa dimensión de la estrategia terrorista. A pesar de la debilidad de la banda, ésta todavía posee capacidad para aterrorizar y extorsionar, circunstancia que no puede ser minusvalorada aduciendo que el número de víctimas mortales es menor que el de épocas precedentes. Semejante razonamiento no sólo constituiría un desprecio personal a la vida de cualquier ser humano asesinado, sino además un erróneo cálculo político frente al desafío terrorista. El asesinato de Ignacio Uría persigue extender el terror, demostrando que, si bien ETA se encuentra debilitada, la banda todavía es capaz de coaccionar a la sociedad vasca. Por ello, las rotundas y habituales declaraciones de condena tras el crimen deben complementarse con firmes acciones por parte del Estado que permitan a los ciudadanos más vulnerables sentir una protección vital para evitar que la violencia resulte finalmente eficaz.
A pesar de las necesarias y repetidas reprobaciones del terrorismo, desgraciadamente ETA encuentra precedentes que confirman la cesión de los actores democráticos ante la intimidación terrorista. Estos triunfos son los que la banda exhibe entre su militancia para perpetuar una campaña que en estos momentos se ha fijado otro objetivo: el boicot a la línea de alta velocidad, en cuya construcción trabaja la empresa de Ignacio Uría.
El 8 de marzo de 1991 el diario Egin publicó un comunicado en el que ETA asumía la autoría del asesinato de José Edmundo Casañ Pérez-Serrano, delegado de la empresa Ferrovial. La declaración de los terroristas decía así: «Esta acción responde a la responsabilidad e implicación graves que la citada empresa viene asumiendo de buen grado y con plena conciencia de sus actuaciones en el desarrollo de las obras del proyecto oficial de la autovía Irurtzun-Andoain». Meses antes, en su edición del 23 de diciembre de 1990, ese mismo diario había difundido otro comunicado terrorista en el que la banda advertía que actuaría «con firmeza contra todos aquellos responsables técnicos y financieros vinculados al desarrollo de las obras» de la denominada autovía de Leizarán.
Finalmente el 22 abril de 1992, el Gobierno de la Diputación de Guipúzcoa, con los votos a favor de PNV y PSE-PSOE, y con la aquiescencia de Herri Batasuna, llegó a un acuerdo para dar vía libre a su construcción y ceder en gran parte al cambio de trazado propuesto por los radicales. La autovía fue inaugurada en mayo de 1995 después de que ETA asesinara a tres personas e hiriera a otras nueve por estar relacionadas con su construcción. Previamente, ETA había obtenido otro éxito al lograr la paralización de la central nuclear de Lemóniz después de asesinar a cinco personas entre 1977 y 1982.
Al comparar esos sucesos con la intimidación que ahora ETA ejerce contra las personas implicadas en la construcción de la línea de alta velocidad, es preciso recordar la evolución decadente de la propia ETA y de una respuesta antiterrorista que se ha ido perfeccionando a lo largo del tiempo. Sin embargo, la evocación de esos antecedentes y las consecuencias que las cesiones tuvieron en aquel entonces deben ser tenidas en cuenta para evitar que el crimen cometido ayer por ETA sea recompensado de nuevo en el medio o largo plazo. Sólo así podrá contenerse la viciosa retroalimentación de la banda mediante la explotación que los terroristas hacen de las victorias políticas obtenidas en algún momento de su sanguinaria trayectoria. Esa misma lógica es la que permite definir como contraproducente cualquier negociación con la organización terrorista, pues semejante concesión a la banda es siempre interpretada por los terroristas como constatación de la eficacia de su violencia y, por tanto, como invitación a la reproducción de la misma con idénticos fines coactivos.
Esta racionalización entiende el miedo como un factor imprescindible en la consecución de los objetivos de ETA. Obliga en consecuencia a negar la expectativa de éxito a la banda con el fin de disuadir su creencia en la utilidad del terrorismo. Para que así sea verdaderamente, y para que las necesarias condenas tras el asesinato de Ignacio Uría cobren auténtico sentido, ciudadanos y políticos debemos extraer algunas conclusiones. Si este asesinato no debe ser premiado con una cesión que ETA pueda exhibir triunfalmente en sus reivindicaciones contra el tren de alta velocidad, tampoco el proyecto político nacionalista que la banda intenta imponer debe ser recompensado después de la sucesión de sus centenares de crímenes. Así lo recordaba Joseba Arregui al reivindicar el significado político de las víctimas del terrorismo hace tan solo unos días en un acto organizado por la Fundación Manuel Giménez Abad y la Fundación Víctimas del Terrorismo:
«El asesino de ETA actúa con una tremenda racionalidad. Es la racionalidad de un proyecto político que exige eliminar como obstáculos definitivos aquellos grupos sociales encarnados por el individuo concreto que asesina. Por medio del asesinato discriminado ETA quiere facilitar la materialización de su proyecto político. Y entiende que sin asesinar, sin el terror y el miedo que inspira en determinados sectores sociales el asesinato discriminado, no va a ser posible conseguir la materialización de su proyecto político». El ex consejero de Cultura vasco y modélico referente intelectual y cívico concluía así: «Por eso la verdad objetiva de las víctimas asesinadas radica en que cada una de ellas es un obstáculo insalvable para ETA y su proyecto, mucho más insalvable como asesinados que lo que lo eran en vida. Ésa es la gran derrota de ETA, ésa debiera ser la gran derrota política de ETA: la convicción a la que debieran llegar todos los partidos políticos en la medida en que fueran democráticos, de que cada asesinato representa la imposibilidad política de que el proyecto de ETA, ni nada que se le pueda parecer, pueda ser nunca realidad en la sociedad vasca».
Puesto que el terrorismo es un método a través del cual se ambiciona el desistimiento de un sector de la sociedad forzado a doblegarse ante la amenaza violenta, la política antiterrorista no debería ignorar su relación con las víctimas. Esa relación reclama la implicación de éstas en la política antiterrorista y una suerte de «politización» de las víctimas que no debe entenderse como una negativa manipulación de quienes han sido victimizados ni como una injusta explotación de su dolor. Se trataría más bien de hacer presente la dimensión política de quienes han sido convertidos en víctimas por parte de una organización terrorista que, no lo olvidemos, persigue unos fines políticos nacionalistas. Quizás así la injusticia que cada asesinato supone quedaría menos impune.

Las consecuencias políticas del terror.

ROGELIO ALONSO
Jueves, 04-12-08

jueves, 4 de diciembre de 2008

Esto es lo que se debe decir.

Las declaraciones políticas de cualquier signo (democrático, claro) cuando se consuma un atentado terrorista, de tan repetidas, resultan manidas, sin valor alguno. Son muchos años escuchando los tópicos “caerá sobre los asesinos el peso de la Ley” o el vehemente “su única salida es pudrirse en el cárcel”, por citar tan sólo un breve muestrario de la retórica que acompaña la apesadumbrada cara de muchos políticos, incluyendo Presidentes de Gobierno, Ministros, etc.

Decía anteriormente “de cualquier signo (democrático)”, puesto que los elementos retóricos que he entrecomillado en el párrafo anterior son ya lugares comunes en las formaciones políticas (democráticas) de nuestro país. Bien es verdad que, en el caso del nacionalismo (democrático) vasco, sería toda una novedad el uso de elementos retóricos tan vehementes como los señalados. En aquéllos (los nacionalistas vascos y algún otro nacionalismo periférico) resulta más habitual la calculada moderación en el lenguaje. Así las expresiones, otrora vehementes, en las bocas de muchos nacionalistas, se vuelven matizadísimas: “deploramos este nuevo acto contra los Derechos Humanos”, “otra vez la violencia de ETA ataca a nuestro Pueblo" y otras variaciones sobre lo mismo.

(Me sorprendo a mí mismo por el ejercicio de corrección política que estoy logrando con esta entrada. No sé si será el frío preinvernal...)

Pero el objetivo de esta entrada no es divagar sobre los diferentes efectos retóricos, de ¿estilo?, utilizados por nuestros políticos, tras un atentado terrorista. Podría dedicar más de una entrada a poner muchísimos ejemplos sobre estas variantes, insisto, retóricas, pero creo que no merece la pena dedicarle más tiempo. Hoy toca hablar de otra cosa diferente: la declaración institucional del Presidente del Gobierno, tras el asesinato de Ignacio Uría). Una declaración de altura y no estoy ironizando. Nunca lo haría con estos temas.

"Es la obra sin duda más importante para la futura vertebración de Euskadi con el conjunto de España y de Euskadi hacia Europa. Esa obra se va a hacer y se va a hacer porque es fruto de la voluntad democrática y, en este caso singular, fruto también del acuerdo de colaboración entre el Gobierno de España y el Gobierno vasco", declaró el Presidente.

Esto es lo que se debe decir. Lo demás son monsergas.

(Por fin vamos aprendiendo del error fatal cometido con la parada de las obras de Lemóniz, el cambio del trazado de la autovía de Leizarán,… y tantas otras cesiones ante el terror).

Como decía ayer, somos mucho mejores que ellos.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Me viene a la memoria (en el recuerdo de Ignacio Uría, asesinado por ETA en el día de hoy).

Me viene a la memoria el principio de la década de los ochenta en Irún, cuando llegué con mi familia a esa entrañable ciudad. Gobernaba en España Adolfo Suárez, los nacionalistas vascos comenzaban a organizarse ante el nuevo marco político,…En el Gobierno de Suárez (qué bien ha sabido tratar la Historia a esta excepcional figura política) el Ministro del Interior era Juan José Rosón. Me acuerdo muy bien, aunque era un niño…

…Me acuerdo de esos funerales casi vacíos de gente, obvio decir que de guardias civiles o policías nacionales o militares (por aquel entonces casi siempre eran las FFSS las afectadas, junto con el Ejército). Asistía una representación institucional del Estado (Gobierno Civil, a veces el Ministro).
Aquellos funerales eran muy tristes, vacíos casi de gente, oficiados por algún capellán militar,… Años después Juan José Rosón comentaría la terrible soledad, el asfixiante desasosiego que experimentaba cuando al frente de la representación institucional tenía que transmitir el mensaje de condolencia del Jefe del Estado a los familiares del asesinado…
(Por aquel entonces, a principios de los ochenta, un niño paseaba en Rentería y se puso a jugar con una mochila que encontró en la calle, como si fuese un balón. El niño se llamaba Alberto Muñagorri y... se quedó sin un pie y sin la visión en un ojo. Tenía diez años y sucedía en 1982. Arconada, su ídolo, era el portero de la Real y de la Selección Española de fútbol).

Años después vendrían las protestas (minoritarias y calladas al principio) de ese organización impagable por su coraje cívico y ético llamada Gesto por la Paz. Eran muy pocos, a veces cabizbajos ante las burlas, las pedradas, los ataques de ellos … (voy a controlarme, no se merecen nuestra ira).

Poco a poco la protesta cívica se haría más evidente, más numerosa, más vibrante, sin complejos políticos de ningún tipo: Las protestas populares ante el secuestro del industrial Julio Iglesias Zamora (1993) supuso, para mí, el punto de inflexión en el movimiento de respuesta ciudadana frente a ETA, en Euskadi. Pero lo más importante estaba por llegar. El desenmascaramiento de los “revolucionarios vascos” y su ideología totalitaria y asesina tuvo como punto culminante aquella unión, casi mística, de todos los ciudadanos vascos y españoles en los actos de respuesta frente al asesinato a cámara lenta de Miguel Ángel Blanco… hasta hoy. Foro Ermua y Basta Ya, completaron en Euskadi, junto con Gesto, el espectro contestatario ante el totalitarismo terrorista, El legado ético de estos movimientos sociales y cívicos resulta hoy en día inconmensurable. Y todo empezó con un puñado de ciudadanos alzando su voz, prácticamente solos (no más de veinte) frente a la tiranía.

Hoy, cuando echo la vista atrás y me acuerdo de la soledad de Juan José Rosón, Ministro del Interior (era natural de Becerreá, Lugo), a pesar de las indecentes utilizaciones políiticas del terrorismo como arma arrojadiza, he de confesar que hemos avanzado mucho en la lucha frente al crimen de ETA y su entorno. Y quiero sentirme optimista, porque quiero pensar que lo que nos une a los demócratas (en todas sus vertientes, socialdemócratas, liberales,…), es muy superior frente a lo que nos separa.
Somos mucho mejores que ellos. De eso no hay duda.

Los McGuffin de Hitchcock

Siempre me ha gustado el cine de Hitchock, su sentido clásico de la imagen y escena (39 escalones, Sabotaje, Alarma en el expreso), su innovación narrativa (Los pájaros, Psicosis) su ritmo (Con la muerte en los talones), sus obsesiones (Marnie la ladrona, Vértigo)… Pero, no quería hablar del cine de Hitchcok sino del concepto de McGuffin, que es propio del arte de este gran director. Veamos qué significa McGuffin:

En la entrevista que en 1966 el director François Truffaut (una de las figuras de la Nouvelle Vague francesa) le hace a Hitchcock, publicada en el libro El Cine según Hitchock, éste ilustra el término "McGuffin" con la siguiente historia:

Dos viajeros se conocen en un tren de Inglaterra. Uno le dice al otro: "Perdone, señor, pero ¿qué es ese paquete de curioso aspecto que está encima de su cabeza'" "Ah, es un McGuffin". "¿Y para qué sirve eso?" "Sirve para atrapar leones en las montañas de Escocia". "Pero si no hay leones en las montañas de Escocia". "Entonces, no hay McGuffin".

El McGuffin, tal y como lo ilustra la anécdota (totalmente inventada por el director) se refiere a los trucos narrativos empleados por Hitchcok en muchas de sus películas que provoca que en sus personajes al desarrollo de una historia colateral que, en realidad, carece de relevancia por sí misma…Es algo así como un efecto de distracción para jugar, de alguna manera, con el espectador.

Hay muchos ejemplos de estos singulares efectos narrativos: Un ejemplo de McGuffin es la fórmula secreta que recuerda el hombre con “más memorias del mundo” en 39 escalones, o el personaje de George Kaplan, el espía inexistente e irrelevante con el que Cary Grant es confundido en la maravillosa Con la muerte en los talones, etc.

Pero los McGuffins no son patrimonio exclusivo del cine. La política española es prolija en ejemplos de estas maniobras de distracción que nunca suelen resultar tan elegantes como los utilizados por Hitchcok. Veamos unos breves ejemplos muy actuales:

1. ¿Cómo considerar el escándalo derivado de la publicación –o filtración- por El País de las autorizaciones del Gobierno de Aznar sobre los vuelos a Guantánamo? Yo, a pesar de que acabo de escuchar la firme posición de Anabel Díez, periodista de este periódico, defendiendo que la noticia es fruto de un fenomenal trabajo de investigación (sic), no me lo termino de creer. Entiendo que es una clara maniobra de distracción política (sí, un McGuffin en toda regla) muy intencionada y que, por otra parte, podría no salirles bien del todo a los promotores de la filtración (parece ser que también se realizaron también con el Gobierno de Zapatero).

¿Cómo se puede definir la polémica artificial creada en torno a Esperanza Aguirre y su regreso desde Bombay por algunos personajes de nuestra política? Es otra maniobra de distracción, para evitar afrontar la realidad de las cifras del paro, de la falta de liquidez de algunas AAPP, etc. Este McGuffin, lejos de la elegancia narrativa Hitchcok, presenta quizás lo más sombrío de la cultura cainita que asola la vida política española actual. Que personajes de tan escasa talla política, como José Blanco, generen una polémica ante un hecho así (la reacción de una persona envuelta en una espiral terrorista, lejos de su país) sólo refleja mezquindad, sin matices. Bien es cierto, por otra parte, que la actitud del secretario general de la FSM, Tomás Gómez instando a su equipo a que llamaran personalmente a la Presidenta de la CCAA de Madrid para interesarse por su estado, es muy diferente.

Al final, todos estos McGuffin, no van a poder ocultar la terrible realidad de las previsiones económicas para el próximo año, las cifras del paro en nuestro país, la escasa calidad de los debates parlamentarios en torno a los “planes de salvación” del Gobierno y tantos otros temas.

(Qué diferente resulta este política española actual, su falta de debate inteligente, su perfil bajo, llena de distracciones y McGuffins falaces, tan cercana a la politiquería zafia,… qué diferente, decía, frente al ejemplo de solidez pragmática que está ofreciendo Barack Obama a la hora de constituir su equipo de gobierno, ajeno a cualquier tentación sectaria.)

martes, 2 de diciembre de 2008

La cuestión humana

El número de noviembre de Cahiers du Cinema-España dedica un reportaje amplio a La cuestión humana (La Question humaine), película que dirige Nicolas Klotz, con guión de Élisabeth Perceval y basada en el libro de igual título de Francois Enmanuell…

El argumento es relativamente sencillo: Simón es un psicólogo responsable del departamento de RRHH de la empresa petroquímica SC Farb (ficticia, claro). Su trabajo consiste en optimizar los modos de gestión de los ejecutivos, así como reducir el personal ineficiente… Un buen día el director adjunto de la empresa (Karl Rose), le encarga una misión confidencial a Simón: investigar la salud mental del Director General, Mr. Jüst. Simón se adentra en la persecución del Director General y, poco a poco, la investigación va dando sus frutos: el encuentro con el pasado, unos misteriosos documentos que un anónimo envía a Simón. Se trata de una carta técnica firmada por un ingeniero berlinés (dice uno de los artículos del Cahiers que la carta es uno de los documentos conservados por la Shoah, ergo verídica). En esta carta se narra la fría y metódica descripción de técnicas para alcanzar un mayor rendimiento en el empleo de unos camiones (camiones Saurer) dedicados a asfixiar por gases tóxicos a los judíos ucranianos, en Bielorrusia...

El leitmotiv de la película es la toma de conciencia moral de un ejecutivo frío, acostumbrado a adoctrinar (utilizo el ideario de la película, no mi propias convicciones) a jóvenes ejecutivos en la mejora productiva de la filial; curtido en procesos de selección de personal, etc. Esa toma de conciencia el protagonista se encuentra con una disolución no deconstructiva del lenguaje, de las palabras: lo humano no se designa como tal, como alma viva, sino como mera res, como pieza, como elemento puramente contable…La verdad (y esto ya no es el ideario de la película, sino mis propias consideraciones), muchas veces en las organizaciones (empresariales) hablamos de recursos, de perfiles, de “carne” de la manera más deshumanizada.

Aunque la estructura narrativa de la película adolece de algunas arritmias (en ocasiones, los motivos colaterales parecen ocupar la reflexión ética central, sin tan siquiera aportar matices que la enriquezcan) el planteamiento reflexivo me ha gustado. Sin fascinación, eso sí, pero sin ápice de indiferencia.


LA CUESTION HUMANA
(La Question humaine, Francia/2007).
Dirección: Nicolas Klotz.
Guión: Nicolas Klotz y Elisabeth Perceval, basado en la novela homónima de François Emmanuel.
Fotografía: Josée Deshaies.
Música: Syd Matters.
Intérpretes: Mathieu Amalric, Michael Lonsdale, Edith Scob, Jean-Pierre Kalfon y Lou Castel.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Gérard Mortier

Escribía, hace unos días, sobre la noticia del nombramiento de Gérard Mortier como próximo director artístico del Teatro Real. Tal vez a muchos no les suene este nombre. No es muy habitual conocer directores artísticos en los teatros de ópera. Los más famosos son siempre los directores musicales. Los directores artísticos carecen, digámoslo así, de la proyección mediática propia de los directores musicales. El director musical es, en la ópera, el elemento presente, obviamente por la proyección musical o la esencia musical del género. Pero un buen director artístico es determinante en la selección del repertorio, en su programación, en la selección del director o directores musicales…

Me enteré de la existencia de Gerard Mortier hace unos cuantos años, al leer una entrevista que le dedicó la revista musical Scherzo, a propósito de una edición del festival de Salzburgo, en 1993. Dice el periódico El País en su edición del viernes que con Mortier en el teatro se abre una etapa apasionante. Su trabajo en el Festival de Salzburgo en la década de los noventa le reveló como un auténtico intelectual, agitador de conciencias y creador ambicioso. Él ha colocado la música y el arte escénico en el siglo XXI como algo vivo y vigente. Su trayectoria posterior en la Ópera de París también ha estado labrada de éxitos. Y de polémica. Nunca rehúye la agitación y el debate. No deja a nadie indiferente...

Una de las cosas, para terminar, que le agradeceré siempre a Mortier es el haber puesto en Salzburgo buena parte de los fundamentos renovadores y recuperadores de la Ópera Barroca: Cavalli o Monteverdi, por ejemplo. Pero es el siglo XX y sus autores más representativos los que Mortier ha cuidado con especial mimo en sus programaciones (sigo hablando de Salzburgo): Berg, Reich, Messiaen,.. han tenido un renacimiento fonográfico de la mano de este director.

Más allá de anécdotas como la que protagonizó hace unos años cuando confeso preferir a Lou Reed frente a Pavarotti (sic) o su enfrentamientos con instituciones como la Filarmónica de Viena en Salzburgo, y con directores un tanto divos como Riccardo Muti, Nikolaus Harnoncourt (éste no es nada divo, y sí uno de los padres del movimiento de recuperación de la Música Antigua, desde los años sesenta del pasado siglo), el impulso que ha proporcionado Mortier en la forma de entender este espectáculo total llamado Ópera ha sido radical: por su innovación, por su sentido crítico y por su colosal conocimiento de la estructura estética que subyace bajo cada obra.

Por otra parte la asociación con escenógrafos capaces de poner “patas arriba” los convencionalismos imperantes en los teatros de ópera (me estoy refiriendo muy especialmente a Wernicke) ha sido clave en la materialización estética y crítica de sus planteamientos.

Por cierto, es natural de Gante (maravillosa ciudad flamenca) igual que otras figuras musicales que admiro desde hace muchos años: más concretamente del mundo musical antiguo, como el exquisito director Phillippe Herreweghe, al que dedicaré otra entrada en otro momento.