jueves, 15 de enero de 2009

Jerusalén. La ciudad de las dos paces.


Cada Navidad, desde hace cuatro años, el gran humanista, (mucho más que un músico), Jordi Savall nos viene regalando una serie de libros disco estructurados en diferentes programas, en diferentes conceptos. El primero de éstos fue Los romances del Quijote, una extensa aproximación y tratamiento a las romances cantados que aparecen en la singular obra cumbre cervantina. Su prologo era de Francisco Rico. En Navidad de 2006 fue Cristóbal Colon. Paraísos perdidos, sobre el entorno espiritual e histórico del descubrimiento del Nuevo Mundo. Músicas de los cancioneros de la Colombina, polifonistas españoles del renacimiento, compositores indianos del XVI,… En 2007 el regalo fue un extraordinario y difícil programa: Francisco Javier – La ruta de oriente. Un extenso recorrido musical y, por supuesto, espiritual desde la Europa del Humanismo hasta sus viajes: a Italia, Lisboa, Macao,…y finalmente Japón y China. Este año, -¡qué digo!- esta pasada Navidad, Savall nos volvió a regalar otra joya musical, cultural y espiritual: Jerusalén - La ciudad de las dos Paces.

¿Qué decir de Jordi Savall? Cuando me planteaba el nacimiento de mi modesta bitácora pensaba que la mayoría de las entradas tratarían de Música Antigua, sobre todo, de cine, de… y el resultado es que, tras cuatro meses, de vida, ésta es la primera entrada que le dedico a este gran humanista, a esta figura irrepetible en el campo, no sólo musical o artístico, sino intelectual que supone Jordi Savall.


No me extenderé en panegíricos y lugares comunes que simplificarían cualquier intento de exposición veraz sobre su figura. De hecho en mis enlaces musicales figura en primer lugar su sitio web, el de su sello discográfico Alia Vox. Simplemente diré que la Música Antigua, su sentido interpretativo, hermenéutico, difícilmente se podría entender como lo entendemos hoy (los aficionados a este movimiento) sin figuras como las del humanista catalán (español, por ende), nacido en Igualada. Desde los repertorios que parten del Ars Nova en la península ibérica (el Llibre Vermell de Montserrat), hasta el clasicismo (Haydn, Mozart, Martí i Soler), pasando por los cancioneros del Renacimiento en España (Cancionero Musical de Palacio, Cancionero de la Colombina, Cancionero de Medinaceli,…), la gran polifonía española (Guerrero, Victoria, Morales),… (veo que no termino)… Y siempre, su profunda significación como artífice principal de la recuperación de esa familia instrumental maravillosa, arrebatadora en su sonido, que es la viola da gamba: Los repertorios sublimes del Consort Music británico (Tye, Holborne, Gibbons,…Tobias Hume) y, muy especialmente, el repertorio barroco francés de cámara: Las suites de viole; con ese maravillosa sonoridad del basse de viole a sept cordes (Marais, Sainte Colombe, Couperin, Forquerey,…). Más de doscientos discos publicados, numerosos reconocimientos internacionales,…

¡Pero yo de lo que quería hablar era de este regalo de la pasada Navidad: Su Jerusalén! (La verdad es que soy un desastre organizativo en mi escritura… siempre me pasa lo mismo).

Planteado en el formato de libro disco, el proyecto, este homenaje a Jerusalén e invocación a la Paz, fue concebido (en palabras de Savall y su esposa y compañera de battaglias, Montserrat Figueras) para rendir homenaje a la ciudad de Jerusalén, una ciudad construida y destruida sin cesar por el hombre en la búsqueda de lo sagrado y del poder espiritual. Realizado con la apasionada y comprometida colaboración de músicos poetas, investigadores, escritores e historiadores de 14 naciones y pos los equipos de Alia Vox y de la Fundación CIMA, se convierte en una ferviente invocación a la Paz, gracias al poder de la música y de la palabra. Cuán diferente esta invocación sincera, firme, culta y profunda a la paz frente a las habituales soflamas que nos aburren casi diariamente desde las tribunas oficiales.

A lo largo de más de dos horas de música (la obra contiene dos CDs), con el soporte documental extenso seleccionado por el filólogo Manuel Forcano, se desarrolla este trabajo denso, emocionante, lleno de matices:

1. La Paz celestial: Las profecías del Apocaliposis y el Juicio Final. Incluye músicas basadas en textos griegos (oráculos de las sibilas) y coránicos.



2. Jerusalén. Ciudad Judía, 1000 a.C. Aquí la música y el texto se funden de manera sutil, mágica por momentos: los salmos de David, las danzas instrumentales (liberación de los macabeos), versos talmúdicos, …lamentos (shofars).



3. Jerusalén, ciudad cristiana. Aquí el repertorio es más, perdón por la simplicidad, europeo: Canciones de las Cruzadas (formas monódicas del Ars Antiqua).



4. Jerusalén, ciudad de peregrinación. Canciones y textos de Ibn Batuta y de Yefe Nof y… las maravillosas Cantigas de nuestro Rey Sabio.


5. Jerusalén. Ciudad árabe y ciudad otomana. Un recorrido de siete siglos desde el Corán, el suelo de Solimán el Magnífico, hasta la conquista otomana de Jerusalén.



6. Jerusalén. Tierra de asilo y de exilio. Aquí surgen preciosas canciones con textos tradicionales palestinos (Lamento por la ciudad de Ani), el sobrecogedor El male rahamim (Canto de los muertos de Auschwitz).

La emoción que experimentamos al sumergirnos en esta obra, concebida como un fresco multicultural que propone algo más que un simple programa de grabación o un concierto, en palabras de Jordi Savall, es muy difícil de explicar en una sola entrada. Y a mí me faltan las palabras… a pesar de que, con toda seguridad, ya habré aburrido a más de uno.

Es tarde y debo ir cerrando esta deslavazada exposición. Terminaré con dos de los textos que acompañan la última parte del programa: La Paz terrenal, un deber, una esperanza.

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Evangelio de Mateo 5,9.

Los judíos de Jerusalén cierran tratos codo a codo con los Ismaelitas (los árabes) y no desconfían los unos de los otros. Elías de Ferrara, viajero judío (1434).

8 comentarios:

Fidelio en el bosque animado dijo...

Bueno Rogelio! Es tan enjundiosa la entrada de hoy que mañana y pasado y al otro y al otro, echaré mano de los cedes que tratan los temas que recoge Savall para compartir los comentarios en tu blog. El hecho de vivir en Almería, ciudad a la que quiero muuuuuuuucho, me aleja (bastante) de algunas adquisiciones importantes de música antigua. En fin, ya te lo explicaré en comentarios sucesivos.
¿Qué decir de Jordi Savall? Muy muy muy, pero que muy admirado desde que descubrimos mi círculo rigense y yo en la carrera sus grabaciones a partir de -cómo no- la bso de Todas las mañanas del mundo. Desde ahí fuimos descubriendo, como tú muy bien explicas, sus grabaciones conmemorativas, algún que otro concierto televisado tipo La canción del emperador, o la colección de Marais con su HespXX. Tan es así, que la viola de gamba casi desplaza al celo. Bueno, la verdad es que están en mundos distintos pero paralelos. Por utilizar alguna pobre aproximación, la viola da gamba nos transporta, con el eco que deja cada una de sus notas, al pleno siglo XVII. Casi experimentamos la luz de los cuadros de Georges Latour que tú traes en algunas otras entradas anteriores...en fin. ¿Qué más podemos decir? Que no acabaría de expresar todo lo que supone esta música. Gracias. Un abrazo!

J. Rogelio Rodríguez dijo...

La verdad, Fidelio, es que el descubirmiento de Savall, de las viola da gamba, de todo este universo, transformó mi manera de ver muchas cosas, no sólo la música o el arte en general.

Seguiremos compartiendo experiencias, poco a poco... ahora que ya tienes un magnífico blog.

Un abrazo.

Manuel dijo...

Emisario de un Rey desconocido
Cumplo informes ademas de instrucciones,
Y las frases bruscas que a mis labios vienen
Me suenan a un otro sentido anómalo...
Inconscientemente me divido
Entre mi y la misión que mi ser tiene,
Y la gloria de mi Rey me da desden
Por éste humano pueblo entre quien lidio...
No sé si existe el Rey que me ordenó
Será que mi misión es olvidar
Mi orgullo en el desierto en que en mi estoy...
¡Mas ah ! Yo me siento en las altas tradiciones
De antes del tiempo y del espacio y de la vida y el ser
Ya las vio Dios como mis sensaciones...
(Fernando Pessoa)

Iojanan dijo...

Sólo quiero dejar constancia de mi visita rápida pero la entrada es fascinante y necesito bebérmela, la semana que viene lo haré con gusto. Gracias Rogelio por tus orientaciones exquisitas.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Manuel.

Es un lujo traer aquí a Pessoa. Y no resulta inmediato saborearlo en toda su dimensión.

Muchas gracias por este lujo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Un placer recibir tu visita, Iojanan. Estoy seguro de que la gran mayoría de los temas musicales los conoces directa o indirectamente.

Los textos están traducidos a 8 idiomas, entre ellos el hebreo y el árabe. Hay músicos de 14 naciones, desde Israel, hasta Afganistán, pasando por España, Italia.

Es una delicia, te guste más o menos la Música Antigua.

Un abrazo.

janys dijo...

Hola Rogelio; primero, felicitarte por esta entrada; de verdad que este artista a entregado esta navidad un hermoso regalo; considero que cualquier manifestación artística es el obsequio de los dioses y que ellos (los artistas) son ángeles que están en este mundo para deleitarnos con sus creaciones; déjame decirte que me alegró mucho recibir nuevamente tu visita y el estupendo comentario en mi más reciente entrada. Te mando muchos besos y espero siga contando con tu agradable presencia en mi espacio. Tu amiga panza verde.

Reyes magos de oriente dijo...

Está claro que con Savall siempre acertamos...