viernes, 20 de febrero de 2009

Diego Ortiz - Recercadas del Trattado de Glosas. 1553.

El 10 de diciembre de 1553, en uno de los momentos de máximo esplendor de vida musical hispana, se imprimió en Roma el “Trattado de Glosas sobre cláusulas y otros géneros de puntos en la música de violones, nuevamente puestos en luz”, de Diego Ortiz el Toledano. Referencia indiscutible para la práctica instrumental en el siglo XVI, esta obra de Diego Ortiz, ofrece un interés excepcional, tanto desde el punto de vista histórico por su valor artístico, al contener los más bellos ejemplos que se conocen de lo que fue el repertorio para viola de gamba (o vihuela de arco, o violón) y clavicémbalo durante el Renacimiento musical europeo…

…Natural de Toledo (hacia 1530), Diego Ortiz fue en su tiempo uno de las más notables tañedores de viola de gamba y maestro ilustre en el arte de la variación. En el año 1553 lo encontramos ejerciendo las funciones de maestro de capilla en la corte virreinal de Nápoles (uno de los estados de la península italiana que estuvo en esa época bajo hegemonía española), mientras es virrey el tercer duque de Alba, Don Fernando Álvarez de Toledo (1507 – 1582), capitán general de los ejércitos de Carlos V y Felipe II, y posteriormente gobernador de los Países Bajos (1567 – 1573)…

…El término RECERCADA designa en la obra de Diego de Ortiz, más bien la intención compositiva –recercar, es decir, buscar de nuevo- que no la forma adoptada al realizar dicha intención. Según los procedimientos y estructura empleados, el aspecto formal de las Recercadas de Ortiz se relaciona en algunos casos al género de las fantasías (Recercada sobre la Spagna y recercadas para viola sola), en otros pertenece al género de la variación (recercada sobre tenores) o al de las diferencias (recercadas sobre el madrigal “O Felici occhi miei” de J. Arcaldelt)…

…En conjunto, la obra del músico toledano quedará indudablemente como un testimonio excepcional de lo que fue la práctica instrumental en el siglo XVI: un arte desprovisto de pretensiones trascendentales, pero desbordante de vida, fantasía y espontaneidad.

Jordi Savall – Extractos del texto que acompaña la edición del CD “Recercadas del Trattado de Glossas, 1553” de Diego Ortiz. Astree

4 comentarios:

janys dijo...

Hola Rogelio; lo que más me gusta en tus entradas es lo que aprendo, me proporcionas aspectos culturales, artísticos que no conozco, principalmente aquellos que se dan en tu patria. Me alegra saber que también te gusta viajar; qué padre hacerlo en tren, una sola vez en la vida lo experimenté. Y sí, la catedral de León tiene estilo barroco churrigueresco y la de Morelia simplemente barroco. Te envío un beso y un abrazo muy verde; es decir, de una "panza verde".

Manuel dijo...

Aquello era música..., lo demás, bellas polifonías.
Un abrazo.

Monsieur de Sans-Foy dijo...

Saludos, querido Rogelio.
Compartimos afición por la música antigua, y seguramente por muchas más cosas. ¿No será Vd., como yo, devoto de Shostakovich?
Después de Bach y Händel, es mi mayor debilidad.
Un cariñoso saludo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por los comentarios.

1. Janys. Poco tienes que aprender de esta bitácora. Puede que te muestre alguna cosa diferente a tu entorno más habitual, pero poco más.
Por cierto, estoy preparando una entrada sobre la música de los compositores en el México del XVI, llena de influencias de los polifonistas ibéricos. Antes de final de mes.

UN abrazo.

2. Manuel. Sí, aquella sí era música. NO obstante, lo que ha venido desde entonces, está lleno de sorpresas (desde el Barroco a la Contemporánea...)

Un abrazo.

3. Monsieur. Adoro la música del gran Dmitri Shostakovich, especialmente su múscica de cámara. Sus cuertetos son un monumento a la profundidad a la oscurtidad del ser hunmano: esa luminosa oscuridad.

UN abrazo.