domingo, 1 de febrero de 2009

El acoso obliga a las niñas afganas a dejar la escuela

Leo esta mañana la siguiente noticia en Yahoo:

El acoso obliga a las niñas afganas a dejar la escuela
(Ayer, 17.03)

Cada día, mientras van a la escuela, Maryam Mansoor y su hermana debían soportar la intimidación y el acoso de jóvenes armados con cuchillos
"Muchas de mis compañeras y otras estudiantes ya no vienen a la escuela porque temen el acoso y el secuestro por parte de los jóvenes", dijo Maryam, de 18 años, que acabó dejando de estudiar a instancias de su preocupado padre.

Asaltos con ácido, asesinatos, quemas de escuelas o ataques sexuales. La violencia contra las estudiantes está truncando los sueños de miles de niñas afganas, sedientas de una educación que podría ayudar a rejuvenecer la economía y sociedad de un país destrozado por la guerra.

"Quiero ir a la escuela y luego ir a la universidad para ser doctora o alguien importante en el futuro, pero no quiero enfadar a mi familia por mi educación. Lo que sea que mi padre haya decidido es lo correcto", suspiró desanimada Maryam.

En las aldeas, y particularmente en el sur, profundamente conservador, los talibanes han quemado escuelas, han matado a estudiantes y maestras y han atacado a niñas en edad escolar arrojándoles ácido en la cara. En Kabul, relativamente más segura y menos conservadora, las niñas padecen abusos, acoso sexual y secuestros.

"La situación de la seguridad está empeorando día a día. A pesar de todos los problemas, yo seguí dejándolas ir al colegio pero ahora siento que las cosas están empeorando", dijo el padre de Maryam, Mohamad, que tiene una frutería en Kabul.

"No estoy en contra de que mis niñas completen su educación, pero su seguridad es más importante (..) No quiero que tengan que salir para estudiar", agregó Mohammad, que llevó a su familia a Afganistán desde Irán hace unos dos años.

Bajo el régimen talibán, derrocado por las fuerzas estadounidenses y afganas en noviembre de 2001, las mujeres tenían prohibido estudiar y trabajar y estaban en gran medida imposibilitadas de dejar sus casas sin un pariente masculino.

El Gobierno sostiene que el aumento de los acosos y el riesgo de los secuestros podrían privar a una generación de afganas de educación ya que ellas se refugian en la seguridad de sus hogares.

Esto se da además de los ya enormes problemas de seguridad que padece la educación en Afganistán.


Me viene a la memoria una película excepcional, a mitad entre el documental y la ficción: Buda explotó por vergüenza (Premio del Jurado Infantil en Berlín 2007. Premio especial del Jurado en San Sebastián 2007) dirigida por Hana Makhalbaf…Esta emocionante, imprescindible y, sobre todo, sobrecogedora película narra la historia de Baktay, una niña de seis años que vive bajo la estatua de Buda destruida por los talibanes. Su mayor deseo es poder estudiar. A partir de ahí comienza una peripecia de la pequeña en su búsqueda de un cuaderno que le permita asistir a la clase; su camino a la escuela, asediada de niños que imitan a los talibanes y que la acosan… Todo su tesoro (material) es un simple cuaderno que guardará durante el viaje a la escuela.

No sé... cuando leo este tipo de noticias, como la que presento en esta entrada, sentado en la paz de mi sillón, escuchando los Salmos de David de Schütz (vale,… tal vez no venga a cuento hablar de Música Antigua, pero es lo que estaba escuchando al leer la noticia) me siento bastante mal. No lo puedo ni lo quiero evitar.

Tal vez los blogs no sean un espacio para crear conciencia crítica, al menos los blogs con estructura de bitácora personal, que no pretenden ningún planteamiento militante, ni nada que se le parezca. (Desde luego, esta modesta bitácora no lo pretende). Pero desde aquí, sí me gustaría, hacer un llamamiento directo para enfrentarnos con cualquier atisbo de intolerancia, de abuso, de …(llámenlo ustedes como quieran) que impide a una niña, de la edad que sea, asistir a la escuela. Creo que es nuestro deber ciudadano: Oponernos activamente frente a estos abusos. Y exponer nuestra postura, abiertamente: sin mojigaterías políticas ni complejos timoratos (cuán repugnante resulta la autocensura que el pensamiento políticamente correcto nos impone en estos temas, para no caer en una suerte de “etnocentrismo”…)

Un último apunte, y aunque no ha sido el punto central del desarrollo de esta entrada, aunque sí el nuclear, me permito recomendar una obra que ofrece una visión muy equilibrada y documentada sobre los talibanes, como forma del islamismo político, en Asia: Los talibán, de Ahmed Rashid (Ed. Península)”. No tiene desperdicio.


6 comentarios:

Miss Calamity dijo...

Pues justo a mí me ha sucedido lo mismo que a ti. A medida que iba leyendo las citas de tu post iba recordando la misma película ("Buda explotó por vergüenza"). Recomendadísima.

Es una lástima que aún hoy en día ser mujer en este mundo sea estar una posición de inferioridad. ¿Tan peligrosas nos ven algunos como para no dejarnos crecer e independizarnos?

Nos queda tanto por lo que luchar aún...

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, pensar que personas que se creen cultas clamen por el respeto de esas "culturas" puede llevarnos a desconfiar de la humanidad.

Por lo menos debemos denunciarlo permanentemente.

Saludos

janys dijo...

Hola Rogelio; en verdad este caso es triste y muchas veces cerramos los ojos ante la situción que nos presentas y que viven muchas mujeres; no sólo en Afganistán; en Mèxico por ejemplo hay sitios como el estado de Hidalgo donde a las mujeres las cambian por alcohol o tabaco; como miembros de este mundo hay que clamar por los derechso de los y las demás. No tienes nada que agradecer; los acontecimientos en España, relacionados con la violencia, siempre impactan acá en México; debemos ser solidarios siempre. La canción me gusta mucho. Gracias por visitarme, me agrada mucho ver tus comentarios así que no dejes de hacerlo cada vez que puedas. Te mando un beso y un abrazo desde mi León, Guanajuato querido. Hasta pronto.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Hola Rogelio! Enhorabuena por la entrada! Verdaderamente sacas a relucir uno de esos temas que sólo aparecen en las noticias cuando rocían con ácido a alguna de estas mujeres.
Acertadísima la cita del libro de Ahmed Rashid. Es un libro escalofriante e interesantísimo. Me gusta bastante este autor. Ya lo comentaremos.
Me gustaría comentar dos cosas. Por un lado, el papel de la mujer en el mundo musulmán. El debate del velo, el pañuelo, etc, etc. Hay un Documentos TV al respecto que me parece interesantísimo, y no sé cómo calificarlo (me refiero a los testimonios). No sé si lo has visto.
Por otro lado, el Afganistán del Gran Juego (segunda parte). Menudo país...Ah! Y por último recordar lo de acuerdo que estuve con una de tus entradas donde citas el artículo de Elorza sobre aquel simposio (por llamarlo de alguna manera) a propósito de la Alianza de Civilizaciones (yo la llamo "¿la qué?, ¿de qué?").

Iojanan dijo...

Después de esto, amigo Rogelio, ¿no es tiempo de exigir a los musulmanes, da igual su origen, lugar, procedencia, nivel, color o entendimiento que salgan a luchar por la libertad de otros musulmanes, es decir, otras? ¿ no es para pensar como hago yo ahora, que su silencio cómplice no hace sino allanarles el terreno de por sí liso?
El silencio de las sociedades islámicas es ofensivo para la libertad, la inteligencia, la cultura y la propia vida. Saludos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

La verdad, amigos (Cal., Rubín, Janys, Fidelio y Iiojanan)no debemos ceder ante lo inaceptable. Nos ha costado mucho conseguir el estado de respeto a la Libertad indivudual, a la igualdad de derechos hombre-mujer, etc. como para que ahora tengamos que hacernos los timoratos en aras de lo políticamente correcto.

La reflexión que haces Iojanan me parece de lo más acertada: Con excepción de algunas minorías y casos particulares, muy encomiables, estas sociedades no parecen protestar ante esta barbarie...

Lo de la alianza (¿de qué?) mejor lo dejamos aparcado para otro momento, Fidelio: hoy es un poco tarde.

Un abrazo