miércoles, 25 de febrero de 2009

El laberinto del mar

Lejos del mundanal ruido politiquero de esta España nuestra, he pasado unos días de descanso en el Algarve portugués. No ha podido ser mejor este descanso (creo que merecido).


No soy un incondicional del mar. Soy más bien de interior. No obstante esta mañana, cuando me despedía del mar del Algarve, paseando por la preciosa Praia Da Rocha, me venía a la mente un poema intenso de mi amigo Monsieur De Sans-Foy , así como la respuesta que le prometía a éste: un poema cantábrico, también, de la gran poetisa Clara Janés.

No hay hilo que descifre
el laberinto del mar
que no es trayecto el mar;
que esbozo es de lo invisible el mar,
origen, materia madre,
sin forma, sin forma, el mar;
que es deseo puro el mar,
pura posibilidad.

Clara Janés, fragmento de La indetenible quietud (En torno a Eduardo Chillida); editorial Siruela.

4 comentarios:

janys dijo...

Hola Rogelio; muy belo el poema y la descripción de tu paseo por la playa; merecido?, claro!!! es pertinente hacer un alto en la monotonía cotidiana para seguir apreciando nuestro día a día. Yo tampoco soy del mar, a pesar de ser piscis jajaja. Me interesa visitar los museos y los lugares históricos, con museos y artesanías. Te envío un beso y un abrazo. Hasta pronto.

Chess dijo...

Pues a mí dime donde firmar que me iría un mes a esa playa. Qué maravilla y qué pinta de tranquilidad transmite. :)

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, qué maravillas. Estuve hace unos 15 años en Carvoeiro y las playas son impresionantes.

Ya ves que aquí seguimos igual de atribulados.

Salud

Muñeca de trapo dijo...

Rogelio, que maravilla, el mar, la playa, la poesía...para mi, una combinacion perfecta!.
Me alegro de tu merecido, seguro, descanso.
Un beso.

Un saludo, Rubín de Cendoya!