miércoles, 18 de febrero de 2009

Juicio contra Kaing Guek Eav


Ayer martes 17 de febrero, comenzó el juicio contra Kaing Guek Eav, alias 'Duch', el matemático del horror, uno de los líderes de los jemeres rojos que entre 1975 y 1979 asesinaron a más de dos millones de personas en Camboya. Entre ellos, varios cientos de miles de niños.

Simplemente recordemos que en sus campos de concentración, se torturaba y asesinaba a personas por "delitos" como llevar gafas o saber un idioma extranjero. Y todavía, a estas alturas de la Historia, estas atrocidades y otras masacres protagonizadas por los distintos regímenes comunistas resultan, sino desconocidas para el gran público, mucho menos conocidas en sus detalles que otras masacres (el Holocausto y otros genocidios perpetrados por el nazismo)así como otros crímenes y violaciones de Derechos Humanos (régimen de Pinochet, dictaduras militares en Argentina, etc.)

Bueno, no quiero ser injusto ni generalizar, pero tan sólo una pregunta: Antes de la distribución mundial de la gran película de Roland Joffé, The Killing Fields (Los gritos del silencio), ¿qué se contaba sobre los crímenes del régimen de Pol Pot? ¿Alguien era conciente de estas atrocidades?

2 comentarios:

José Manuel dijo...

Hola Rogelio. Está muy bien que se juzge a estos genocidas y que pagen por sus crímenes. Pero también es justo que se dé a conocer los genocidios. No es menos curioso ver a muchas personas hablando de genocidios como el de Hitler u otros regímenes y después resultan que apoyan a personas como Stalin, Mao o el propio Pol Pot. Eso es hipocresía y lo único que demuestran es que no les preocupa las víctimas sino la ideología del asesino, que si no es afín es un genocida, pero si es afín se lo merecen. Así que dependiendo de quien te mate vales más o menos. Saludos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola José Manuel y gracias por el comentario.

Más que curioso (lo de "ver a muchas personas hablando de genocidios como el de Hitler u otros regímenes y después resultan que apoyan a personas como Stalin, Mao o el propio Pol Pot"), para mí resulta repugnante.

Un abrazo.