domingo, 8 de febrero de 2009

La historia del señor Sommer.

Yo me quedé sentado en la rama, apoyando fuertemente la espalda en el tronco del abeto. No sé cómo había vuelto hasta allí. Estaba temblado, Tenía frío. De pronto se me había quitado el deseo de saltar. Me parecía ridículo. No comprendía cómo podía habérseme ocurrido una idea tan tonta: ¡suicidarme por un moco! Porque ahora acababa de ver a un hombre que estaba huyendo continuamente de la muerte.

La historia del señor Sommer – Patrick Süskind (Ed. Seix Barral).

Dotado de una excepcional técnica para el relato breve, Patrick Süskind es mucho más que un autor, digamos “técnicamente bueno”. Si su primera novela, El perfume, sorprendió por su elaborada técnica descriptiva, por su originalidad argumental, su producción posterior producción le ha revelado como un autor superdotado para el relato breve.

No sé con cuál de sus obras quedarme. Si bien, El perfume es una embriagadora experiencia literaria, llena de sensualidad, pese a lo terrible del trasfondo obsesivo de su personaje principal, sus relatos El contrabajo, La Paloma o Un combate nos desvelan dimensiones de la existencia humana, si bien recorridas por otros creadores, donde la fragilidad de ésta, sus incertidumbres y falta de referencias o certezas, cobran protagonismo casi absoluto. En este sentido, Süskind es un autor existencialista, no carente de sentido del humor a la hora, como decía, de mostrar al ser humano en toda sus contradicciones (el monólogo, El contrabajo, resume –en mi opinión- esta idea).

El señor Sommer está planteado como un relato breve, con apariencia de cuento infantil (nada más engañoso). El señor Sommer anda en silencio, deprisa, como si huyera de algo… El misterioso señor Sommer no desaparece de la vida del niño protagonista del relato, hasta que éste ha dejado de trepar a los árboles.

8 comentarios:

janys dijo...

Hola Rogelio; será interesante leer la historia del señor Sommer; he de confesarte que no he leido aun "El perfume"; entiendo que es una gran obra literaria pero no me atrevo a dar mi opinión hasta que tenga la certeza. Gracias por visitarme y dejar tu comentario en mi entrada; sabes, te extraño cuando no apareces por acá. Te mando un beso y un abrazo muy a la mexicana; es decir, sincero y con mucho afecto. Hasta pronto.

Manuel dijo...

¿Has leído "Un hombre que duerme" de Georges Perec (Anagrama)? Te lo recomiendo.
Un abrazo.

José Manuel dijo...

Hola Rogelio. Perdón por la tardanza de la contestación, pero es que he tenido unos problemillas en el ordenador. Gracias por tu comentario. He visto tu blog y me ha parecido muy interesante, ten por seguro que me pasaré de vez en cuando. Coincido contigo en varios puntos de vista que expones aquí, pero sobre todo me parece que lo expones con mucha sensatez. Saludos.

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, no he leído nada de Patrick Süskind, pero según lo cuentas ya no queda excusa para pasarse por la librería.

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Te he leído, en el blog de Monsieur, que fercuentas el norte de Cáceres. Yo también suelo ir, menos de lo que me gustaría, al pueblo de los suegros,en la sierra de Gata, de donde me surto de un buenísimo aceite de picuda cacerña del pueblo del madridista Morientes.

Saludos amigo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias Janys, de nuevo, por tu visita. Creo que cualquier relato de Süskind te va a gustar, ya verás.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Manuel.

No conozco esa obra de Perec. Sí he leído (y disfrutado) su imprescindible "La vida: instrucciones de uso". La verdad es que me encantó, de principio a fin.

Tomo nota de tu recomendación. Un fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola José Manuel.

Encantado de tu visita y gracias por el elogio (a la "sensatez").
Yo tamnbién visitaré el tuyo. Me pareció interesante.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Rubín.

Creo, como le decía a Janys más arriba, que cualquier obra de Süskind te va a gustar. La verdad es que, si Seix Barral se decidira a publiocar sus relatos cortos en un solo volumen, sería más cómodo para los compradores. Relatos como La paloma, El contrabajo, ... son muy cortitos. Eso sí: muy intensos, por otra parte.

¿El norte de Cáceres? Viajo cada dos semanas a la capital de esa maravillosa provincia y procuramos (mi novia y yo) hacer excursiones. La sierra de Gata es realmente preciosa y el aceite (el que yo conozco) no tiene precio. (Claro que para algunos elementos que usted y yo conocemos "no hay como el aceire de Lekeitio, o de Oiartzun..."-1-).
Un abrazo.


1- Ignoro si existe o no aceite en Lekeitio u Oiartzun. Usted me ha entendido la broma.