jueves, 19 de febrero de 2009

Revolutionary Road, de Sam Mendes.



La última película que he visto en la gran pantalla, este sábado pasado. ¿Qué me ha parecido? Bueno,… teniendo en cuenta mi tendencia a ser “benévolo” con los directores que se me antojan diferentes, imaginativos en su propuesta visual (American Beauty), quiero pensar que el resultado es interesante.

La película cuenta dos historias, fundamentalmente. Por una parte tenemos la de una joven pareja diferente al resto de su vecindario (Revolutionary Road, es el nombre de la urbanización en la que viven), aplastada en la vulgaridad del sueño americano, en la simplicidad de la opulencia del American way of life (que no se me malinterprete; esta es la visión de Mendes sobre los USA de los cincuenta, no la mía propiamente dicha) y, por otra, tenemos la historia de una mujer que, de la noche a la mañana, descubre que su marido ya no es el ser maravilloso que la conquistó (como novia) sino un cretino vocacional: sí, un imbécil de los que se sienten orgullosos de su propia imbecilidad.

En cierta medida, la historia de la pareja recuerda lejanamente (muy lejanamente) al argumento de los melodramas de Douglas Sirk; pero alejado del exquisito tratamiento que, por poner un ejemplo de cine contemporáneo, empleara hace pocos años Todd Haynes en Lejos del cielo. La lectura de esta América de los cincuenta instalada en una aburrida opulencia (¿asfixiante vulgaridad?) resulta en general fallida. (Me refiero a Revolutionary Road, aunque no me gusta soltar sentencias de crítico de tres al cuarto, pero es lo que opino de la película).

Pero, de cualquier manera, sí resulta reconfortante observar el duelo interpretativo de estos grandes actores, hoy en camino a su mayor grado de madurez profesional, que son Leonardo Di Caprio (su tono es sencillamente perfecto) y Kate Winslet (extraordinaria en los primeros planos y, desde luego, guapísima).

En resumen, la película está muy lejos de la contundencia formal de Camino de perdición, por poner un ejemplo, pero merece la pena… aunque decepcione un pelín.

2 comentarios:

Mike dijo...

Vale. Te hare caso y la apuntaré en mi lista de películas pendientes.

Pero si me quedo frito, tú serás el único responsable.


P.S.: Hay tiros??? :D

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No. Creo que ningún tiro.

Espero que no te quedes frito, Mike... y que, por el contrario, disfrutes de la película.

Un cordial saludo.