martes, 3 de marzo de 2009

El sirviente y su amo atravesaron toda la historia occidental moderna.

Teniendo como escudero a un campesino ilustrado, Don Quijote salió un día de su casa para luchar contra sus enemigos.

Cuento cincuenta años después, Toby Shandy convirtió su jardín en un campo de batalla; allí se entregaba a los recuerdos de su juventud guerrera, fielmente asistido por su sirviente Trim.

Éste cojeaba igual que Jacques, quien, diez años después, entretuvo a su amo durante su viaje.

Era tan terco el parlanchín como, ciento cincuenta años después, en el ejército austro-húngaro, el ordenanza Josef Schwejk, quien entretuvo y horrorizó a su amo, el lugartenienter Lukac.


Treinta años después, esperando a Godot, Vladimir y Estragón se encuentran ya solos en el escenario del mundo. El viaje ha terminado.



El sirviente y su amo atravesaron toda la historia occidental moderna.

(Milan Kundera – Extracto del prólogo a Jacques y su amo. Editado por Tusquets, colección Marginales).

7 comentarios:

janys dijo...

Parece que siempre habrá un Sancho para un Quijote; innumerables ejemplos podemos encontrar de fidelidad y templanza. Tocando el punto de mi entrada; cuando amas de verdad a alguien, lo haces sin condiciones. Amo al padre de mis hijos, al hombre que me hizo mujer, y es tanto mi afecto que lo dejé ir para que fuese feliz aunque no haya sido ya conmigo. Te mando un beso y un abrazo. Hasta pronto.

Encarna dijo...

Horas me pasaría yo hablando de Sanchos y Quijotes, de su entrañable relación y de las múltiples interpretaciones que de ella se hicieron. A mí a veces no me importaría ser uno de los dos para tener al otro al lado... qué digo, si ya soy Sancha y tengo a mi Quijote conmigo!!!!!

Iojanan dijo...

Pero todos tomamos como referente a Sancho cuando ha tenido que haberlos siempre. Sancho, en su simpleza necesaria, es la vida misma. Ellos, el Caballero de la Triste Figura y el propio Sancho son el cenit de la perfección entre un hombre y otro. Me parece precioso este recordatorio, amigo Rogelio.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Janys.

No sólo Quijote y Sancho, ... también Vladimir y Estragón o Jacques y su amo, ...o Toby Shandy viven entre nosotros.

Ánimo y un cordial saludo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

O a tu valeroso soldado Schweijk, Encarna.... ¿quíén sabe? (ja, ja, ja).

Un beso.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias Iojanan.

Yo también creo que es un recordatorio. Y no diré el clásico "modestia aparte": el mérito es de Milan Kundera, no mío.

Un abrazo.

Ernest Josep Munt dijo...

Gracias por el post que has puesto en mi blog.
Por cierto, me alegra ver que hay gente a quien le gusta Mark Rothko, que junto con Menashe Kadisman es uno de mis pintores favoritos.
( no publiques este post, era solo para darte las gracias )