lunes, 30 de marzo de 2009

Una pena en observación


(…) Los momentos en los que el alma no encierra más que un puro grito de auxilio deben ser precisamente aquellos en que Dios no puede socorrer. Igual que un hombre a punto de ahogarse al que nadie puede socorrer porque se aferra a quien lo intenta y le aprieta sin dejarle respiro. Es muy probable que nuestros propios gritos reiterados ensordezcan la voz que esperamos oír.

C.S. Lewis - Una pena en observación (Ed. Anagrama).

En 1952 la poetisa norteamericana Helen Joy Davidson Gresham, católica, divorciada y comunista, conoció a Clive Staples Lewis, ya cincuentón, soltero, católico y prestigioso intelectual británico, profesor en Oxford. De este encuentro surgió el amor, pero en poco tiempo Helen enfermó de cáncer y murió, dejando a Lewis sumido en un profundo dolor.

El vacío por la pérdida del ser amado, la impotencia, el recuerdo, la confrontación entre la fe y la búsqueda infructuosa de un sentido a tanto sufrimiento quedó retratado de manera sincera, profunda en Una pena en observación.

La espléndida película de Richard Attenborough, Tierras de penumbra, reconstruye de manera intensa y emotiva la historia de amor entre Helen y C.S. Lewis, protagonizada por un magistral Anthony Hopkins y Debra Winger que confiere credibilidad a su personaje.

Hoy he regresado, después de unos cuantos años, a esta lectura.

8 comentarios:

Manuel dijo...

¿Tiene el absurdo algún sentido?
Debemos comportarnos de manera que así sea; por encima de las circunstancias y de nosotros mismos. Vivir como si la vida nos fuera en ello.
Un abrazo.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Qué incapaz me siendo de hablar sobre la generosidad!! Y eso que mi nombre es Fidelio!! Es muy difícil después de leer-ver Tierras de Penumbra (y/o) Las crónicas de Narnia...ambientes de cuentos, niñez, inocencia y generosidad sincera ¿Nostalgia o afán de superación?

Qué difícil es dejar de mirarnos el ombligo...en el sofá!!

Gracias por la entrada de hoy. Genial!! Qué aire fresco se respira recordando a Lewis.

Muñeca de trapo dijo...

Una vez mas y todas las que hagan falta para decirte... gracias por la información, gracias por la entrada!!, preciosa de verdad.
Tomo nota del libro y la película.

...hay muchas formas de ser generoso...cuando aprendes a serlo contigo mismo, es mas fácil serlo con los demás...los cuentos, la niñez, la inocencia..eso es lo que nunca deberíamos perder los adultos.

Un abrazo.

Iojanan dijo...

Qué película más hermosa y qué profundidad puede alcanzar el alma. Precioso Rogelio, precioso

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Vivir con intensidad. Amar la vida como si quisiéramos vicvirla otra vez,... (aunque esto último es de Nietzsche).

Un fuerte abrazo, Manolo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

"Qué incapaz me siendo de hablar sobre la generosidad!!" Yo no conozco esa palabra. Paso por ser generoso y... bueno prefiero no caer en indiscreciones.

Muchas gracias por tu comentario y me alegra que te haya gustado la referencia a Lewis.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Te va a encantar la película, Muñeca de trapo. El libro es un ensayo y conviene ponerse en contexto para saborearlo mejor (no son muchas páginas, en la edición de Anagrama).

Y no tienes que agradecerme nada. Estoy encantado con tus visitas.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Me alegro de que te guste Iojanan. La película, como he comentado más arriba resulta sobrecogedora. Confieso que lloré en el cine. Desde luego, lo mejor que conozco de Attenborough.

Un abrazo, amigo.