miércoles, 1 de abril de 2009

After Dark - Haruki Murakami


(…) La música de piano de Bach suena a un volumen moderado desde un reproductor de cedés de pequeño tamaño que descansa sobre el escritorio. Suites inglesas, interpretadas por Ivo Pogorelich. Toda la sala se halla a oscuras, sólo la zona de su escritorio está iluminada por los fluorescentes del techo. La escena podría figurar en un cuadro de Edward Hopper titulado "Soledad". Pero el hombre no parece sentirse solo. Al contrario.

Haruki Murakami – Alter Dark (Ed. Tusquets).

¿Alguien da más? (Vale, tal vez exagere).

La verdad es que cuanto más me sumerjo en la obra de Murakami más necesidad tengo de ahogarme en este universo de soledad, en este vacío de comunicación, en estas situaciones que, aunque sucedan en Kioto, Osaka o Tokio, bien podrían darse en Hospilalet, Alcobendas, Madrid,... Ámsterdam, Nueva York. Seres en continua oscilación entre lo real y lo onírico discurren por este relato, lo que confiere a su narrativa cierto sabor surrealista (engañoso en cualquier caso).

Puestos a pedirle a esta maravillosa After Dark digamos que preferiría (yo) otra versión de las suites inglesas de Bach. (Sí, ya sé que no viene a cuento, pero mi carácter de melómano antiguo "ataca nuevamente"). Yo creo que no me compraría (¿jamás?) las suites inglesas interpretadas al piano. Estas obras, al igual que El clave bien temperado, las variaciones Goldberg, o las suites francesas fueron compuestas para clave y en este instrumento el magisterio de Gustav Leonhart o la sutileza de Christophe Rousset son mis referencias… Sin olvidar a Pierre Hantaï.

6 comentarios:

Fidelio en el bosque animado dijo...

Buenos días Rogelio!! Efectivamente no se puede pedir más. La escena que transmites es ya un motivo universal de la literatura. Quizá los poetas como Lorca (Poeta en NY) lo percibieron, y supongo que otros muchos antes...y por supuesto después.

No sé si será porque, a pesar de mí mismo y de mi excepticismo pseudomilitante respecto de los humanos, me gusta inyectar optimismo allí donde no lo veo, no puedo estar de acuerdo con la soledad ni con el ahogo (when all you got is hurt...esto de citarme a mí mismo me resulta hilarante y casi me produce carcajada, pero bueno).

Respeto del piano y el clave, como antiguo estudiante de preparatorio de piano tengo que proclamar mi militancia por las Goldberd por Gould, El clave...del mismo o las suites inglesas, precisamente, por Pogorelich. Pero a la par, El clave y las Goldberg las descubrí con Leonhardt!

Por último (espero también la opinión de nuestro respetado Manuel) tengo cierta prevención por la crudeza de la literatura japonesa (es decir, por los tres o cuatro libros que he leído-aquí el experto...).

Pero desde luego, tu entrada me ha encantado porque, como tú dices, qué más se puede pedir en esa ambientación.

Un abrazo!!

Manuel dijo...

Una soledad que, al parecer y por sus constantes reapariciones, resulta estéticamente muy atractiva.
Murakami está más cerca de Bukovski, Hammett, Chandler o Chester Himes que de Mishima.
¿Has leido las novelas gráficas "The Watchmen" o "V de victoria"? Recomendable Alan Moore, muy en la línea de Murakami (aunque más exagerado y ochentero).
Un abrazo.

Manuel dijo...

"V de Vendetta"... Las prisas.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias Fidelio. Gracias por todo. Gracias por tus comentarios, por el enriquecimiento que das a las entradas.

Voy a ser un poco "cañero" contigo. Aunque entiendo tu amor por Gould, si escuchas las Goldberg por Pierre Hantaï (hablo de su grabación en Opus 111, creo que es del 94 -no me hagas levantarme a consultarlo... je, je-),las encontrarías arrabatadoras.

Un fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Manolo. Tu magisterio literario, cultural siempre presente en tus comentarios...

La verdad es que no he leído apenas a Alan Moore. Ha disfrutado emn cambio de Bukovski (sus poemas además resultan sobrecogedores, dentro de su estilo directo, sin concesiones); de Hammet más bien poco (sí disfruté del "halcón maltés"); sobre Yukio Mishima, aunque lejos, muy lejos de Murakami, me impresionó su sentido del patriotismo (nipón) aunque incomprensible para mí: "El sol y el acero" es un ensayo -creo- necesario, dentro del canon literario del XX.

Un fuerte abrazo, maestro.

ALTAZOR TEMBLOR DE CIELO dijo...

Para mí Murakami ha sido un descubrimeinto, claro que de momento sólo es eso, tendré que seguir con su obra (igual que cuando me dio por Amelie Nothomb ¿Te acuerdas?). Me alegro de que los Reyes Magos existan y nos hayan traído estos libros, te recuerdo que me debes un cambio.
Un beso enoooorme