martes, 7 de abril de 2009

Música en Semana Santa - Tomás Luis de Victoria (Responsorios de Tinieblas - Caligaverunt oculi mei)

Los Responsorios de Tinieblas junto con el Réquiem a seis voces son las obras que han creado la impresión moderna de Tomás Luis de Victoria como compositor. La cualidad intensa, introvertida y espiritual de ambas obras maestras resulta muy atractiva para los oídos modernos y ha generado una asociación indisoluble entre Victoria y Santa Teresa (quien, como Victoria, era natural de Ávila), Velásquez y El Greco.

La publicación que contiene los dieciocho Responsorios apareció en Roma por primera vez en 1585, bajo el título oficial de Officium Hebdomadae Sanctae. Esta publicación está formada por muchas más obras, además de los Responsorios, porque Victoria puso música no sólo a las Nueve Lecciones de las Lamentaciones del profeta Jeremías, sino que, además, compuso himnos, motetes, los Improperios, los dos grupos de coros de la Pasión y otras obras para ser interpretadas desde el Domingo de Ramos hasta el Sábado Santo. Ningún compositor renacentista de la talla de Victoria compuso un ciclo de música tan completo para la Semana Santa (…)

(…) Originariamente los Responsorios se cantaban durante las primeras horas de la mañana en los Maitines, a los que seguían los Laudes. Más adelante, los dos Oficios juntos pasaron a denominarse Tenebrae y se cantaban durante la noche del día anterior. En este oficio, la única luz que había en la iglesia provenía de un candelabro triangular que sostenía quince cirios (representando a los once apóstoles fieles, a las tres Marías y a Cristo) y de seis cirios en el altar. Apagaban un cirio al cantar cada salmo, de modo que al final del salmo decimocuarto, sólo ardía el cirio más alto (que representaba a Cristo). Durante la recitación final, el Cántico de Zacarías, los seis cirios en el altar también se apagaban uno por uno hasta que, cuando terminaba el oficio de los Laudes, el único cirio que permanecía ardiendo estaba detrás del altar. De este modo la iglesia quedaba in tenebris, en la oscuridad.

Peter Phillips, 1990.

Los Responsorios son cantados con todas las repeticiones de la liturgia, con solitas en la sección central (“versus”) y una repetición adicional desde el principio para cada tercera sección.

¿Cuál es mi versión favorita de los Responsorios de Victoria? Ésta:

Victoria – Tenebrae Resoponsories / The Tallis Scholars, directed by Peter Phillips (Gimell, 1990).

6 comentarios:

Iojanan dijo...

Tengo que decirte apreciado Rogelio, que vivo en una plaza, frente por frente de una iglesia milenaria y desde mi propia casa, natal, se llega a ver el altar mayor de esa iglesia , desde y en ella he escuchado el órgano, la flauta, el piano, de cuyo teclado fue de donde yo escuché el primer sonido en vivo de este instrumento y aunuqe no soy experto en música no dejo de sentir sus emociones como la que transmite esta pieza que nos regalas mientras te escribo . Cuanto daño han causado las religiones, pero cuanta hermosura nos regalan como contrapeso. Un saludo cordial

janys dijo...

La semana santa, tiempo de reflexión y recogimiento; desafortunadamente, la mayoría de los mexicanos lo toma como momento de fiesta, vacaciones, playa y apretujones. Me parece muy interesante lo que cuentas referente a esos responsorios, una vez más, agrego a mi cúmulo de conocimientos tus aportaciones. Gracias Rogelio; te mando un beso.

El rincón de Chiriveque dijo...

Qué gran música la de Tomás Luis de Victoria. Es maravilloso que te guste la polifonía renacentista, pocos oídos de hoy en día toleran eso. Mi favorito es Francisco Guerrero, pero el padre Victoria está muy bien también.

Un saludo y feliz semana santa. Yo me marcho a Lisboa vía Madrid jeje...

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Iojanan. Y además en Granada... ¡Qué envidia!

Es cierto: las reliigones han causado daño, o más bien el hombre en nombre de éstas. En cualquier caso la hermosura, como tú dices de su música, de su liturgia,... supone un contrapeso.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Janys.

Encantado de volverte a recibir.

Bueno, sobre el tema de que "desaafortunadamente, la mayoría de los mexicanos lo toma como momento de fiesta, vacaciones, playa y apretujones" no tiene por qué ser malo. Al final, hay muchas maneras de enterder la vida y, así como algunos prefieren el recogimiento (y no necesariamente por motivos religiosos), otros optan por un turismo de masas.

Sobre Victoria, añado que muhos contemporáneos suyos emigraron a América y compusieron piezas religiosas plenas de influencias indígenas americanas (Pedro Guerrero, García de Zéspedes, Gutiérrez de Padilla,... y tantos otros).

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Chiriveque.

Disfruta mucho de esa maravillosa ciudad: de sus fados, el la Alfama, de la Baixa, ... de todo (sí, del Chiado también), de los pastelinhos de crema, de todo...

A mí me encanta Francisco Guerrero (me refiero al compositor renacentista; el contemporánero lo tengo conozco menos). Y toda la polifonía, no sólo la española: La franco flamenca me resulta arrebatadora (Brumel, Desprez, Isaac, Pipelare,...)

Disfruta de la Semana Santa y un saludo. Te espero a la vuelta.