viernes, 15 de mayo de 2009

Claudio Monteverdi (el más grande) – Selección de grabaciones (2).


Como de costumbre, soy poco cumplidor con mis promesas blogueras. Le prometí a mi amigo Manuel continuar con Monteverdi y algunas de las grabaciones de su obra que más me gustan. Hoy le toca el turno a uno de los géneros que más cultivó y del que, entre otros, es maestro indiscutible: el madrigal.

Los libros de madrigales de Claudio Monteverdi.

Entre 1580 y 1840 Monteverdi utilizó la forma musical del madrigal en todos sus géneros. Los dos primeros libros de madrigales sacros (1587 y 1590) nos presentan un estilo musical con la vista puesta todavía atrás con unos efectos expresivos basados en imágenes musicales (suspiros, escalas ascendentes y descendentes, etc.) Algunos de los madrigales del segundo libro, además, presenta un estilo muy cercano al repertorio de las Damas de Ferrara (Concerto delle Donne).

Es en el tercer libro donde nos encontramos con un cambio estilístico notorio, más moderno. Las influencias de Giaches de Wert, en cuya música la expresión de las palabras elude ornamentaciones artificiosas para reforzar el aspecto inteligible de éstas. Monteverdi utiliza texturas homofónicas, con uso de combinaciones de voces dentro del madrigal (dúos o tríos), con las voces superiores concebidas de manera virtuosística. La imaginería musical monteverdiana realiza un mayor uso de las disonancias.

Los madrigales de los libros IV (1603) y V (1605) van todavía más allá en la renovación estilística, con una mayor explosión de todas las posibilidades expresivas y técnicas de la voz. Los textos son mayoritariamente de Guarini (Il pastor fido) y tienen una atmósfera única, plena de sensualidad.

El estilo es más refinado que en el libro III de madrigales. Algunos de éstos son de carácter trágico, con el uso sostenido de disonancias, y otros resaltan las cualidades eróticas del texto mediante el uso de cromatismos. Por otra parte seis de los madrigales del libro V incluyen una parte de bajo continuo (que se consolidará definitivamente en el barroco de cámara).

Algunos musicólogos consideran el libro VI de un estilo un tanto regresivo, manierista tal vez. Este libro consta de dos grandes ciclos de obras. El primero es un arreglo de la principal escena de LÁrianna, su conocidísimo Lamento (que aquí se transforma en madrigal a cinco voces). El otro es La Sestina, un lamento compuesto en honor de Caterina Martinelli y que es una de las mejores obras de este periodo manierista de Monteverdi, lleno de melodías expresivas y emocionantes.

A partir del libro VII Monteverdi se inspira directamente en las formas musicales del nuevo siglo. Propone una colección de madrigales de gran variedad estilística, aunque el género monódico no tiene apenas protagonismo.

El libro VIII fue el último que supervisó personalmente Monteverdi y es un manifiesto de sus teorías y técnicas musicales. Se divide en dos partes: Canti guerreri y Canti amorosi. En él se incluyen piezas tan extraordinarias como Il ballo delle ingrate, el Combatimento di Tancredo e Clorinda o Lamento della ninfa, junto a otra serie de obras menos conocidas pero que demuestran la genialidad de este compositor, su portentosa facilidad técnica, sus extraordinarias melodías,…

El editor Vicenti publicó en 1651 el noveno libro, Madrigali Canzonette, con piezas de diversas épocas creativas de Monteverdi.

En resumen (y he sido tremendamente escueto) los madrigales de Monteverdi forman el cuerpo de este género más importante de su época (señalo la exquisitez compositiva de Luca Marenzio), con un gran poder expresivo.

Algunas recomendaciones discográficas.

1. Il ballo delle ingrate / Sestina (Libro VIII). Intérpretes: Les Arts Florissants (dir. William Christie) – Harmonia Mundi.

2. Il Secondo Libro de Madrigali. Intérpretes: Concerto Italiano (dir. Rinaldo Alessandrini) – Opus 111.
Fusión íntima de voces y música en una interpretación llena de texturas sofisticadas.
3. Il Combatimento di Tancredo e Clorinda / Il Ballo delle Ingrate. Intérpretes: Concerto Italiano (dir. Rinaldo Alessandrini) – Opus 111.
Transformación del madrigal hacia un género teatral desarrollando un nuevo estilo lleno de intensidad expresiva. Esta grabación acierta en sus efectos expresivos y dramáticos requeridos.
4. Quinto Libro dei Madrigali. Intérpretes: Concerto Italiano (dir. Rinaldo Alessandrini) – Opus 111.
Los procedimientos polifóncos tradicionales ceden frente a un estilo que incide en lo dramático. Esta interpretación, como es habitual en el Concerto Italiano, está llena de expresión.
5. Quarto Libro dei Madrigali. Intérpretes: Concerto Italiano (dir. Rinaldo Alessandrini) – Opus 111.

7 comentarios:

García Francés dijo...

D. Rogelio, desde aquí se huele su enorme admiración por el maestro Monteverdi.

La verdad, nunca he sido un gran melómano, pero antes sí escuchaba algunas cosas. ¿Sabe que desde que comenceé a escribir dejé de escuchar música?

Banderas y Taifas

Tras el Barcelona-Athletic esperé a que disfrutaran los ganadores y se recompusieran los que perdieron. Que gozaran silbando los de los chiflos, rompiendo los destrozones y aguantando mecha, nosotros, los ofendidos. SIGUE...
Banderas y Taifas

Fidelio en el bosque animado dijo...

No puede vd negar que le guste Monteverdi, si señor.

Vivimos en la música algo parecido a la historia. Tendemos a estereotipar el gusto por una época y el uso social (y los programas de concierto) hacen que el público se dirija hacia un espacio temporal entre el Barroco final y el siglo XIX, que deja atrás (o de lado) estas glorias musicales. Con la Historia ocurre algo parecido. Seguimos con el tópico social de identificar lo medieval y el siglo XVII con lo negativo, el adjtivo medieval se sigue aplicando a algún castigo bárbaro o una mentalidad oscurantista. El siglo XVII es el siglo de la crisis.

Me ha encantado tu entrada. Muchas gracias Rogelio. Hoy no compro ni ABC Cultural ni Babelia! Y sobre todo, enhorabuena por transmitirnos tu pasión por este compositor. Cosa que se agradece en este ambiente de "diletantes" bieneducados. Un abrazo y gracias!!

García Francés dijo...

Buen fin de semana, amigo.

Tomen nota... y la lista DE Sastre

Tener poco tiempo para intervenir hace condensar los mensajes. Rosa Díez, en el Debate sobre el estado de la Nación, dijo: "Convoque un gran pacto de Estado, o convoque elecciones. Si no es capaz de gobernar, déjenos a los españoles decidir". SIGUE...

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janys dijo...

Hola Rogelio; te diré lo que alguna vez comenté a Fidelio; es un placer entrar a tu blog y cultivarme con información diversa; la música, como bella expresión, deja ver sentimientos, ideas, situaciones y todo aquello que conlleva su autor, es maravilloso todo lo que el ser humano hace, bueno, hablo de lo positivo. Te mando un beso

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por los dos mensajes, Don Alfredo.

Evidentemente me gusta Monteverdi, Don Claudio; me gustan los maestros antiguos. Pero también lso clásicos y los contemporáneos, y el jazz,... Música sólo hay de dos tipos (decía Keith Jarrett): la buena y la mala.

Un abrazo y paso a visitarle ahora.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias a ti, Fidelio.

Coincido plenamanente con tus comentarios acerca de los tópicos que sitúan a la Edad Media, sobre todo la Baja Edad Media y el Renacimiento, así como el primer Barroco, como piezas de museo que no pueden disfrutarse ni actualizarse con plenitud. Nada más lejos de la realidad.

La verdad es que me gusta mucho Monteverdi. Pero lejos de cualquier tendencia maximalista ("es mi favorito" y cosas por el estilo), yo sólo quería cumplir un compromiso que tengo con Manuel (me había pedido alguna recomendación discográfica sobre este autor).

Gracias como siempre y un fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias, como siempre, por tus comentarios Janys.

Tengo pensado escribir (espero que pronto) sobre la música espeñola del XVI desarrollada en el Nuevo Mundo. Y aquí la música en México, Perú etc. ocupan un lugar primordial.

UN abrazo.