viernes, 22 de mayo de 2009

Suite francesa - Irène Némirovsky

Tras decir sus oraciones, la señora Péricand abandonó la iglesia. Una vez en la calle, decidió renovar su provisión de pastas, sensiblemente mermada por su dadivosidad. Entró en una gran tienda de ultramarinos.

- No nos queda de nada, señora- le dijo la dependienta.
- ¿Cómo? ¿Ni unas galletas, ni un pastel? ¿Nada?
- Nada de nada señora. Se ha acabado todo.
- Entonces déme una libra de té de Ceilán. ¿Tampoco?
- No hay nada, señora.


Suite francesa - Irène Némirovsky (Ed. Salamandra, 2005)


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Al paso que vamos con los temas políticos de actualidad, si uno se deja llevar, al final no escribe sobre lo que de verdad le interesa… Hoy le toca el turno a Irène Némirovsky y su excepcional novela Suite francesa.

Suite francesa, retrata con un estilo elegante, pero muy preciso a la vez, la ocupación alemana de Francia, durante la Segunda Guerra Mundial. Más que un retrato histórico o político de aquel momento, la novela constituye un retrato coral sobre la desaparición de la Francia previa a la ocupación alemana, o tal vez, sobre la evocación de una Francia que pudo existir.

La sociedad francesa de Vichy, las escenas en las que ocupadores y ocupados conviven artificialmente, dentro de la debacle que constituye un mundo que huye, tras las bombas del ejército invasor, con miles de familias en la carretera, ancianos abandonados a su suerte…constituyen un retrato coral conmovedor por su agudo análisis de la condición humana.

La autora concibió Suite francesa como una obra en cinco partes, de las que sólo alcanzó a escribir dos. El descubrimiento de un manuscrito perdido (con las dos partes mencionadas) fue todo un acontecimiento en el mundo editorial europeo.


Siendo Némirovsky escritora en lengua francesa, muy reconocida, el gobierno francés de Vichy rechazó su petición de nacionalización en 1938. Finalmente, el 2 de febrero de 1939, ella y toda su familia se convirtieron al catolicismo. Aunque de poco les valió ya que el 13 de julio de 1942, Irène fue arrestada por la gendarmería francesa e internada en el campo de Pithiviers para ser deportada a Auschwitz. Murió allí, de tifus, el 17 de agosto de 1942.

Estoy terminando El maestro de almas, de esta misma autora. Alta literatura, sin lugar a dudas.

10 comentarios:

Fidelio en el bosque animado dijo...

Oscuro episodio de la Historia de Francia. Esta mañana iba pensando lo mismo, la vorágine política no nos deja pensar en otras cosas. Claro que si permaneciéramos impasibles...pues eso Vichy...

Gracias por todos los consejos literarios. Referencia esperada antes del viernes y sábado de suplementos culturales. Un abrazo!!

García Francés dijo...

¡Qué gran novela, D. Rogelio! Y que gran estafa la Francia de Vichy... pero, de eso, no les gusta hablar a los franceses, prefieren seguir insultando a los norteamericanos...

Un día para olvidar, amigos. Saludos cordiales

ETA-Batasuna a las elecciones europeas por decisión del Tribunal Constitucional

José Tomás, sastre, El rey, banderas y huelga...

Iojanan dijo...

No tienen desperdicio tus comentarios amigo Rogelio, anoto en mi libreta porque se que un día compraré este y en otra ocasión el otro. Ciertamente que la alusión a Nemirovsky y a su conversión inútil y ,tal vez desesperada, no nos quiere decir otra cosa que era judía. Un abrazo

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, recién llegado "del rural" me emociono con tu comentario sobre Suite Francesa. La tengo leída de junio de 2006.

Una maravilla.

La realidad que sofoca a los bien pensantes.

Nightcrawler dijo...

Es una de esas novelas que tengo pendientes, lo malo es que en esa lista de pendientes están unas cuantas docenas. Tu entrada, Rogelio, ha hecho subir a "Suite francesa" varios puestos en las prioridades de la lista.

Lástima de tan poco tiempo para sumergirse en la Literatura, caramba.

Saludos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias a ti, Fidelio.

(¿Referencia literaria, yo? Nada de nada. Un aficionado más).

UN fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Don Alfredo,

no le falta razón. Es curioso cómo en Francia se suele obviar este triste episodio y se adopta una postura que impide la autocrítica...

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Efectivamente, Iojanan, Némirivsky era judía. Murió en Auschwitz.

Su talento literario, afortunadamente, nunca podrá morir.

Te agradezco tus comentarios. Estoy seguro de que te va a gustar esta novela.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

HOla de nuevo, Rubín.

Te echábamos de menor, créeme.

Me alegra mucho coincidir contigo en la lectura de esta gran novela. Tu comentario final no puede ser más agudo.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Nightcrawler.

Gracias por el elogio de "hacer subir varios puestos" Suite francesa. No sé cuál será la lista pendiente de libros por leer, pero estoy seguro de que esta novela te va a gustar. La construcción de personajes creíbles en esta autora resulta prodigiosa.

Un abrazo.