domingo, 19 de julio de 2009

Descenso al caos - Ahmed Rashid



(…) Pero siete años después, la guerra contra el terrorismo liderada por Estados Unidos ha dejado a su paso un mundo más inestable del que existía en ese memorable día de 2001(*). En vez de disminuir, la amenaza que representa Al Qaeda y sus afiliados ha aumentado y se ha extendido a nuevas regiones de África, Asia y Europa, atemorizando a pueblos y gobiernos, desde Australia hasta Zanzíbar. Ni la invasión norteamericana de dos países musulmanes, ni los miles de millones de dólares invertidos, los ejércitos enteros de guardias de seguridad y las nuevas tecnologías han logrado detener a la organización original o la amenaza que representan sus múltiples copias –los jóvenes varones musulmanes sin empleo que viven en los suburbios de las ciudades británicas o francesas y que se movilizan a través de Internet.

Ahmed Rashid, Descenso al caos (Ed. Península, 2009)

Nota (*): El autor se está refiriendo al 11-S, evidentemente.


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En las últimas fechas, el conflicto afgano y su extensión a Pakistán han puesto de nuevo en el primer plano de la actualidad la naturaleza de este conflicto y su necesidad de análisis.

Afortunadamente, dentro de la (en ocasiones errática) política internacional del Presidente Obama, Afganistán y Asia Central ocupan un lugar de interés. Al menos por lo que leo en la prensa norteamericana, la actual administración USA es muy conciente de que en esta zona, Asia Central, se puede estar fraguando el próximo conflicto mundial.



En su última obra, Descenso al caos, el analista polítco Ahmed Rashid traza un análisis geopolítico inquietante sobre aspectos desconocidos (para el gran público) del amplio territorio de Asia Central. Su obra Yihad, editada también por Península, analizaba las causas históricas de los conflictos actuales de la región; las raíces de sus conflictos étnicos y el desarrollo del islamismo radical en esta región. En Los talibanes (en la priomera edición se tradujo como “Los talibán”, antes de que Lázaro Carrater lanzase un dardo certero), también del mismo autor, mostró las consecuencias que el régimen talibán para la paz mundial, y e horror de su política interior.

Pero volvamos a Descenso al caos. El leivmotiv de la obra, tal y como yo la interpreto, es la estrategia fallida en la reconstrucción del estado en Afganistán. El análisis no se detiene en explicar los errores de la Administración Bush al afrontar el ataque contra el gobierno talibán afgano y su posterior proceso de (pretendida) reconstrucción; reconstrucción fallida, finalmente.

Las directrices del secretario de defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, que en colaboración con la CIA elaboró un plan de actuación rápida en suelo afgano, con la colaboración de la Alianza del Norte (AN). La más sofisticada tecnología de poder aéreo norteamericano en combinación con la AN. Y todo ello para impedir un despliegue masivo de tropas norteamericanas en Afganistán. La colaboración con los señores de la guerra, que obtuvieron el pago de sus servicios, a través de los servicios secretos paquistaníes (ISI), fue otro de los ejes de la acción ideada por Rumsfeld.

No me voy a extender en más detalles. La obra es muy densa en datos que, aunque no resultan difíciles de imaginar, son reveladores (en este sentido, la descripción de la huida de los líderes talibanes, apoyados por agentes del ISI paquistaní -¡sí, el mismo por el que Rumsfeld había apostado como nexo para el pago a los líderes de la AN!- resulta un episodio particularmente revelador).

Otro tema que la obra detalla con profundidad es la relación de Pakistán y del gobierno de Pevez Musharraf en este conflicto. Resulta aterrador el panorama que describe Rashid sobre la inestabilidad política del país asiático, su delicado equilibrio en la relación con Occidente (más fruto del oportunismo individual de un personaje como Musharraf que de un planteamiento geopolítico sólido). La importancia de las madrassas deobandis en la formación ideológica del yihadismo terrorista está profusamente explicada, así como la debilidad del estado pakistaní a la hora de establecer una política interior coherente con las decisiones de centrales.

Pero hay otros temas, igualmente importantes, como es la reconquista del poder por los talibanes en ciertas regiones afganas y pakistaníes

Analista político y periodista, Ahmed Rashid, paquistaní, es un colaborador habitual de varios medios de prensa internacionales (CNN, Herald Tribune, BBC Online,…). Sus reflexiones geopolíticas están consideradas una referencia en el análisis político de Asia Central. Este último ensayo sobre el polvorín de Asia Central, a la luz de los acontecimientos sucedidos en la región desde el 11-S constituye un estudio muy documentado y profundo, a la vez que revelador. Muy alejado de las visiones superficiales que acostumbran pos nuestras latitudes.

16 comentarios:

El rincón de Chiriveque dijo...

Buenas Rogelio,

Lo que todo el mundo olvida fue que Bin Laden fue entrenado por los EEUU para combatir a los rusos en Afganistán... Eso por no hablar de cómo se les dejó salir de Norteamérica a todos sus familiares tan campantes.

Todo el mundo sabe lo impresentables que son los talibanes, en cualquier caso...

En fin, está muy bien que existan analistas políticos que escriban páginas sobre el polvorín afgano-pakistanés, pero si alguien pusiera fin a tanta barbarie no estaría de más tampoco.

Un abrazo, amigo.

José Manuel dijo...

Hola Rogelio ¿Qué tal?

Buen artículo y los anteriores igual, siempre aprendo contigo.

Es una lástima lo que pasa en estas zonas, lo peor es que esto nos afecta a nosotros, creo que es el mayor peligro que existe para nuestro Mundo. En fin tampoco quiero hablar más, porque tampoco soy un experto en el tema.

Saludos Rogelio.

janys dijo...

Las guerras son terribles; acabo de comentar en el blog de una mujer que espera a su esposo, soldado en Irak; es espantoso pelear por cosas tan sin sentido; creí que Obama sería más inteligente y terminaría con esto pero parece que no. A ti mi querido amigo te felicito por el reportaje, eres un estupendo escritor. He regresado y espero tener el tiempo suficiente para continuar redactando en mi blog. Un beso desde la tierra de miles de panzas verdes; hasta pronto.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Buenos días Rogelio! Bueno, coincidimos "de pé, a pá"!!

Salvando bromas, resulta tremendamente esclarecedor el libro de Rashid, y creo que muestras las claves del libro, como estamos viendo estos últimos meses: Pakistán. Ya lo había dicho RAshid por activa y por pasiva: los talibanes son pastunes, si a ello unimos el fundamentalismo...

Lo que comentas de Runsfield y compañía me recuerda mucho a aquello que dijo IKE del complejo militar industrial, y es que en las guerras de EEUU siempre se ha mezclado un componente de policía mundial y un componente de halcones de dudoso proceder. Me viene a la cabeza la cita de Kissinger: sí, son unos h.. de p..., pero son "nuestros" hijos de... Respecto de este dudoso proceder, también he pensado lo mismo: de todas las grandes potencias que han apoyado o apoyan a dictaduras o criminales de guerra, la única que se somete diaria y constantemente al juicio de la opinión pública, son los EEUU. A diferencia de China, que mata tibetanos o de la Rusia (mejor no diremos nada no vaya que nos manden azucarillos con plutonio). No digamos UK y su "espléndida" gestión colonial de Oriente Medio y Asia central.

De todos modos, como tú muy bien dices, Obama no abandona ciertos escenarios clave, a pesar de que no sepa todavía qué va a hacer en otros (bueno, esto lo digo yo). Y, en descargo de EEUU, ¿cómo se puede enfrentar uno a un movimiento como el yihadismo?

Un abrazo! Felicidades por tu entrada!

Manuel dijo...

Yo siempre me quedé con la duda de por qué Bush padre no terminó con Saddam Hussein durante la primera guerra del Golfo... ¿Porque era una pieza clave para que el endiablado castillo de naipes de Oriente Medio no terminase de venirse abajo?
Permite que no me ponga de parte de nadie. Aquí son todos bastante malos y sin matices.
Y con León Gieco canto:
"Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
que un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente".
Que te sea leve.

García Francés dijo...

Excelente entrada, D. Rogelio, perfcto análisis y documentación.

Pero permita que me vaya por lo frívolo; un gran conversador como usted aquí hubiera disfrutado.

La SER, Onda Cero y las Cenas Aurelianas

¿Qué son las Cenas Aurelianas? Muchos se preguntan lo mismo que usted y tampoco saben la respuesta. SIGUE...

La SER, Onda Cero y las Cenas Aurelianas

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Chiriveque y gracias por el comentario.

Lo cierto es que, aunque tienes razón en apuntar los episodios del pasado muyaidín y yihadista en Afganistán de Osama Bin Laden, al igual que la relación de la familia Bush con la de Bin Laden, eso sólo no lo explica todo.

Figuras como el presidente uzbeko, Islam Karimov, o el Movimiento islámico de Uzbekistán (IMA), resultan actores impresncindible en este tablero. No sólo es Washinton o Riad, las capitales donde hay que busacar las fuentes de estos coflictos, basta (según Rashid, con estudiar alguno de los más de 40 grupos terroristas que tienen como su centro de decisión el valle del Fergana.

¿Solución del problema? Rashid se moja a la hora de detallar que la estrategia que diseñaron Rumsfeld y Wolfowitz fue la de una interveción al menos coste, que no reparó en no controlar el dinero cedido al ISI (Serv Secretos de Pakistán). Y mientas tanto, el presidente afgano Karzai (amigo personal de Rashid) intentando buscar fondos para reconstruir un Estado... En fin.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

HOla José Manuel.

Gracias por tu visita y por tus comentarios. Ahora me pasaré por tu blog.

El tema que nos ocupa es uno de mis favoritos en poilítica internacional. Y trato de estar informado, nada más.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Janys y gracias por tu visita.

¿Tu crees que alguien (sea Obama u otro) es capaz de solucionar este polvorín en poco tiempo?

El libro que comento habla de que el fracaso en la reconstrucción de un estado afgano es la base del rearme talibán en la zona. Y lo mismo se podría aplicar a Pakistán.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Estoy de acuerdo contigo, de "pe a pa", Fidelio.

Al menos estas lecturas nos hacen poner el foco del análisis no sólo en Bush y sus errores, sino en la Historia de la región... que es de lo más reveladora.

(Buen comentario el tuyo, cuiando señalas el carácter pastún de los talibanes -étnicamente hablando-. Las madrasas deobandis en Pakistán: Rashid habal de más de 40.000...)

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Buena pregunta Manuel. ¿Por que S. Hussein se mantiene después de la "Primera Guerra del Golfo"? Bueno, es posible que, por aquél entonces (1991), todavía se estuviese añorando otro Sha prooccidental en la antigua Persia.

Yo también canto con vosotros lo mismo.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Ahora me paso por su casa, Don Alfredo.

Muchas gracias por el elogio.

Un abrazo, amigo.

Bárbara Paraula dijo...

Pues si este hombre le ha hecho entender algo de lo que sucede allí sin duda habrá que leerlo. A mi me gustaban la visión geopolítica que ofrecía Brzezinski en "El Gran tablero Mundial", aunque quizás demasiado centrada en los intereses imperialistas y geoestratégicos estadounidenses, por lo que nos priva de la explicación en clave interna que si parece ofrecer éste.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias por la sugerencia, Bárbara.

La verdad es que la lectura de Rashid es más que reveladora, en clave interna como usted señala. Además su estilo es ajen a cualquier tentación de proselitismo.

Gracias por la visita. UN saludo.

García Francés dijo...

D. Rogelio, ¿cuenta el libro algo de la pretendida penetración del yihadismo en Hispanoamérica? ¿Tiene usted algún dato...?

El PP no soporta más violaciones

No han pasado 48 horas y otra jauría ha violado de nuevo. Esta vez en Huelva, en manada y a una menor. Disminuida. Dos de los angelitos ya están en casa con sus papás, otro en libertad vigilada, y los cuatro restantes en un centro. De ese tipo de centros de los que se escapan cuando les viene en gana. SIGUE...

El PP no soporta más violaciones

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Buenas noches Don Alfredo.

No no cuenta nada sobre el yihadismo en hispanoamérica. Toda la obra (que yo conozco) de Rashid se sitúa en el análisis de Asia Central, básicamente.

He consultado también otras obras: Yihad de Gilles Kepel. Pero tampoco habla del tema que me comenta usted.

Si encuentro algo fiable, se lo comento.

Un abrazo, amigo.