lunes, 27 de julio de 2009

A special report on Arab World


El último número del semanario británico The Economist (July 25th-31st 2009) dedica un reportaje especial en páginas centrales al “despertar” del Mundo Árabe. Al “despertar de su sueño” (Waking from its sleep).

El reportaje no ofrece análisis realmente novedosos, al menos para aquellos que seguimos la evolución política del llamado “Mundo Árabe”, algo tan heterogéneo y dispar, que incluye naciones que van desde Mauritania, hasta Kuwait, pasando por Libia, Sudán, Yemen, Irak… (Irán, aunque nación islámica, no es una nación árabe, como ya sabemos). Sin embargoi, cuestiones como la inexistencia de un aglutinante transnacional común, más allá de la común enemistad frente a Israel, la falta de libertad política en muchas de sus naciones (y el cambio de rumbo frente a la necesidad de democracia que se advierte en las últimas Administraciones USA), así como la amenaza del islamismo político y sus derivadas, son tratados con mucho equilibrio, por los diferentes articulistas.

Ante un tema tan variado y poliédrico prefiero, al menos por hoy, no entrar en más consideraciones. Solamente me gustaría destacar un cuadro con cifras que adjunta el informe, bajo el significativo título de “Two bloody decades” (Conflictos en el Mundo Árabe desde 1990). Éstas son las cifras de muertos (sólo árabes):

Darfur (desde 2003) --> 400.000.
Conflicto civil en Argelia (1991-2002) --> 150.000 – 200.000.
Invasión de Irak (desde 2003) à 101.000 --> 109.000.
Rebelión chií en Irak (1991-1992) à 60.000 --> 100.000.
Guerra de Kuwait (1990-1991) à 24.000 --> 31.000.
Segunda intimada palestina (2000-2005) --> 5.500.
Guerra de Gaza (2009) --> 1.400.
Guerra en el Líbano (2006) --> 1.200.

Ciertas cifras cortan el aliento, ¿verdad?

10 comentarios:

El rincón de Chiriveque dijo...

Hombre Rogelio, los muertos por la invasión de Irak no creo que sólo sean achacables al mundo árabe, sino más bien al mundo de Bush y compañía, que desoyeron a Naciones Unidas y decidieron atacar, con el apoyo folklórico del gobierno español de entonces.

Distinto es la guerra de Kuwait, claramente provocada, esta vez sí, por Saddam Hussein, aunque todos sabemos que las prisas que se dio EEUU y la comunidad internacional por defender sus intereses nunca se les han dado por frenar los abusos de Marruecos hacia el Sáhara Occidental.

Qué le vamos a hacer. Un abrazo, amigo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Chiriveque.

El cuedro de cifras no refleja las muertes "achacables al mundo árabe", sino las miertes en conflictos dentro de lo que se conoce como "mundo árabe".

Evidentemente, el cuadro de cifras da para muchísimas reflexiones, como la que tú realizas sobre la última guerra de Irak.

Abrazos.

García Francés dijo...

D. Rogelio, un día tengo que contarle en mi blog alguna aventura en Beirut y Trípoli.

Nada serio como su entrada, ya sabe, más en mi estilo frivolón.

Ya conté una con Pérez Reverte en Libia, no recuerdo si la llegó usted a leer. Abrazos, amigo mío.

Manuel dijo...

No sé..., hay algo tan apocalíptico y medieval en ese cáncer que literamente está corroyendo el sosiego internacional. Una yihad y una cruzada eternas.
Shalam Maleikum.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Ma acuerdo perfectamente de la enterada en al que hablaba de su aventura en Libia ("junto a la jaima de Gaddafi") con Pérez Reverte, Don Alfredo. Vaya si la leí.

Anímese a contarnos más aventuras por esos lugares de Oriente Próximo, amigo mio.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No te falta razón Manolo. Algop apocalíptico y medieval (en el peor de los sentidos). En fin, shalon, amigo mío.

Iojanan dijo...

Independientemente de la aventura de Irak, habremos de reconocer, Rogelio, que entre chiies y sunies por no citar a otras minorías llevan en sus lomos muchas decenas de miles de muertos musulmanes y otros, no vayamos a poner en el debe occidental . Que cada cual aguante su vela, si no se equivocaron con la invasión, si se equivocaron, a mi modo de ver, con el proceso posterior; recuerdo las imágenes, y no es nada más que una anécdota, de los expolios en el museo arqueológico de Bagdag y la directora llorando y golpeando impotente a los ladrones ( que en aquel caso no eran occidentales, hay que recordarlo ) que impunes se llevaban lo que encontraban.
Por otro lado los intereses de USA no nos son ajenos, que el petroleo sea de alguna forma controlado ( que yo me río de eso ) por occidente garantiza que la política sea más o menos democrática, sólo pensar que esa materia estuviese controlada por los extremistas hace que temblemos, y seguramente de frío, porque sólo podrían calentarse en Europa los ricos, los demás a desforestar. Estas manifestaciones contra USA porque defiende, entre otras cosas, sus intereses petrolíferos no es sino tirar piedras a nuestro propio tejado, tejado que se hundirá siempre en la casa del pobre, el rico tendrá alternativas para evitar el frío. Nada es tan simple como se nos qiuere hacer parecer, nadie es del todo perverso ni por descontado angelical. Tema muy interesante, Rogelio.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Estoy muy de acuerdo con tu comentario, Iojanan. Las verdad es que el especial de The Economist se deja de tópicos (tanto "buenistas" como "satanizadores") y aborda un enfoque pragmático, bastante sereno, muy lejos del papanatismo periodístico que presiden nuestros Madia...

Desde luego "Nada es tan simple como se nos qiuere hacer parecer, nadie es del todo perverso ni por descontado angelical."

Un abrazo.

Bárbara Paraula dijo...

Yo no sé si me hubiese atrevido a poner todos esos conflictos juntitos. Mas que nada porque si los echamos a un mismo saco, tenemos que responder a las preguntas de ¿porqué? y ¿para qué? con una misma hipótesis.. y eso en extremo complicado, además de peligroso.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Bueno, Bárbara. Yo simplemente trataba de reflejar lo poliédrico del reportaje. Evidentemente, estos conflictos no se pueden meter en el mismo saco, ya que parten de realidades diferentes; aunque perteneces a este concepto geográfico cultoral llamado "Mundo Árabe".

Un cordial saludo.