martes, 29 de septiembre de 2009

La lengua de los pájaros


La semana pasada, en Orense, el poeta José Ángel Valente (poeta orensano de nacimiento y almeriense de adopción) recibió un homenaje a su trayectoria intelectual.

Bajo la batuta organizativa de la Diputación y el empeño de la violinista Raquel Rivera, ideóloga del recuerdo a José Ángel Valente, ayer comenzó en el Teatro Principal un homenaje a este escritor ourensano de nacimiento y universal de profesión, cuya obra se encuentra entre las más valiosas de la poesía contemporánea.Coincidiendo con lo que sería el 80 aniversario de su nacimiento, el evento, configurado a base de conferencias, mesas redondas, conciertos y recitales, cita en Ourense a investigadores y estudiosos dispuestos a transmitir la obra de Valente. Es, en palabras del presidente de la Diputación, José Luis Baltar, un ‘acto de xusticia’ de la ciudad con el escritor más importante que dio Ourense en su historia y que sigue siendo un gran desconocido en su tierra natal.Su viuda, Coral Valente, mos tró ayer su satisfacción por este homenaje por lo que supone, dijo, de ‘reavivar su memoria’. Y manifestó su ‘doble satisfacción’ porque se realiza ‘en su ciudad natal’.Pese a que ya han transcurrido nueve años desde su fallecimiento, la cita ourensana con la ‘Memoria sonora’ de José Angel Valente se convierte en el primer gran homenaje póstumo que recibe este poeta, Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Serán tres días en los que el Teatro Principal se convierta en testigo de su obra. El primer día arrancó con Claudio Rodríguez, director de la Cátedra Valente, quien resaltó el espíritu ‘universal, ourensano y gallego’ del escritor. La estudiosa Pilar Carrera habló de la ‘apuesta radical’ de Valente en su concepto de poesía, Carmén González de sus ‘ritmos y silencios’, y Armando Requeixo de la ‘labor creadora y orientadora’ que Valente atribuía a la crítica literaria. Finalizó con un recital.


(Fuente: La Región.)


Decía José Ángel Valente en la edición de “Palabra y materia”, que recoge la lectura pronunciada por el poeta en enero de 1999, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid lo siguiente:

Quisiera remitirme, una vez más, a lo sustancial, no renunciable introducción del Evangelio según San Juan cuyo seminal inicio es de todos conocido: “en arché en ho logos”. En el principio era el logos, es decir, el verbo, es decir, la palabra. Y la palabra estaba cerca del Dios, y Dios era la palabra. Por medio de ella todo fue creado, y nada fue creado sin ella.

José Ángel Valente (Orense, 1929 – Ginebra 2000) es uno de los poetas españoles más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Su obra poética es muy extensa y plena de matices (La memoria y los signos, Mandorla, Tres lecciones de tinieblas,…recomendaría muy especialmente su antología lírica, titulada El fulgor). Pero, de la misma manera, su obra como ensayista es importantísima: Las palabras de la tribu, La piedra y el centro y el maravilloso Variaciones sobre el pájaro y la red (fue el primer libro que leí de Valente, una de las pocas aportaciones que en mi modesta persona ha hecho la política española: el ministro Francisco Fernández Ordóñez estaba leyendo literatura mística y este ensayo en particular, en sus últimos meses de vida…).

Es precisamente en Variaciones sobre el pájaro y la red encontramos reflexiones del poeta en torno a la experiencia de los límites último que concurren en la palabra poética y la del místico, “palabra del límite, del borde o de la inminencia”, lengua poética originaria de lo sagrado en todas las tradiciones, llamada en la tradición islámica, la lengua de los pájaros.


8 comentarios:

Manuel dijo...

¿Dejà vu? Recuerda que conocer es recordar.
Dicen que cuando Ueshiba, el fundador del aikido, tuvo un satori (iluminación), sintió calor, la luz le inundó y comprendió la lengua de los pájaros. San Francisco, san Antonio, san Roge...
Disculpa mis ausencias, pero en casa estoy sin cobertura...
Chico, qué pedazo de microrrelato te marcaste en la entrada de la lluvia y el paraguas olvidado.
Te estimo, qué diablos, te quiero, Roge.
Por cierto esos calcetines parecen iguales, pero no son los mismos. Ni tú tampoco... ¡Ah, viejo Heráclito!

Fidelio en el bosque animado dijo...

Aaah! ahora la patria de nacimiento de Valente se acuerda de éeeel... No, es una broma fácil, y espero que no te moleste, Rogelio.

La entrada es una maravilla!! Cuando pueda (si no los tienes) tengo que hacerte llegar los poemas que ha ido publicando ABC Cultural o ABCD estos años. En mi modesta opinión de aprendiz, hay mucho en autores como Valente, Gil de Biedma o José Hierro. Muchísisísimo! Repito, es una entrada preciosa. Ojalá todos los días no tuviéramos otro anhelo...y no lo que nos trae la cruda realidad y los periódicos, porque, menuda semanita!! Un abrazo, y felicidades por la entrada!!

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, no puedo añadir nada mejor de lo que dice Fidelio.

Eso sí me prometo leer algo de Valente del que no tengo nada en mi estantería.

Saludos

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias, amigo mío (Manolo).

LO de otorgarme la cualidad de santo... si se lo digo a mi madre, diría que "mi hijo es un santiño".

En fin, que te agradezco tus palabras y tu aprecio. El mío hacia ti es muy grande también.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

¡¡Don Fidelio!!

La verdad es que Orense le ha dedicado un monumento conmemorativo en una de sus plazas más céntricas. En ese sentido Orense no ha ido por detrás de los acontecimientos.

La huella de Valente y, por supuesto, la de Gil de Biedma, Hierro es muy profunda. Mucho nos queda por descubrir de este periodo (al menos a mí).

Sobre tu último comentario "y no lo que nos trae la cruda realidad y los periódicos, porque, menuda semanita!!" lo tengo muy claro. De vez en cuando "pasar" de la cutrez que nos proporciona la politiquería patria es más que salidable. Manuel, en esto (en lo de pasar de estos zafios) es un maestro.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por el elogio, Rubín.

Yo creo que te va a gustar. Por su variedad, por su extensa cultura. Es un poeta (místico) imprescindible.

Los ensayos son muy buenos también. Casi siempre sobre mística.

UN fuerte abrazo.

El rincón de Chiriveque dijo...

Rogelio, nos dejas sin palabras. Impresionate, un poeta con mayúsculas, genial también la anécdota del finado Fernández Ordóñez.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias Chiriveque.

La verdad es que la anécdota de Sir Paco (Fernández Ordónñez), como así le llamaba Jaime Campmany, es verídica. Fue en el 93 ó en el 94... no lo recuierdo bien.

Valente es un poeta y ensayista fascinante. Un místico en el sentido pleno de la palabra.

UN abrazo.