viernes, 9 de octubre de 2009

Entre Foxá, Monzón, Aguirre y otras historias...


Dedicado a mi amigo Rubín, que hoy está de "cumpleaños".


Los chicos “bien” de Madrid inundaban el bar. Llevaban chaquetillas azules o de punto verdes, pantalones blancos de playa y corcon la gorra de plata galonada del Sporting batas chillonas. Algunos se tocaban Club de Bilbao.

- ¿Tú por aquí, José Félix?
- ¿Qué hay Telesforo?

Era Monzón. Un muchacho narigudo y pálido., de una finura femenina y provinciana. Se escandalizaba con las frases fuertes, oía misa todos los días y creía que era pecado bailar con las muchachas.

- ¿No conoces? José Antonio Aguirre.

Sentábase Aguirre, la nariz vasca y la pequeña boina vizcaína en la mano.

- Vengo de Bilbao.

Se golpeaba los pantalones blancos donde se modelaban abultados sus músculos de delantero centro.

Hablaba en vasco con el camarero.

- ¿Qué tal va el partido?
- Magnífico; debemos unirnos todos contra ese Madrid de chulos y organilleros.

Muchos antiguos derechistas simpatizaban con los nacionalistas por su odio a la República. Telesforo recitaba en vasco un pequeño poema:

La niebla llega hasta la barra de Bayona.
¡Oh país mío!
Te querré como los pájaros aman a los pájaros,
como los peces aman a sus crías.

- A ver otro cóctel.

Y añadía en voz baja:

Muera la República. Gora Euzkadi – todavía no se atrevía a decir askatuta.

Agustín de Foxá – Madrid de corte a checa. (Biblioteca El Mundo).

La escena es literaria. Pero bien podría ser histórica. De hecho la historia es muy similar. Me explico: tras el golpe militar del 36 (el Alzamiento, para Agustín de Foxá) buena parte del nacionalismo vasco se junta en San Juan de Luz, Bayona, Biarritz, con muchos veraneantes madrileños, no precisamente republicanos.


Sí, señores: el muera la República, que dice en voz baja el personaje de Monzón, en el espacio literario recreado por Foxá, bien podía haber sido una descripción histórica contenida en un ensayo sobre los momentos posteriores al golpe del 36.

Ése fue el "compromiso" de buena parte del nacionalismo vasco con la Segunda República. Lo describe de manera directa (por muy literario que sea su registro) Agustín de Foxá en su imprescindible (e increíblemente maltratada) novela, Madrid de corte a checa.

La primera vez que descubrí a Telesforo Monzón, uno de los fundadores de la Unidad Popular (sí, hombre, Herri Batasuna), fue en la (felizmente olvidada) revista política Punto y Hora de Euskal Herría (la editora era la misma del diario Egin: imagínense ustedes el tono de la publicación…) Dedicaba la revista un número especial a la figura de Monzón, recientemente fallecido por aquel entoncones. Se titulaba Monzón hil da (Monzón ha muerto) y, evidentemente, presentaba una hagiografía política sobre uno de los personajes más carcas, retrógrados y reaccionarios que ha dado la política vasca (eso por no entrar en otros análisis morales).

En fin, señores. Quería dedicarle esta entrada muy especialmente a mi amigo Rubín, que hoy cumple (su imprescindible rincón) 800 entradas. Casi nada.

Me venía a la memoria, amigo Rubín, la noticia que he escuchado esta mañana en la radio: la delegada de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Sevilla, Josefa Medrano (IU), ha denegado un local a los promotores de un "Homenaje literario a Agustín de Foxá en el 50 aniversario de su muerte" por "respeto a la memoria histórica". En fin,... es tarde y estoy muy cansado.


(Como sabrán la mayoría de ustedes, Agustín de Foxá estuvo vinculado a la Falange y colaboró, junto a Sánchez Mazas y Eugenio Montes, en la creación del “Cara al sol”. Destaca, entre su obra literaria – de indudable valor- El almendro y la espada, El gallo y la muerte. La obra cuyo extracto me sirve de pretexto para esta entrada, Madrid de corte a checa, es una novela de estilo brillante, de clara agilidad narrativa y, también hay que decirlo, de cierta mezquindad en algunos pasajes. Sin desmerecer la indudable calidad literaria que presenta).

7 comentarios:

Fidelio en el bosque animado dijo...

Buenas tardes Rogelio!! Me sonaba el fragmento que traías a colaçao!!

Parece mentira que no te hayas enterado. La Guerra civil fue el resultado de la perpetua conspiración de la derecha, que asesinó antes, durante la República y Guerra (in)civil y con el franquismo. Después de que el PSOE perdiera las elecciones, hubo una par de legislaturas de postfranquismo hasta que volvió la democracia. En Andalucía, como seguimos luchando contra los señoritos, tenemos democracia perpetua, de ahí actuaciones stalinistas como la tiparraca esta de IU (perdón por lo de tiparraca, si se prefiere, comisaria NKVD). Aquí en Andalucía seguimos en lucha contra la explotació permanente de la derecha, de ahí que creamos que muchos libros deberían ser quemados...en vez de leídos, como aquella película donde los bomberos quemaban libros: esta tía es una bombera, si señor!!! Deberíamos estarle agradecidos!! Y no leas tanto, hombre!

Un fuerte abrazo!!!

Anónimo dijo...

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.

Iojanan dijo...

Gracias, una vez más, Rogelio, por traer tan bien y tan a punto a Foxá, al que en la Sevilla del catetosocialismo no deben conocer, es decir, no conocen. La luz ilumina sólo a los progres y Dios en su bondad los elige a ellos, el resto de humanos vegetamos.
Gracias Foxá, por alumbrarnos a muy pocos, es cierto, sobre el nivel de inteligencia de esos paletos, aquí cabe paletas, de Sevilla, pero Sevilla es sólo un accidente, España está que se desparrama.
Un abrazo y deliciosa tu entrada.

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, gracias por la entrada, no sólo por la dedicatoria.

Lo de la memoria histórica es ya un puro cachondeo. LO malo es que siempre queda alguien que se cree las mentiras del gobierno.

El pasaje que citas con Telesforo Monzón es totalmente verosimil. Menudo personaje, no encuentro ahora donde citan encuentros con él, no es Mario Onaindia ni Recalde, seguiré buscando y si lo encuentro te lo mando.

Saludos

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias por tu comentario, Fidelio.

Sí, la verdad. Es quue no me he enterado de que vivimos en lucha permanente frente a la explotación fascista de la derecha.

Ay, Señor, Señor...

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Pues sí, Iojanan.

Es impresionante que, a estas alturas de la vida, todavía tengamos que aguantar a esta pandilla de dogmáticos que nos impiden tener un conocimieto propio de las cosas.

A mí no me resulta "simpatica" la figura de Foxá. Pero su novela me parece impreisonante. (Me pasa mucho con otros intelectuales: el caso de Richard Strauss, por ejemplo; el de Von Braum,...)

UN abrazo y gracias por tu visita.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Bueno, Rubín. La entrada estaba dedicada a ti.

La verdad es que, con sólo ver la hagiografía de Punto y Hora, me di cuenta (a pesar de que tenía 13 años) de lo carca y reaccionario que era el personaje y lo que representaba...

Ya sabes: estos chulos y organilleros de Madrid.

UN abrazo.