domingo, 11 de octubre de 2009

Guardia Civil. Con ELLOS.

ROMANCE DE LA GUARDIA CIVIL ESPAÑOLA

Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.


Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.


Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.
(…)

Federico García Lorca – Romancero Gitano.

Desde que Lorca escribiera su genial Romancero Gitano, hasta la actualidad han pasado muchos años. Casi un siglo.

La imagen que proyectaba la Benemérita en la sociedad española estaba muy lejos del reconocimiento (casi) general que goza hoy en día.

Todavía recuerdo, al poco de iniciarse la etapa política conocida como Transición, desde posiciones –digámoslo así- de izquierda (no necesariamente radicales) se proyectaba un permanente resquemor frente a la imagen del Cuerpo. (Era particularmente insultante el chascarrillo que se extendía en conversacines cotidianas, en tono pretendidamente jocoso, de calificar al guardia como un “desertor del arado”. Que graciosillo, ¿verdad?)

Desde una perspectiva global e histórica, resulta difícil, para algunos, desvincular la imagen de la Guardia Civil de episodios lamentables como el intento de golpe de Estado, durante el 23 F. Otros casos bochornosos y tristes, delictivos, sin ningún genero de dudas, como el llamado Caso Almería (que llevó al cine Pedro Costa - GRACIAS CHIRIVEQUE-) proyectaron una imagen negativa del Cuerpo que no fue fácil contrarrestar o contrapesar. Por no hablar de diversas denuncias por torturas fundamentalmente a sospechosos etarras (denuncias que, independientemente de las iniciadas desde organizaciones proetarras, también tenían su origen en organizaciones de Derechos Humanos como AI). Recuerdo además, lo habituales que resultaban las interpelaciones parlamentarias al Ministro del Interior de turno, cada vez que se denunciaban torturas a supuestos etarras (eran habituales, repito, y no sólo por parte de diputados nacionalistas). Casos como el de la desaparición de Mikel Zabalza (1985) se asocian en mi memoria con las acusaciones del entonces diputado Marcos Vizcaya (PNV). La muerte de dos presuntos etarras en la foz de Lumbier (Navarra) en 1991 la tengo asociada con las declaraciones del entonces Lehendakari José A. Arzanza en las que exigía la necesidad de una comparecencia inmediata del Ministro del Interior, para aclara un caso “muy preocupante”… (No quiero ironizar NI MUCHO MENOS con estos casos, cuya existencia y gravedad -intolerable- dañaron indiscutiblemente la imagen del Cuerpo durante muchos años).

Lo que, hoy por hoy, resulta indiscutible (repito: indiscutible) es el compromiso de la Guardia Civil en la defensa de la seguridad ciudadana, a través de su amplia capacidad de despliegue operativo (Servicios Aéreo, SEPRONA, Servicio Marítimo, Operaciones, Tráfico,…)

En lo que se refiere a la lucha antiterrorista el trabajo y eficacia de la Guardia Civil (y, en general, de las Fuerzas de Seguridad) no ha podido ser mayor. No ha podido ser más callado. Y no siempre reconocido.

¿Cuántas veces, durante los primeros años de la Transición, tenían que soportar los familiares de guardias asesinados (en atentado terrorista) los funerales y entierros de su seres queridos sin apenas apoyo social, con limitada presencia institucional?

Actualmente vemos muy normal el apoyo sin complejos, desde casi todos los ámbitos políticos, a la labor de defensa de la seguridad que realiza el Cuerpo (digo “casi todos los ámbitos políticos”, puesto que a los nacionalistas –especialmente a los nacionalistas vascos- todavía les sigue “costando trabajo” reconocer la innegable labor de la Guardia Civil en diversos frentes, comenzando por el antiterrorista), pero, resulta increíble lo que ha costado llegar a este reconocimiento.

El camino recorrido (hasta llegar al reconocimiento generalizado de la importancia de la Guardia Civil, de su trabajo, de su impagable sacrificio humano) está lleno de incomprensión ante el trabajo callado, discreto –sacrificado- y eficaz del Cuerpo: recuerdo la falta de reconocimiento institucional por el Gobierno Vasco, tras la importantísima labor realizada durante las inundaciones en el año 83, en las que –creo recordar- dos guardias perdieron la vida en labores de rescate.

Como aportación personal vivida, en mis primeros años –inolvidables- en el País Vasco, siempre recordaré la escena que se repetía cada mañana, al salir de clase, cuando en soledad frente a un grupo de madres, acudía una –esposa de guardia- a recoger a sus dos hijos a la escuela (el hijo mayor, Jorge, amigo mío, años después me comentaba este hecho del que yo, como niño, no sabía apreciar la profunda carga de mezquindad humana que tenía la escena cotidiana). Eran otros tiempos, como decía: finales de los años setenta.

Hoy, en el día del Pilar, quiero sumarme a la iniciativa promovida de manera entusiasta y eficaz por mi amigo, Alfredo García Francés, al merecido homenaje solidario que merece este Cuerpo. Mi modesto homenaje y mi solidaridad –repito-.

Un homenaje que termina con unas palabras de agradecimiento a su labor, no siempre adecuadamente reconocida.

Muchas gracias a VOSOTROS.

Muchas gracias, Alfredo, por tu gesto inconmensurable. Amigo mío, “la que has montado”.

14 comentarios:

VerboRhea dijo...

Pues sí, afortunadamente son otros tiempos los que vivimos actualmente.
Lorca en nuestra época no escribiría ese poema, estoy segura; para referirse a la suya, ya lo hizo.
Muchos guardias de ahora ni siquiera vivieron las épocas pasadas.En cualquier caso, son los grandes desconocidos y muchas veces malmirados.
Mañana sería un buen día para acordarse de todos los guardias que dieron su vida, para mí no por la patria, sino por cuidarnos a nosotros.
Yo también tengo muchos amigos hijos de guardias.
Un saludo, me gustó tu entrada.

Miguel dijo...

Yo admiro a la guardia civil. Les toca bailar con la más fea. Y tienen una legión de personas (de una ideología muy concreta) visceralmente en contra. Pero ellos y ellas se dedican a ayudar a los habitantes de este país que se llama España, con sus errores y aciertos, y por eso, hoy quiero levantar mi grito en favor de ellos y ellas. Gente que siendo el blanco de media España, ayuda a toda España.

Un abrazo.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Me ha encantado tu entrada porque expones toda una época. Yo también había pensado, por ejemplo, en la pintura de Ramón Casas. Has enfocado muy bien el paso del tiempo y cómo han cambiado tantas cosas (a mejor). Quizás, muchos politicastros debieran dejar de sacar rentabilidad a tiempos pasados, al miedo y todo ese tipo de cosas. Pero claro, mientras les de votos...

Un fuerte abrazo, Rogelio, y felicidades por la entrada!!

Bárbara Paraula dijo...

Me ha gustado mucho Rogelio.
Coincidimos en toda la visión:

Imagen de la guardia civil, Episodios negros y televisón, necesidad de reconocimiento a su defensa de la seguridad.

Pero su manera de escribirlo tiene la gran virtud del dato y la concrección.

Es grande este D.Alfredo ¿verdad?.

Le dejo el enlace a mi homenaje

José Manuel dijo...

Muy buen reconocimiento a la Guardia Civil, creo que se lo merecen. No sólo han sido tratados injustamente, sino que lo siguen siendo. Y han dado mucho a los españoles, les deberíamos estar muy agradecidos por todo el servicio que prestan y han prestado, pero a cambio muchos sólo les dan reproches.

Bonito homenaje.

Un saludo.

janys dijo...

Hola Rogelio; sí, tu amiga "panza verde" está de regreso; los he extrañado a todos y sólo espero no ausentarme tanto para que no me olviden. Veo con gusto que me conservas en tu equipo; te mando un beso y un abrazo; hasta pronto.

El rincón de Chiriveque dijo...

Muy buen análisis querido amigo, porque analizas los pros y contras, las luces y sombras de la Guardia Civil, que nacieron estas últimas precisamente con Lorca.
Sin ánimos de ser pedante sólo decir que el director del film "El caso Almería" (que contó con la presencia de, entre otros, Antonio Banderas y el grandísimo Agustín González) fue dirigido por Pedro Costa. Creo que te has confundido con "El crimen de Cuenca"...

La mala fama que analizas es cierta, un episodio lamentable que tengo en la memoria fue el del camionero almeriense que falleció en un cuártel en unas circunstancias también muy extrañas...
Lo que no cabe duda es que nunca se debe generalizar en base a los gravísimos errores/ canalladas de unos pocos.
Se podrá criticar que es un cuerpo algo anticuado (esto ya es muy personal, pero los tricornios los encuentro decimonónicos, y eso por no hablar de que todavía utilizan el papel de calcar en su administración) pero lo que no se puede poner en duda es su labor y el riesgo continuo en el que están, amén de ser una tarea poco o nada agradecida.

Sin duda necesitan medios y más apoyo por parte de la administración y la ciudadanía...

Por cierto, ¿qué tal amigo por Alcántara?... A ver si alguna vez coincidimos en Madrid.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias por tu visita VerboRhea y, creo que -como tú bien señalas- es un buen día para acordarse de todos ellos.

UN cordial saludo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Miguel y gracias por tu visita.

Yo también pienso que globalmente la GC "se dedican a ayudar a los habitantes de este país",como tú expones. Y, desde luego, les toca bailar con la más fea.

Un cordial saludo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Mil gracias Fidelio. Y muy acertada tu cita del cuadro de Ramón Casas que es tan icónica... (eran otros tiempos).

El paso del tiempo transforma a las personas y a las Instituciones también. Y creo que la labor de la GC es impagable.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias Bárbara.

Su comentario también me ha encantado.

YO trato de ser lo más preciso posible (fíjese que, a pesar de todo, Chiriveque me cazó un error).

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Es verdad, Jose´Manuel, que "no sólo han sido tratados injustamente, sino que lo siguen siendo". Aunque, en los últimos veinte años, se ha avanzado mycho en el reconocimiento social (caso) unánime; con la excepción de algunos recalcitrantes.

Un abrazo y gracias por tu comentario.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

¡¡Te echábamos de menos, Janys!!

Ahora paso a visitar el blog de la panza verde más universal de este lado de la galaxia.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias por tu comentario. Gracias por tu precisión, también, Chiriveque (como ves, ya he corregido el error). En efecto, "se me fue la olla" y mezclé ambas películas. (El papel de Agustín González es más que sobresaliente, como siempre).

Por lo demás, creo que tu comentario es muy mesurado y lo comparto globalmente. Sólo discreparía en lo que copmentas de "que todavía utilizan el papel de calcar en su administración" ya que en los últimos años el Cuerpo ha invertido en proyectos de mejora (reingeniería, nuevas tecnologías, ERP) orientadas a sus procesos de gestión.

Por lo demás, insisto, muy de acuerdo.

En Alcántara, fenomenal. Y seguro que nos veremos en Madrid.

Un abrazo.