viernes, 30 de octubre de 2009

Recuerdo de Aránzazu


Hubo un tiempo en el que el prejuicio me pudo y me negaba a visitar esta obra monumental. Me estoy refiriendo a la Basílica de Aránzazu, situada en un paraje natural bellísimo, en la Guipúzcoa profunda, cerca de Oñate.
Me aterraba la idea de encontrarme con el (cada vez más olvidado) obispo Setién – el “obispo ante ETA”; nótese la elección preposicional empleada por el susodicho en uno de sus libros-.

Me horrorizaba la posibilidad de encontrarme con una celebración nacionalista de exaltación racial, ungida por la Gracia del Salvador. La sola idea de encontrarme con cualquiera de los burukides más (o menos) destacados del nacionalismo vasco creaba en mi voluntad inicial un efecto inhibidor contundente.

Hace cinco años se me ocurrió visitar la basílica. Fue durante las vacaciones de Navidad del 2004. Viajé desde Irún hasta Oñate y de ahí a Aránzazu. A medida que avanzaba, a pie, hacia la basílica. ¿Qué digo “basílica”? Hacia el conjunto monumental, mi sensación era cada vez más fuerte: la misma sensación que experimento cuando me encuentro ante una obra maestra (tengo muchos ejemplos de sensaciones análogas en el campo de la arquitectura: el Guggenheim de NY, La Pedrera, El pabellón de Van der Rohe en Barcelona, el edificio del BBVA en Madrid, El pabellón de Japón en la Expo 92,… hay muchos ejemplos, pera la sensación es parecida).

La sola imagen de la fachada, con esa sobrecogedora fuerza visual que emanan de del conjunto escultórico de Jorge Oteiza (su idea de apostolidad representaba por 14 figuras, de las que se ha extraído la carne interior, quedando el espacio vacío y puramente espiritual que antes ocupaba la carne), al igual que la Piedad, ubicada en el muro desnudo que se abre entre dos de las torres, las puertas de Chillida, el conjunto arquitectónico de Sáenz de Oiza.


No sé por qué, pero esta tarde me ha venid a la memoria mi primera visita a Aránzazu, allá por el 2004. (Llegue a Irún en el 79, luego tardé 25 años en visitar este conjunto monumental. Fue necesario comenzar a olvidarme de Setién y otros como él…)

19 comentarios:

Diana dijo...

Hola Rogelio
No entiendo nada tu idioma chino.
No importa.
Te mando un beso grande y buen finde.

García Francés dijo...

Nos hemos perdido muchas cosas por no contaminarnos, D. Rogelio. Debiéramos aprender de Dª Angelina y de los sindicalistas alemanes.


Angelina Jolie usa el dedo índice más que para marcar

El rincón de Chiriveque dijo...

Bueno amigo, yo era reticente a visitar el Valle de los Caídos y fui, y me gustó. Otra cosa es que lo adore como algunos botarates. Un abrazo, amigo.

Miguel dijo...

Es triste que la política pueda llegar hasta el arte. Entiendo perfectamente tus reticencias. Pero, insisto, deberíamos poner cada cosa en su lugar.

Un abrazo.

janys dijo...

Hola Rogelio; a mí me causaba problema pasar por los cementerios; me aterraba la idea y algo me producía taquicardia pero poco a poco lo superé. Te mando un saludo y mis mejores deseos siempre; hasta luego.

Calamity dijo...

El pabellón de Japón en la Expo'92. Hmmm. A mí también me pareció algo rayano a lo sobrenatural (tenía 16 años así que no sé si fue inocencia o que realmente estaba frente a algo magnífico).

Me apunto la visita a la Basílica. Muchas veces tenemos que deshacernos de nuestras capas y capas y capas de prejuicios y simplemente disfrutar, dejarnos llevar. A mí me pasó lo que a Chiriveque.

Atila el Huno dijo...

Sí, yo también me acuerdo de una Aratxa...uuuffff....mamma mia!!! ;D

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por tu visita Diana.A ver si probando con el inglés...

UN beso grande para ti también.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Genial su entrada sobre Angelina, quien -por cierto- anda de uñas últimamente con Brad (asesor paternal de su ex, Aniston).

La verdad es que me pudo el prejucio durante años y, después, triunfó la arquitectura y la escultura.

UN abrazo, Don Alfredo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

HOla Chiriveque.

A mí el Valle de los Caídos siempre me causo desasosiego. Es un mausoleo impresionante, sobrecogedor... me causa miedo.

Como muestra de arquitectura fascista (y no lo digo como peyorativo, ejemplos buenos existen en Italia, en Madrid, en Roma,...) tiene su importancia. Pero, por poner un ejemplo, y sin restarle méritos, la escultura de Ávalos está a años luz de la revelació de Oteiza.

UN fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No te falta razón, Miguel. Al final, llevaba más de 20 años perdiéndome una obra maestra.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Bueno, Janys, tengo entendido que vuestra relación con la muerte es mucho más desenfadada y alegre que en Europa. Más llena de colorido, ¿verdad?

Ahora paso a saludarte.

UN beso.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Coincido plenamete contigo, Cal, a propósito de Ando. Uno de los grandes. (UNo de mis favoritos).

Con respecto a tu reflexión del final, estoy plenamente de acuerdo.

UN beso.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

¡¡Don Atila!!

Espero que nos cuente más sobre Arantxa. Vamos, hombre, anímese.

UN abrazo.

García Francés dijo...

D. Rogelio, mi mamá recibirá ese abrazo con el mismo afecto con que usted se lo envía. Gracias, querido.

Encarna dijo...

La verdad es que es un sitio magnífico que yo descubrí gracias a ti. Me encantó ese día a pesar de lo accidentado de nuestro viaje, la basílica es impresionante, sobrecogedora

lorenrose dijo...

Precisamente estos dias estaba pensando en poner en el blog alguna pieza de Oteiza.
Hay cosas que estan por encima de cuaquier ideologia y una de ellas es el arte, el buen arte.

Un saludo Roge, espero que nos veamos pronto.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Mil gracias Encarna y un beso.

La verdad es que nos lo pasamos muy bien ese día.

Miles de besos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

¿Qué tal Loren?

A mí me encanta Oteiza. Si estudio de la forma, del espacio... ¿Que su obra es -fundamentalmente- conceptual? Vale, ¿y qué?

A mí, sólo con el conjunto escultórico de los 14 apóstoles y al Andra Mari de Aránzazu me parece más que suficiente. Es una obra maestra con plenitud de significado.

(Y afortunadamente los Setién, Arzallus y demás nada tienen que ver).

UN abrazo.