martes, 22 de diciembre de 2009

Autoexposición sistemática


La ética en todas sus formas termina en la pregunta acerca del principio del “bien”. Por simple que parezca esta pregunta, por más evidente que pueda aparecer la respuesta del hombre moralmente consciente, en verdad no puede jamás contestarse en un modo enteramente adecuado. No se puede uno atener a las morales positivas, pues cada una la contesta diversamente en cuanto al contenido. Una considera como el bien la dicha, otra la sobriedad; a su vez otras explican que la justicia es el bien, o que el amor a los hombres es e bien. En el estadio juvenil de los pueblos la valentía es tenida por ellos, la más de las veces como el bien absoluto, y en la naciente madurez del sentido común, es la disposición para el riesgo y el sacrificio en bien de la ciudad y el Estado. Así se da también una moralidad de la veracidad, una moral del respeto, una moral de la libertad y otras numerosas. Cada uno piensa haber comprendido el sentido del bien; en realidad todos comprenden, por lo visto, sólo fragmentos del mismo.

Nicolai Hartmann – Autoexposición sistemática (Editorial Tecnos; colección Clásicos del pensamiento – Madrid, 1989

Nacido en Riga, Nicolai Hartmann (1882 – 1950) se forma en el ámbito de la cultura báltica y rusa. Estudia Medicina y Filología en Dorpart (actual Estonia). Se doctora en Filosofía en Marburgo (1907). Heredero de la filosofía neokantiana, dominante en su juventud, recibe la influencia de la fenomenología de Husserl.

De sus obras, destaca Metafísica del conocimiento (1921), incluido por la fenomenología. Los Fundamentos de ontología recuperan elementos de pensamiento vinculados a la tradición filosófica occidental.

Distante de las modas de su siglo, Nicolai Hartmann defiende una philosophia perennis que aborda los problemas (insolubles) que atraviesan la historia de Occidente. Para delimitarlos se precisa de una labor humilde, lenta y constante que prescinde de pretender alcanzar una dimensión totalizadora inmediata. Así problemas éticos clásicos, cuestiones ontológicas, son abordados con una originalidad dentro de la tradición y perspectiva histórica de la filosofía occidental.

9 comentarios:

García Francés dijo...

D. Rogelio, querido, le deseo a usted y a sus visitantes, familia y amigos:

Feliz Navidad y mucha salud, trabajo y sexo, para el Nuevo 20010

Y que la realidad nos nos joda todos los abrazos pendientes.

El Gordo de la Lotería, Navidad con lucecitas y su puto buen rollito

CARLOSCC dijo...

Te deseo a ti, a tus amigos, seguidores y seres queridos, un año 2.010 y suceivos, lleno de Salud, Paz, Libertad y Felicidad.

Un fuerte abrazo.

Muñeca de trapo dijo...

Bravo Rogelio!!! como siempre, me fascinan tus entradas, ...."el bien", que verdad es que para cada persona tiene un matiz diferente...

Te deseo de todo corazón, para ti y los tuyos, una feliz Navidad y un maravilloso Año Nuevo.

Besos, muchos besos.

Atila el Huno dijo...

Herr Professor!!

Pues yo cuando tengo dudas dejo que la espada de Marte me indique el camino correcto!!

D. Rogelio, que lo pase lo mejor que pueda en estas mini vacaciones.

Un abrazo!!

Natalia Pastor dijo...

Felíz Navidad,J Rogelio.
Que pases una maravillosa Nochebuena en compañía de tu familia y seres queridos.
Un beso.

Rubín de Cendoya dijo...

Eso, Rogelio que encuentres el bien en "o rural", junto con la mayor felicidad en estos días fríos.

Un abrazo

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias Alfredo, amigo.

Feliz Navidad para usted, también.

Un fierte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias, Carlos.

Felices Fiestas y Próspero 2010.

Un abrazo.

Manuel dijo...

Me gustó esta cita acerca de la ética personal. Es tan simple, bella y dura como la Verdad:
“Cuando estamos frente a personas dignas, debemos intentar imitarlas. Cuando estamos frente a personas indignas, debemos mirarnos a nosotros mismos y corregir nuestros errores”. (Confucio).
¡Intenso 2010!