lunes, 23 de noviembre de 2009

El encuentro de Descartes con Pascal joven.

Por pura casualidad asistí ayer domingo a un acontecimiento cultural de primera magnitud (y disculpen el tópico). Se trata de la obra “Encuentro entre Descartes con Pascal joven” de Jean-Claude Brisville. Fue en el Teatro Infanta Isabel, en Madrid. La obra se había estrenado en Madrid el pasado enero, en el Teatro Español, pero por unas cosas y otras me la había perdido.

Ayer fue la última representación en Madrid (por casualidad me animé a ir). Y no me defraudó. Todo lo contrario.

El texto de Brisville desarrolla unos diáologos entre ambos filósofos, donde la dialéctica como forma discursiva se hace dominante. Una dialéctica que no está exenta de ironía, de sentido del humor y de humanidad. Diálogo entre dos sistemas de pensamiento, uno incipiente (y radical en su forma discursiva), el del joven Pascal, dominado por el jansenismo; el cartesiano, reivindicando la autonomía de la razón, frente a la Fe, pero sin renunciar a ella, maravillado por la geometría y el cálculo matemático, como fundamento paradigmático que explican las leyes del movimiento, y por ende, las leyes universales…

Austeridad en la en la puesta en escena: una mesa y dos sillas. La luz de una vela, en un segundo plano, tras los personajes, proporciona un punto segundo de fuga en la escena, Algo parecido a las atmósferas de Georges de la Tour.

Evocación de la Francia del XVII, sus claroscuros (¿faltaba Sainte Colombe?, ¿De la Tour) La Francia de ese tiempo es un universo de contrastes. La Europa del XVII es. Igualmente, un universo complejo de contrastes: el sur, barroco, papista, dorado, jesuita… tan saturado de ornamentos, de vírgenes y querubines. El norte y el este, luteranos, hugonotes, calvinistas, jansenistas, llenos de rigor y de austeridad.

Pascal, jansenista nos ha proporcionado una sugestiva definición de esta lucha sorda que tiene lugar a lo largo de todo el siglo XVII: “todo es uno, todo es diverso. ¡Cuántas naturalezas en ésta del hombre!” Pascal, como bien se refleja en este inolvidable diálogo (imaginado, reproducido) se encontraba en el corazón del conflicto.

La dirección escénica y la interpretación del gran Josep María Flotats en esta obra un acontecimiento. Algo que recordaremos durante muchos años. Su declamación, su apoderamiento de cada una de las palabras,… es muy difícil reproducir, tan siquiera, un adjetivo que le haga justicia. Junto a él, interpretando a un joven y atormentado Pascal, Albert Triola realiza un trabajo de altura Interpretativa.

Cómo me gustan estas casualidades.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Elogio de la nueva milicia templaria (II)


Entonces, ¿cuál puede ser el ideal o eficacia de una milicia, a la que yo mejor llamaría malicia, si en ella el que mata no puede menos de pecar mortalmente y el que muere ha de perecer eternamente? Porque, usando las palabras del Apóstol: el que ara, tiene que arar con esperanza, y el que trilla, con esperaza de obtener su parte.

Vosotros sabéis muy bien por experiencia que son tres las cosas que más necesita el soldado en el combate: agilidad con reflejos y precaución para defenderse, total libertad de movimientos en su cuerpo para poder desplazarse continuamente, y decisión para atacar.


Bernardo de Claraval – Elogio de la nueva milicia templaria (Biblioteca Medieval – Siruela)


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Como decía en mi entrada anterior sobre el Temple, uno de los aspectos de la Orden que más me sorprenden es el papel económico que juega en la Europa de su tiempo. Al poseer la Orden casas, tanto en Occidente como el Ultramar, permite que los cruzados obtengan dinero en Tierra Santa a cambio de un certificado de ingreso en la Tesorería de la Orden en París, Londres,… Estamos hablando de un precedente claro de la letra de cambio o, incluso, un cheque librado sobre depósito. La transferencia física de dinero y su logística asociada no es problema para el Temple, al contar a partir del siglo XIII de navíos propios.


Nos cita Régine Pernoud, en su obra “Los templarios”, el ejemplo del depósito de las joyas del Rey de Inglaterra, Enrique III, en manos de su cuñada, la Reina Margarita de Francia, al emprender éste la lucha contra su vasallo Simón de Monfort. Tras un inventario detallado de las joyas, la Reina encerró en dos arcas selladas el tesoro, y lo puso en depósito en el Temple de París. Enrique no lo recuperaría hasta diez años más tarde. Este depósito sirvió de aval para los préstamos que el Rey tuvo que solicitar durante las luchas dirigidas por él mismo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Sinfonía Turangalîla – Olivier Messiaen


La palabra Turangalîla está compuesta de dos palabras del Sánscrito y ninguna de ellas posee un significado directo o literal. Turanga significa tiempo que corre como un caballo que galopa o tiempo que fluye como la arena en un reloj (de arena); es un término que hace referencia al ritmo y al movimiento. Lîla significa juego, en el sentido divino del juego de la vida y de la muerte; también significa amor. El significado global de Turangalîla se entiendo como un himno a la alegría y una canción de amor. Pero para Messiaen esta alegría es sobrehumana, y el amor actúa como la pócima (de amor) que beben los amantes, Tristán e Isolda: fatal pero irresistible a la vez. Messiaen escribió esta composición inspirándose en el mito artúrico mencionado (Tristán e Isolda).

(Es una composición turbadora, bellísima -la Turabgalîle- clave en la evolución de la música del siglo XX, no sólo en la de Messiaen.)

Olivier Messiaen es considerado como uno de los compositores franceses más importantes del pasado siglo. Desde luego es –tal vez- el más original, aunque esto suene maximalista. Su deuda con el lenguaje musical de Debussy (su sentido del ritmo, si cromatismo) es muy clara.

Desarrolla un lenguaje armónico muy personal. Para Messiaen los sonidos son concebidos como colores. Este hecho, junto con su Fe Católica (un aspecto clave en la personalidad del compositor) produce lo que describe como un “arco iris teológico”. Su evolución musical presenta, por otra parte, un sentido del ritmo que se deriva de su estudio del lenguaje musical Hindú y Griego.

Es un lenguaje musical, el de Messiaen, que tiene un sentido orgánico o naturalista. Así las montañas son representadas musicalmente como bloques sonoros monolíticos; los pájaros se transcriben de forma imitativa en toda su obra (sin ir más lejos, dedicó 7 libros de composiciones para piano, titulados “Catálogo de pájaros”).

El gran Pierre Boulez, antiguo alumno de Olivier Messiaen, dijo en una ocasión que Messiaen no compone. Yuxtapone. En otras palabras, no existe un crecimiento orgánico real en su música sino una yuxtaposición de elementos como en un mosaico. El efecto es sobrecogedor y la música se revela como un hecho trascendente, extático, muy cercana en su sentido final a la Filosofía oriental, más centrada en el Ser, en contraposición al Devenir de la Filosofía occidental.

Es tarde y voy terminando, por donde había comenzado, por la sinfonía Turangalîla. Extraigo un fragmento de ésta: el sexto movimiento, “Jardin du sommeil dámour”:

Los dos amantes están inmersos en el sueño del amor. El jardín está lleno de luz y de sombras, de plantas llenas de colores y de pájaros de trinos melodiosos. El tiempo fluye, olvidado, los dos amantes están fuera del tiempo...

http://www.youtube.com/watch?v=54DNXjNs40c.


Disfrutadla, libres de cualquier atadura tonal, armónica. Libres de prejuicios estéticos.



Destacaré algunas otras composiciones que me gustan de Messiaen. Pero eso será mañana. Y prometo que cumpliré.

Por cierto, se me olvidaba dar una referencia discográfica de la Turangalîla. Se trata de la versión del Ricardo Chailly al frente la Royal Concertgebouw (una de mis favoritas). Intervienen el gran pianista francés Jean Yves Thibaudet y Takashi Harade, con las ondas martenot (instrumento inevitablemente ligado a la música de Messiaen). El sello es Decca y el año de grabación, 1992. En mi modesta opinión, se trata de una grabación excepcional en todos los sentidos: un auténtico monumento sonoro.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Elogio de la nueva milicia templaria (I)



Sermón exhortatorio a los caballeros templarios.

El soldado que reviste su cuerpo con la armadura de acero y su espíritu con la coraza de la fe, ése es el verdadero valiente y puede estar seguro en todo trance. Defendiéndose con esta doble armadura, no puede temer ni a los hombres ni a los demonios. Porque no se espanta ante la muerte el que la desea. Viva o muera, nada puede intimidarle a quien su vida es Cristo y su muerte una ganancia. Lucha generosamente y sin la menor zozobra por Cristo; pero también es verdad que desea morir y estar con Cristo porque le parece mejor.

Bernardo de Claraval – Elogio de la nueva milicia templaria (Biblioteca Medieval – Siruela).



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Es uno de los temas medievales que más me gustan. Sin ninguna duda.

El final del siglo XI en Occidente es un periodo clave para entender la historia de la expansión de los reinos cristianos, en Europa, norte de África, Oriente Próximo y en Tierra Santa. El concilio de Clermont que organiza el papa Urbano II (1095) proclama que el camino de la salvación de todo cristiano es la liberación de Jerusalén. Esta exhortación papal supera todas las expectativas, en la primera cruzada que toma Antioquía en 1098 y finalmente Jerusalén, el 13 de julio de 1099.

Es entre 1118 y 1119 cuando un caballero francés, Hugo de Payns (y su compañero cruzado, Godofredo de San Omer), funda la orden del temple. Pensemos que la mayoría de los caballeros cruzados, una vez concluido su voto y su participación en la cruzada, regresaba a Occidente. Los peregrinajes a Tierra Santa, conquistada Jerusalén, se vieron estimulados considerablemente. Y de la necesidad de defensa de los peregrinos algunos caballeros deciden prologar su voto. Estos caballeros se comprometen a defender a los peregrinos y a proteger los caminos que llevan a Jerusalén.

Años después, Bernardo de Claraval en el concilio de Troyes (1128) da cartas de grandeza a la orden del Temple con este sermón exhortatorio dirigido a su fundador (amigo suyo) Hugo de Payns.

En fin, señores, por hoy me detengo aquí. Es un tema que me apasiona desde hace años. Por su historia, por el protagonismo de la orden en el desarrollo de los reinos cristianos europeos durante los siglos XII, XIII y XIV; por su arquitectura, su organización jerárquica, económica (la orden inventa una especie de letra de cambio: los peregrinos o los cruzados pueden depositar bienes en sus oficinas europeas y recibir a cambio un documento que les permite recuperar este valor en Tierra Santa).

Seguiremos hablando de esta organización medieval, de monjes-guerreros, en sucesivas entradas.

Algunas referencias:

- La edición de Elogio de la nueva milicia templaria de Bernardo de Claraval, en Siruela, incluye Los Templarios de Régine Pernoud.

- Una visión completa de la historia de la Orden lo proporciona Auge y caída de los Templarios, de Alain Demurger (eed. MR).

- Sin duda Templarios: la nueva caballería de Malcom Barber es un estudio profundo sobre la significación del Temple en Historia europea en la Edad Media.






lunes, 9 de noviembre de 2009

Alejandría, siglo IV, por Alejandro Amenábar.


Escribe Werner Jaeger, en su obra capital Paideia, que la separación de la vida en la ciudad de Atenas, concentrada en el ágora, en el pnyx y en el teatro, del a del campo dio lugar al concepto de lo rústico, en contraposición al de lo ciudadano, que hizo equivalente de culto y educado. El ágora como corazón de la polis, como centro de debate, de culto, de reunión y de decisión.

Alejandro Amenábar contextualiza este concepto, lo sitúa históricamente en la Alejandría del siglo IV. Y nos describe cómo se gesta la destrucción paulatina del mundo clásico, de sus formas paganas de religiosidad, de su pasión por el saber o sabiduría (Sofía), por la penetración inexorable del cristianismo, del cristianismo oriental para ser más concretos.

La película de Amenábar nos habla de la bella Hypatia, nos habla de la invasión del monoteísmo cristiano (oriental; no perdamos este detalle) del ágora de Alejandría, nos habla de la irreductibilidad de la sabiduría filosófica y científica, frente a la Fe. Nos cuenta muchas cosas y nos las cuenta con inteligencia, lejos de cualquier simplificación tendenciosa.

Un breve inciso.

(La Biblioteca de Alejandría, fundada por fundada en el siglo III a.C. por los primeros Ptolomeos para ayudar al mantenimiento de la civilización griega en el seno de civilización egipcia que rodeaba a la ciudad alejandrina, ocupa un papel protagonista, casi nuclear como símbolo del saber occidental, como símbolo de la Filosofía, del amor a la verdad, a la búsqueda del saber. La Biblioteca de la película es la conocida como Biblioteca-hija o Biblioteca del Serapeo -por el culto pagano al Dios Serapis- es destruida a finales del siglo IV, tras el decreto del emperador Teodosio el Grande prohibiendo el culto pagano, en respuesta a una petición del patriarca Teófilo de Alejandría. Éste promovió una revuelta durante la cual el templo de Serapis resultó asaltado. Esta circunstancia es el punto de partida del la historia que nos narra Amenábar, una historia que fundamenta una inteligente crítica frente a los fundamentalismos.)

Que Amenábar haya elegido el pretexto histórico de la Alejandría de Hypatia, heredera del neoplatonismo, filósofa (esto es, amante de la sabiduría), astrónoma, apasionada del saber, supone una apuesta de riesgo. Más aún en un país como éste (me refiero a España) en el que sobran las simplificaciones históricas (en clave histérica, por cierto) cada vez que, directa o indirectamente, se habla sobre religión. La película es muy inteligente, y nada pedante –dicho sea de paso-, y reivindica la independencia del saber, de la razón, de la ciencia, frente a la creencia. Para ello, toma el pretexto histórico de las intrigas de poder del obispo de Alejandría, Cirilo, apoyado la secta paraboliana (no olvidemos que a finales del siglo III, es el monacato, como movimiento espiritual, lo que define el nuevo rostro del cristianismo; el movimiento monacal desarrolla su existencia en el marco de una vida común, de manera paralela a las comunidades cristianas regidas por los obispos). La muerte de Hypatia, al margen de la exactitud histórica del hecho en sí, representa –según la visión de Amenábar- la derrota del pensamiento libre, retratado en la película por la figura de la filósofa, por la connivencia del poder y su falso pragmatismo, a favor de los nuevos tiempos; estos nuevos tiempos en los que la creencia va a sustituir y a instrumentalizar la sabiduría a favor de la idea de Dios, de su justificación.

Por destacar algún detalle que, particularmente, me ha emocionado hablaría de las secuencias en las que Hypatia dialoga con su antecesores, como Aristarco de Samos, en la búsqueda de una explicación al movimiento de los planetas… deduciendo la forma elíptica del movimiento terrestre alrededor del sol: anticipándose casi doce siglos a las leyes de Kepler.

El lenguaje cinematográfico, su estructura narrativa, lejos de cualquier tendencia a la espectacularidad visual, es un ejemplo de puesta en escena eficaz, apoyada en una excelente dirección artística. ¿Rachel Weisz? Para mí, excelente. Le confiere a su personaje una impronta de hieratismo que la hace lejana, a pesar de su belleza física. Una lejanía aparentemente inalcanzable, como la búsqueda de la cosmovisión, o explicación del cosmos, que ella misma, heredera del neoplatonismo cuestionaba día a día.



Por favor, olvídense de los debates chorras sobre si es una película anticristiana o progre y, de veras, vayan a verla. No les dejará indiferente. Por cierto, no esperen encontrase con Gladiator (que, por otra parte, es una buena película) en “versión filosófica”…

Película inteligente en la que la protagonista última es la sabiduría (la Sofía) y la búsqueda argonáutica (que diría Aristóteles) que supone la labor del filósofo.
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P.D.: Mi amor por Hypatia, Eratóstenes, la gran Biblioteca de Alejandría, me viene de lejos. Fue gracias a Carl Sagan, excelente divulgador del saber del Cosmos, en su obra homónina, Cosmos, quien me la presentó.
El concepto de ágora lo he visto desarrollado en muchos libros que no puedo enumerar ahora. El concepto de paideia muy bien retratado en la película, sobre todo en aquellas escenas en las que la maestra muestra su saber a sus discípulos. Este concepto está muy bien desarrollado, a pesar de que la obra tiene casi un siglo en Paideia, de Werner Jaeger, editada en Fondo de Cultura Económica.
Por último, la obra Hombres, ritos, Dioses, de Francisco Díez de Velasco (ed. Trotta) desarrolla un interesante y denso estudio comparado de los principales movimientos religiosos. Constituye, a mi entender, un completo resumen de Historia de las Religiones.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Tres (breves) obituarios

La casualidad ha provocado que coincidan esta semana los fallecimientos de José Luis López Vázquez, Francisco Ayala y Claude Lévi-Strauss, figuras clave, cada una de ellas, a la hora de entender el cine (español, en el caso de López Vázquez), la filosofía y literatura española (más allá del exilio, tras la sublevación armada del 36) y la filosofía europea.

José Luis López Vázquez es, por encima de su estereotipada imagen de hombre corriente-simpático, un grandísimo actor con dimensiones clásicas, en la historia del cine español. Al igual que muchos otros actores de su generación fue capaz de interpretar diferentes registros dramáticos: desde el drama puro, hasta la tragicomedia y comedia costumbrista o no. Con independencia de su participación en trabajos menores (y olvidables, a veces), propios de la inmediatez del destape “aperturista”, o de la cutrez franquista, su legado interpretativo es inconmensurable, variado y lleno de matices.

Me vienen a la memoria muchas imágenes de López Vázquez, genial entre los geniales. Yo espero que en el cielo de los actores, dnde estará pagando la hipoteca de su pisito, pueda hacer hablar a su mudita, o casarse con la asistenta de su querida señorita. Espero que le hayan rescatado de los infiernos kafkianos de la cabina, y que vuelva pronto con la gran familia de sus admiradores, de todos aquellos que amamos el cine.

Gracias maestro.






Francisco Ayala es, la verdad, casi un desconocido para mí, más allá de algunos artículos algunos tratados sobre liberalismo, dentro de la producción del Ayala filósofo. Junto con este tema (el liberalismo) la crítica de la política como idea de poder, España… son temas que se repiten a lo largo de su producción: El problema del liberalismo (1941), Razón del mundo (1944), Tratado de sociología (1947), Tecnología y libertad (1959).

Del Ayala novelista poco conozco, con excepción de El As de Bastos (1963) o El jardín de las malicias (sencillamente delicioso).

Conocí a Ayala, como a tantos intelectuales del exilio, a través de las páginas de ABC. En sus Terceras, concretamente. Hombre pegado a la realidad, desde la perspectiva que le daba su (casi) siglo de sabiduría.

Descanse en paz.





Decir Claude Lévi-Strauss es (casi) decir estructuralismo, aunque este término per se no diga gran cosa (por la generalidad que implica) y sea necesario apellidarlo… En cualquier caso, lo original en la obra de Lévi-Strauss es la síntesis entre lingüística y antropología cuya analogía constituye la base del método estructuralista que él mismo desarrolla. De esta manera, el estructuralismo implica el estudio de las sociedades como grupos de individuos que se comunican mediante estructuras culturales, las cuales suponen formas de lenguaje que incluyen la lengua como otras formas no verbales. A destacar sus investigaciones sobre parentesco (Las estructuras elementales de parentesco), o Tristes trópicos que se concibe como un libro de viajes a pesar de que no le agradan en especial los viajes o los exploradores… Es un libro, Tristes trópicos, complejo: dice Savater, a propósito del mismo, que “buscamos lejos lo que llevamos con nosotros a través de mares y cielos; encontramos lo que no podemos traer ni rescatar, lo que ya se nos asemeja, lo que somos.

Recordando a Lévi-Strauss, mencionaría una frase que puede aplicarse muy bien hoy en día: “Bárbaro es quien cree en la barbarie”.

P.D. Qué pesaditos con la hagiografía que le están dedicando al salvador-del-mundo en tv1, en el primer aniversario de su victoria...