martes, 9 de febrero de 2010

La pista de hielo - Roberto Bolaño.


ENRIC ROSQUELLES:
Sé que cuando diga sólo contribuirá a hundirme.

Sé que cuanto diga sólo contribuirá a hundirme un poco más, no obstante permitidme hablar. No soy un monstruo, tampoco el personaje cínico ni el ser sin escrúpulos que habéis pintado con tan vivos colores. Mi apariencia física tan vez os haga reír. No importa. Hubo un tiempo en que hacía temblar a la gente. Soy gordo y no mido más de un metro sesenta y tres y soy catalán. También: soy socialista y creo en el porvenir. O creía. Perdonadme. No estoy pasando unos días muy gratos que digamos. Creía en el trabajo… y en la justicia… y en el progreso. Sé que Pilar se jactaba ante los alcaldes socialistas de la provincia de tener en su equipo a un hombre como yo. (…)

Roberto Bolaño – La pista de hielo. (Ed. Anagrama – 2009).

La última obra publicada en España de Roberto Bolaño, La pista de hielo, muestra con claridad algunos de los aspectos que definen la literatura de este indispensable autor chileno. La polifonía de personajes teje la trama que, en clave policíaca, se va sucediendo de manera ágil y precisa a la vez. La ilusión perdida, el amor, la muerte, están presentes también.


La maestría narrativa de Bolaño no tiene límites. Yo todavía lo estoy descubriendo, desde que se me ocurrió comprar no hace mucho Una novelita lumpen, que adelanta ciertas claves de su universo literario. Fue meses más tarde cuando sumergido en la lectura de la magnífica 2666 comprendí de hallarme ante una obra superior, ante una literatura que trasciende el momento, la moda, el instante,… que se pregunta por sí misma, que hace de interlocutora de los grandes novelistas (Joyce, Musil, Kafka, Pynchon, y tantos otros).

La pista de hielo tiene la apariencia de literatura ligera, tal vez por agilidad narrativa del autor, que utiliza magistralmente los recursos de la novela negra, especialmente el flashback que, en este caso, construye también las sensibilidades que conforman este soberbio fresco, esta magnífica composición polifónica de amores perdidos, de frustraciones vitales.

En fin, amigos: literatura mayor, en estado puro.

12 comentarios:

Rowen dijo...

gracias por la recomendación
besitos

Encarna dijo...

habrá que leerlo!

Natalia Pastor dijo...

Me fascinó, J.Rogelio.
Lo mismo que "Sensini" y "Los detectives salvajes" , y una colección de cuentos titulada "Llamadas telefónicas".
Bolaño,sin duda ninguna, es uno de los IMPRESCINDIBLES con mayúsculas.

Saludos.

mcanabalb dijo...

Apuntado para la lista de lecturas super recomendables!!!

P.D.
- El informe de renovables via Juan de Mariana - Gabriel Calzda en:

http://www.juandemariana.org/nota/3393/verde/promete/zapatero/cuesta/571138/

Manuel dijo...

Desconcertante ligereza, un toque Lubistsch...
"2666" será objeto de sesudos estudios en el porvernir, espero que pueda soportarlo mejor que el "Ulises" de Joyce.
Un abrazo, hermano Roge.

García Francés dijo...

Su Bolaño, crudo y afilado, bien merece una misa. A su "Sé que cuanto diga sólo contribuirá a hundirme un poco más" yo le añadiría, de Carlos Fuentes en La región más transparente, "No tengo el valor de morir por lo que digo, y, ¿para qué seguir si no lo tengo?"

D. Rogelio, siento no haber encontrado un minuto para responderle antes a su comentario en mi entrada sobre la obscenidad del gobierno.

Han pasado tantos días que sólo puedo afirmar que sus palabras son clarividentes. Son los putos amos. Y nosotros sus esclavos.
Los parias de la tierra y, ellos, los señoritos del cortijo, los de la juerga en el tablao y la barrera en los toros.

Hoy no tengo fuerzas para más. Disculpe mis preocupaciones. Un abrazo enorme, amigo mío.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias a ti por tu visita, Rowen.

Abrazos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Claro que sí, Encarnación.

UN beso.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Estamos de acuerdo, Natalia. Gracias por el comentario.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Manolo. Muchas gracias por la referencia. LO voy a bajar.


Abrazos

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Manolo (Ariza). A mí me fascina este tío. Y mira, no me había parado a ver este toque Lubistsch.

Sobre el Ulises, la verdad es que a mí me sigue encantando. Aunque el Joyce imprescindible lo encuentro en Los muertos.

Abrazos, hermano.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Usted es bienvenido siempre, Don Alfredo. Yo tanmbién tengo temporadas de menor dedicación bloguera...

Su cita de Carlos Fuentes es muy apropiada (descubrí a Fuentes por... ¡Milan Kundera!)

Y en lo referente a esta casta política, la situación no puede ver más lamenteble. Hablaremos.

UN abrazo, amigo.