lunes, 22 de marzo de 2010

Con las Damas de Blanco


(…)"Íbamos andando pacíficamente y de pronto comenzó el acto de repudio", ha relatado una de las mujeres. Eran unas 300 personas, y también había un notorio despliegue de agentes de civil y policías, que seguían de cerca los incidentes. Al principio fueron los gritos de costumbre: "vendepatrias", "gusanas, ¡viva la revolución!"; y también las habituales réplicas de las Damas: "¡viva Zapata! ¡Libertad para los presos!".

Por momentos la situación ha llegado a ser de gran tensión. Ante la negativa del grupo de mujeres a entrar en unos autobuses de la policía para evacuarlas del lugar -"esto es un secuestro", decían-, fueron obligadas a empujones, arrastradas en algunos casos, por agentes de civil y mujeres de uniforme. Al final, la policía las condujo a la casa de Laura Pollán, una de las líderes del movimiento que aglutina a más de un centenar de esposas, madres y familiares de los 53 presos del grupo de los 75 que todavía siguen en prisión.

EL PAÍS - MAURICIO VICENT La Habana 17/03/2010
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Con las armas de la verdad. Con la fuerza de su voluntad irreductible. Ellas haciendo suya la máxima de Fernando Arrabal sobre Alexander Solzhenitsyn: un héroe que se alzó prácticamente solo frente a la tiranía.

Una vez más, la prensa internacional destaca el acto de protesta (esto sí que es un ejercicio pleno y valiente de insumisión y no otras historietas) ante las oficinas del Parlamento cubano. Ellas, madres y esposas de 75 disidentes, tienen el honor de ser insultadas por la dictadura castrista y sus esbirros. La verdad es que digo “el honor” plenamente convencido. De ser una profunda satisfacción saber que estos tiranos (así como sus apoyos directos, tanto en la isla como en el mundo occidental) te insultan: "mercenarios" de Estados Unidos, es el eslogan que vocean (o vociferan) los secuaces castristas, adláteres y demás estómagos agradecidos.



Me viene a la memoria el ejercicio de matonismo que demostraron los algunos esbirros del castrismo hace algunos años, cuando le montaron una manifestación a la poetisa María Elena Cruz Varela, ante su domicilio de La Habana. Entre otras lindezas le vociferaban: “Vete María Elena, vete con un burro para que te la meta” (cosas de la rima asonante, ¿verdad?).

Poco voy a añadir a lo que reflejan diversos blogs, redes sociales, en general, noticiarios en todo el mundo sobre la valentía de estas mujeres. Una vez más, mirando hacia nuestro pasado más reciente (o lejano, recuérdese que esta dictadura lleva 52 años de vida) me sigo preguntando por qué hemos estado tanto tiempo riéndole las gracias al tirano caribeño, elogiando sus progresos sociales, haciendo oídos sordos frente a las denuncias de las víctimas,…

Afortunadamente hemos avanzado (aunque con mucha lentitud) hacia una frontera de la que no se regresa: es la frontera que marca la condena internacional firme basada, no en la mera condena institucional de los estados, sino en el repudio general de las organizaciones de derechos humanos, de la sociedad en general (me refiero a la de los países de nuestro entorno occidental). Atrás quedaron los años en los que la disidencia cubana era presentaba por nuestra inteligentsia como un grupúsculo de secuaces a sueldo de ultras exiliados en Miami. Los que estamos comenzando la cuarentena (y algunos más mayores) hemos vivido, al menos en lo que respecta a España, con la letanía cobarde, intelectualmente empobrecida (por acrítica) de que, si bien en Cuba no se respetan del todo los derechos humanos, es por las condiciones injustas del bloqueoque si hay un porcentaje altísimo de universitarios, de que si son muy felices (los cubanos, se suponía), que si los ideales de la revolución,.. en fin, el repertorio de monsergas sería interminable.

Todavía guardo en la memoria una entrevista en la televisión de José María Calviño (¿lo recuerdan? Uno de los mayores manipuladores mediáticos que ha soportado este país) al disidente, y antiguo revolucionario con Castro, Eloy Gutiérrez Menoyo, en la que se le presentaba como un radical pro Ronald Reagan (o sea, la peor derecha del mundo mundial, a saber…)
Pero, puestos a sorprendernos –a estas alturas del partido- es la sentencia que ha pontificado esta mañana el ministro de educación, Don Ángel Gabilondo. Esther Esteban preguntó a Ángel Gabilondo: “¿Usted cree que Cuba y Venezuela son unas dictaduras?” Y el Ministro contesta: “No, yo no haría esa calificación. Las dictaduras técnicamente son otra cosa y nosotros sabemos bien lo que son.”

Toma ya. Sin contarse un pelo: “las dictaduras técnicamente son otra cosa”. Puede que el adverbio “técnicamente” condicione (¿por su sustrato heideggeriano, tal vez, Ministro?) el significado de la frase que el resto de los mortales (no filósofos, aun siendo aficionados a la filosofía) no encontremos esa claridad en el bosque (¿el lichtung heideggeriano, tal vez, Ministro?).

Es inconcebible que, con todo lo que ha caído desde los tiempos de Sierra Maestra, todavía hoy personas de una solidez intelectual fuera de toda duda (pienso que el ministro Gabilondo pertenece a esta especie) se muestren reacios a definir al régimen castrista como lo que es. Una dictadura que ha determinado que casi tres millones de cubanos hayan tenido que exiliarse, amén de las penosas condiciones de vida de los agraciados que se han quedado (incluyendo, tanto a los entusiastas voluntarios que insultan a las Damas de Blanco, como aquellos que no ha podido escapar del paraíso). Es inconcebible y, desde luego, en el caso del Ministro, intolerable.
Mientras tanto, reiteramos nuestro apoyo a las Damas de Blanco y a los presos de conciencia y presos políticos en general del castrismo (que no de Cuba).

¡¡Viva Cuba Libre!!

19 comentarios:

José Manuel dijo...

Muy buen artículo Rogelio. Todo el apoyo a las Damas de Blanco, y todo los que sufren esa dictadura ( o lo que "técnicamente" sea, según Gabilondo).

Demasiada bondad desde nuestra democracia a estas atroces dictaduras, lo que me hace dudar del espíritu democrático de algunos ¿De verdad somos todos tan demócratas como decimos? Yo creo que a alguno aún le queda muchos valores democráticos que asumir...

Un abrazo.

Lola Padilla dijo...

NUestra democracia se queda en tela de juicio ante estas atrocidades.
Nos acomodamos en ella en lugar de utilizarla como un arma paraluchar por los derechos de tantas personas.
Ahora que las políticas y economías van más allá de las fronteras continentales.

Buena entrada, Rogelio, me quedo por aquí con tu permiso.

Saludos.

Natalia Pastor dijo...

Todo mi apoyo incondicional y mi cariño a las Damas de Blanco.
Lo cierto,J.Rogelio, es que ningún colectivo feminista patrio, ni la Aido, ni desde el Ministerio de Igualdad ha salido voz alguna solidarizándose con este colectivo que tantas lágrimas y sufrimiento lleva acumulado en defensa de la Libertad.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias, José Manuel.

La verdad es que tienes toda la razón: demasiad bondad hacia ese tipo de dictaduras.

Abrazos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias por tu visita, Lola.

Estamos de acuerdo con lo acomodaticio de nuestras actitudes diarias, por eso quiero destacar la valentía de estas heroínas.

Un saludo y vuelve cuando quieras.

Rowen dijo...

Sí somos demasiado buenos con quiénes son demasiado malos.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Impresionante post por completo, reflexivo y a la vez...vamos, las cosas en su sitio!

Me he quedado perplejo con las declaraciones del ministro de Educación. MEjor ni comentarlas.

TEngo curiosidad por ver cómo será la Cuba post castrista. Los que insultan, bien podrían estar cobrando la versión cubana del PER...en fin ¡Viva el relativismo y viva Gabilondo! ¡Muera la libertad! ¿no?

Monsieur de Sans-Foy dijo...

Haces muy bien, amigo Rogelio, en sonrojarnos con esta realidad que la Progresía Felizmente Gobernante ha decidido ignorar. No por insidia, no por interés: POR LÓGICA.
Porque la existencia de una "dictadura de izquierdas" es un oxímoron intolerable.
Como lo fue para la Rusia Revolucionaria la existencia de un campesinado propietario: era algo conceptualmente imposible, y por ello, cinco millones de kulaks fueron exterminados.

Hoy, la sedicente izquierda europea está lejos de esos modos brutales. Pero su sentido de la Libertad, de la Justicia, sigue siendo igual de hipócrita que en tiempos del tío Stalin (a quien, por cierto, en el PSOE siguen negándose a condenar como genocida)

Un abrazo

Monsieur

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Natalia.

No te falta razón. El hastío de la falta de coherencia (o puede que exceso de...) del ministerio de Aído resulta deleznable.

Es increíble que no digan ni una sola palabra de apoyo ante este atropello de mujeres valientes.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

NO se puede resumir mejor, Rowen.

Es deleznable.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

NO se puede resumir mejor, Rowen.

Es deleznable.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Yo también tengo mucha curiosidad por ver cómo será la Cuba post castrista, amigo Fidelio.

LO que es cierto es que llevamos 52 años riédole las gracias... aunque no sean graciosas para los reprimidos.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Cuanto tiempo, amigo Sans Foy.

No se puede decir mejor, si se trata de destacar las contradicciones de la izquierda occidental democrática. Todavía a la española le cuesta calificar de genocida a Stalin (o más bien, se niega a calificarlo como tal).

La lectura que expones sobre la lógica de la progresía resulta muy clara. Contundente, más bien. De difícil discusión.

Un abrazo.

Lola Padilla dijo...

Gracias por acompañar en un día de ayer tan triste para mi.

Pero volví, con un regalo para vosotros.

Un placer y honor tenerte en mi casa.

El rincón de Chiriveque dijo...

Sí, amigo, viva Cuba en libertad, aunque eso parece que todavía sigue siendo una entelequia. Ya te lo dije en alguna ocasión, el PSOE no condena ni condenará el régimen castrista, del mismo modo que el PP evita en lo posible condenar el franquismo para no perder al electorado nostálgico que le da el voto.
Para mí todos los dictadores son iguales, me da igual que sean de izquierdas o de derechas, son libres sólo ellos y esclavizan al pueblo, como dijo Chaplin en "The great dictador".

Muy buena tu entrada y desde luego necesaria. Mi recuerdo también para otros países del mundo que siguen todavía sin libertad.

Manuel dijo...

Esto me recuerda a Napoleón, el cerdo dictador de "Rebelión en la granja" de Orwell...
Le cito:
"Aquí todos somos iguales,
sólo que unos más iguales que otros".

Otra cosa: ¿Por qué tengo amigos tan inteligentes, generosos, apañaos, elegantones, cultooooooos...?
Responde, Nietzsche.

García Francés dijo...

Sabe usted de mi apoyo a las Damas y a su excelente entrada, D. Rogelio.

Cuando en el 2005 presenté mis libros en Miami, junto al conocido matrimonio de exiliados Gabriel y María Márquez, tuve el privilegio de contar entre el público a un grupo de señoras, representantes en Miami, de las Damas de Blanco cubanas. También estuvo un agente del CNI, sin duda aficionado a la literaura, que me felicitó efusivamente por mi charla.

Llevé una carta de apoyo para que la hicieran llegar a las Damas de Blanco de La Habana. Se la
solicité,y ella la escribió de muy buen grado, a la entonces eurodiputada Rosa Díez.

Le deseo que disfrute con su gente estos días de Semana Santa. Un abrazo, amigo mío.

Marcos Ana y enlace a blog de Santiago González

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por el comentario, José Manuel.

Llevo unos cunatos días muy liado por el trabajo y le he podido dedicar muy poco tiempo a esta bitácora.

Es cierto lo que comentas: a más de uno le quedan muchos valores por asumir.

Un abrazo.

García Francés dijo...

Amigo, ¿qué hacemos con esto? Ya es imposible seguir tragando, D. Rogelio.

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