domingo, 18 de abril de 2010

Monet y la abstracción (I)

Claude Monet - Nenúfares, 1916-1919
MONET Y LA ABSTRACCIÓN (I).

Para el movimiento moderno del periodo de entreguerras (siglo XX) la figura de Claude Monet quedó casi relegada a la de un representante genuino del impresionismo pasado. La mayoría de los pintores abstractos de entreguerras, cubistas y poscubistas compartían su admiración por Cézanne y rechazaban especialmente el impresionismo que había dominado la última década del siglo XIX.

Sin embargo, en 1945, con motivo de la exposición de monográfica dedicada a Monet, en la galería Wildenstein de Nueva Cork, el crítico Clement Greenberg escribía: “La reacción contra lo que se llamaba la carencia de forma de la pintura impresionista arrojó sombras durante algún tiempo sobre la reputación de Monet, Pisarro y Sisley. Ahora parece darse otra reacción contra aquella reacción. En sus pinturas hemos descubierto más forma de la que se había supuesto”. Esta recuperación de la obra de Monet avanzó en la misma medida que el expresionismo abstracto en Norteamérica. Finalmente, nadie duda hoy en día de la radical importancia de la obra del “impresionista” francés y su profunda trascendencia en las corrientes estéticas posteriores en torno a la abstracción.

Mark Rothko - Negro, rojo y negro, 1968

A través de un deslumbrante diálogo con artistas abstractos (y expresionistas) como Pollock, De Kooning, Clyfford Still, Barnett Newmann, Mak Rothko y otros se expone estos días esta maravillosa muestra estética, en Madrid (Museo Thyssen y Fundación Caja Madrid).


Willem De Kooning - Sin título II, 1979

No había “visitado” nunca la pintura de este artista en su condición de diálogo con el movimiento expresionista abstracto. Sin duda, lo que he visto esta mañana me ha permitido comprender un poco más las claves de ese diálogo.

No se la pierdan, amigos.

8 comentarios:

Velero dijo...

Movimiento menospreciado en sus comienzos ... toma su nombre de la misma burla que lo bautizó.

Sí, tengo el gusto de conocer a Manuel, al menos por vía internet, y de disfrutar habitualmente de su blog.

Un abrazo.

Atila el Huno dijo...

Herr Professorrrr!!

Está Usted que se sale!!, me está Usted clavando los gustos con estas dos últimas entradas....¡¡Yo tengo un Monet!!!, me encanta!!...ehhhh....bueno, en realidad es un Manué, pero clavaico al original!!

...en cuanto al Rothko...ehhhh....pa mi que le falta un hervorcillo, ¡¡estará todavía en la escuela el nene, no?

...y el De Konning...uhmmm...ehh...ya le vendría bien algo de prozac, no?

En fin, aquí en las chimbambas jaeneras es difícil ver exposiciones como esa.

Un abrazo Maestro!!

Fidelio en el bosque animado dijo...

Qué suerte! Yo tuve una experiencia similar en aquella exposición que organizaron a propósito de los Realismos modernos (Mimesis). La idea está muy bien. En cuanto a relegar a Monet frente a Cézanne. Bueno, tal vez fuera en cuanto al planteamiento ideológico y lingüístico de la pintura, pero el cuadro que traes a tu espléndida entrada es buen ejemplo de cómo Kandinsky haría una sinfonía clásica con el color (un símil algo burdo, pero creo que se me entiende). Si cogiéramos un fragmento incierto de las Ninfeas y lo expusiéramos fuera de contexto...o dentro de un recorrido por la abstracción, precisamente, de ese primer tercio de siglo...digamos que "colaría". Me ha encantado tu entrada por muchos motivos, pero sobre todo, por hacerte eco del diálogo de los "viejos" maestros y sus (sin ellos mismo saberlo)sucesores. Un fuerte abrazo!!

ALTAZOR TEMBLOR DE CIELO dijo...

Me ha encantado la entrada y la exposición. Os recomiendo a todos que intentéis visitarla, aunque como el amigo Atila viváis en las Chimbambas, merece muchísimo la pena.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No te falta razón, Velero.

Muchas gracias por tu visita.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Pues a ver si se acerca usted un día, de éstos... Rey de los Hunos.

La verdad es que si puede verla o adquirir el catálogo (el texto es impagable) no se arrepentirá.

Y, creáme que soy un apasionado del torturado Mark Rothko. Grande entre los grandes. Irrepetible.

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Efevctivamente, Fidelio: diálogo entre los maestros y sus sucesores. Es increíble la sutil ligazón entre los planteamientos estéticos, la preocupación artírica del último Monet y los caminos abstractos que surcan los expresionistas norteamericanos.Éstos últimos, liderados por europeos exiliados, son una generación única, irrepetible.

Muchas gracias por tu comentario y un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias Altazor. La verdad es que resultó fenomenal la visita.

UN beso fuerte.