lunes, 8 de noviembre de 2010

Sobre el tiempo (I)- El tiempo se escapa.

EL TIEMPO SE ESCAPA.

A pesar de ser un ordenador, HAL 9000 era tal vez el personaje más humano de 2001: una odisea en el espacio. Expresivo, ingenioso, un manojo de cables pero también de contradicciones. Hasta su muerte evocaba la de un hombre. A medida que Dave iba desconectando sus circuitos, HAL perdía sus facultades mentales una por una al tiempo que expresaba su regresión como pocos humanos lo harían. La vida constituye una compleja proeza imaginativa, la más complicada de cuantas la ciencia ha conocido. Aparece y se extingue en la penumbra de lo que hoy llamamos vida y no-vida.


Hay quien encuentra paralelismos entre los límites del tiempo y los de la vida. Del mismo modo que la vida surge de la organización de moléculas inertes, quizás el tiempo también emerja desde una realidad atemporal que, en algún modo, adquiere un orden. Un mundo dotado de tiempo exhibe una estructura de enorme complejidad. El tiempo indica cuándo ocurren los acontecimientos, cuánto duran y en qué orden se suceden. Quizás semejante estructura temporal haya surgido de manera autónoma. Y lo que puede hacerse, también puede deshacerse. Se esa estructura se desmoronase, el tiempo se desmoronaría.

Desde ese punto de vista, la muerte del tiempo no resultaría más paradójica que la desaparición de cualquier otro sistema complejo. Uno a uno, el tiempo perdería sus rasgos distintivos y cruzaría la penumbra de la existencia a la no existencia.



Lo primero en desaparecer podría ser la unidireccionalidad, la flecha que apunta del pasado al futuro. Desde el siglo XX se reconoce que esa flecha no es una propiedad del tiempo en sí, sino de la materia. El tiempo es intrínsecamente bidireccional, y la flecha que percibimos no es más que la evolución de la materia desde un estado de orden hacia otro caótico.

Se ha especulado con que la fecha del tiempo podría invertirse, con lo que el universo comenzaría a ordenarse. Pero para las criaturas mortales, cuya existencia depende de una flecha del tiempo orientada “hacia delante”, semejante inversión supondría un final del tiempo tan contundente como una muerte térmica.


George Musser - ¿Puede terminar el tiempo? (Artículo contenido en el número monográfico “Fin.” Publicado por Investigación y Ciencia – Noviembre de 2010).

22 comentarios:

janys dijo...

Si Rogelio, el tiempo se escapa pero también nos da la oportunidad de reencontrar a las buenas personas, a los amigos. Te me habías desaparecido; me alegra tanto verte. Gracias por pasar a mi espacio, espero sigamos en contacto. Te mando un fuerte abrazo desde mi México querido. Hasta pronto

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, desde mi más absoluta incapacidad para entender esas cosas, me atrevo a preguntar qué pasaría si en lugar de que el "tempus fugit" el tiempo se nos rebota encima.

Quizás ha llegado esa hora pues se nos aparece Felipe con su guerra y nuestro Txus Eguiguren con los pactos otra vez.

Un saludo amigo

Velero dijo...

En uno de los últimos congresos de Física, para tomar una determinación sobre la existencia o no del tiempo, se vieron obligados a decidir por votación, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo. ¿El resultado? Un 52% de los integrantes votaron que sí, mientras que el restante 48% votaron que no.

En ese tema me muevo en un tono más bien escéptico,y parafraseando a Protágoras,"el hombre es la medida de todas las cosas",pienso que el tiempo se agotará cuando lo haga el ser humano, ya que, como tantos otros, es un concepto inventado por éste.

Saludos, Rogelio.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Encantado de volver a verte en mis páginas, Janys. Un fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Creo, amigo Rubín, que el fenómeno político al que te estás refieriendo está mucho mejhor erxplicado desde Hercáclito o Nietzsche (el eterno retorno)...

Parece mentira que hayan pasado más de 30 años desde los primeros, digámoslo así, "contactos".

UN abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No te falta razón, Velero, en introducir un tono escéptico en este debate. Sin embargo, y a pesar de los debates epistemológicos asociados a la moderna cosmología, los avances que se han producido en los últimos cincuenta años han sido espectaculares.

Yo simplemente me dejo llevar por estas investigaciones. Y trato de entenderlas.

UN abrazo y gracias por tu comentario.

mcanabalb dijo...

oe, oe, que bueno que estas de vuelta siempre con muy buenos textos.

A seguir asi!!!

Calamity dijo...

Pues, primero de todo, que me encanta leerte de nuevo. ;-) Y segundo, venía a decir lo mismo que Velero recordándonos a Protágoras. Os parecerá una chorrada, pero esta mañana me preguntaba si mi perro -que tiene 13 años y medio- será consciente de la edad que tiene y del poco tiempo que le queda ya de vida... No lo creo. Sólo los humanos nos fijamos en el tiempo, lo medimos, lo estudiamos, le damos forma... Cuando nuestra especie ya no esté aquí tal vez el tiempo ya no sea algo tan importante...

Atila el Huno dijo...

D. Rogelio!!

Pues...ehhh....estooo...por aquí el tiempo...malo malo, que casi se me vuela el toldo!!

Y eso no es lo peor!! es que además son las 00:27 y me he quedao sin tiempo...que es horica ya de irse al catre.

saludos atemporales!!

Anele dijo...

Los humanos tenemos una necesidad natural de contar el tiempo ya sea de forma númerica en lunas o en estaciones, al fin de al cabo la vida en si misma es tiempo.

En el momento que tenemos conciencia que la vida es nacer y morir las filosofias sobre el tiempo carecen de importancia.

Mi blog no es tiempo, solamente espacio.

Saludos.
;)

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Bienvenido sea Vd., Señor Don J. Rogelio Rodríguez ,a esta sección ANDANTE, en el Blog Revista de Don Alfredo García Francés. Conocía yo ya el gran descubrimiento que hizo Mendelsohn, con La Pasión según San Mateo. Creo que eso marcó un hito en la música y, a partir de ese acontecimiento, Johann Sebastian Bach entró en nuestras vidas de forma solemne.
Es Bach mi músico preferido y, entre sus obras, las Cantatas todas, incluyendo Oratorios, Pasiones, y Misas.

También creo que a la Pasión según San Mateo puede aplicársele perfectamente aquello que dijo Swinburne hablando de La Orestíada de Esquilo:

Is the greatest achievement of the human mind.

Aprovecho la oportunidad para honrar la memoria de mi madre [R.I.P.] que, en su funeral, hace ya casi una década, escuchó el Coro Inicial de la Cantata BWV11, Himmelsfahrtsoratorium, de Johann Sebastián Bach, en la versión de Nikolaus Harnoncourt. Fue una maravilla: en ese momento casi llegué a volver a creer en Dios.

Reciba Vd. un afectuoso saludo.

Antonio Martín Ortiz

Miguel dijo...

Bueno, el problema del tiempo no tiene solución en esta dimensión. Para poder entenderlo tenemos que entrar en el espacio multidimensional.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias spor tu visita, Manolo.

Te recomiendo el último número de Revista de Occidente, fundada -como sabes- por tu amado Ortega...

Abrazos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Cal.

Un placer volver a leer tus comentarios.

Es interesante tu regflexión sobre el tiempo. Nos obliga a oprganizarnos, a establecer relaciones, ... pero también es cierto que constituye una dimensión más dentro del multiuniverso. Desde la relatividad general hasta las supercuerdas. Y lo realmente sobrecogedor es la relación existente entre tiempo y materia.

En fin, el tema es fascinante. Prometo traer más artículos.

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Saludos fuera de tiempo, retrasados, Rey de los Hunos.

Creo que a usted le gustaría tener a mano un agujero blanco que le llevara a un universo de batallas contra la sucia Roma y reestableciera el sabio dominio de los mal llamados Bárbaros.

Abrazos.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Gracias por tu comentario Anele.

Yo, por el contrario, entiendo que el tiempo es la más fascinante de las dimensiones. Articula nuestras relaciones con la naturaleza, con el cosmos,nos permite relativizar nuestra experiencia y, si nos convertimos en aliados suyos, tenemos una experiencia vital más rica.

UN cordial saludo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Es cierto Miguel. Y este labertinto intrincado de multinuniversos paralelos (branas)sus relaciones y las dimensiones que conllevan resulta de lo más sugestivo. De momento la teoría en su formulaciómn matemática es muy elegante. Veremos hasta donde nos leha el SLAC del CERN.

UN abrazo y gracias por tu comentario.

El rincón de Chiriveque dijo...

Hola Rogelio, dichosos los ojos. Me ha encantado tu post, con ese halo de misterio que sin duda promete. No me gusta, empero, 2001.Odisea en el espacio. Bajo mi punto de vista, me resulta cargante y pretenciosa, pero conste que es una visión personal.

Un abrazo.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amigo Don Rogelio,

Vengo aquí desde el Blog REVISTA de Don Alfredo García Francés. Veo que es Vd. un hombre de lo más interesante y más culto que existe, y sus conocimientos de música me deslumbran. Ahora resulta, además, que Vd. es todo un filósofo, con esa disertación sobre la dirección del tiempo, que bien podría interesarle hasta al mismo Martin Heidegger (Vide Sein und Zeit).

Con sus teorías, las de Vd., me remite Vd. a los filósofos griegos, fundamentalmente a Heráclito con su Πάντα ῥεῖ [Panta rhéi] (Todo cambia, todo fluye), y al mismo Nietzsche con su eterno retorno. De verdad que su texto es de lo más profundo que he leído en los últimos tiempos.

¿Qué pasaría si el tiempo cambia de dirección?
¿Volveríamos a revivir lo ya vivido, pero de forma inversa?

Mi pensamiento y mi capacidad no dan para más que admirar sus conocimientos y su gran capacidad para plantear nuevos temas.

A partir de ahora le seguiré con asiduidad.

Hay una cosa, entre otras, que nos une: la pasión por Johann Sebastian Bach, y el seguimiento de la creación de Nikolaus Harnoncourt y Gustav Leonhardt, dedicados durante veinte años a editar las Cantatas de Bach. Lo que me resulta extraño de estos dos directores es que hayan desechado las que ellos no creen que son auténticas y no hayan terminado la colección en TELDEC incluyendo también las Cantatas Profanas, que son sublimes todas.

Reciba un afectuoso saludo,

Antonio Martín Ortiz

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Don Rogelio,

Le dejo aquí también el comentario que he dejado en el Blog REVISTA de Don Alfredo.

Un abrazo,
Antonio


A ver, amigos y amigas, qué os parece la Beliebte Annen Polka, Opus 137, de Johann Strauss Senior, interpretada por la orquesta y con nobles caballos danzando al son de la música.

Aquí la tenéis: pìnchad aquí mismo.

Antonio

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Hola Chiriveque.

¡Cuánto "tiempo"!

La verdad es que he estadio muy liado con temas del trabajo durate el mes de septiembre, sobre todo. Pero, en fin, es importante recuperar algo de "tiempo" para seguir reflexionando sobre otras cuestiones y, desde luego, compartirlas con los amigos.

¿Qué takl tú? Esta noche me doy una vuelta por tu bitácora.

Un fuerte abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por su comentario, Don Antonio. Viniendo de quien viene, de usted, me siento de verdad muy halagado.

Créame que yo me limito simplemente a plasmar mis inquietudes en esta bitácora. En particular, y si hablamos de la entrada en cuestión "El tiempo se escapa" el texo procede de un artículo publicado en la revista "Investigación y Ciencia" en su número de noviembre de 2010.

El tema del tiempo es uno de los que más me interesa dentro de los debates filosóficos y cosmológicos de la historia del pensamiento occidental.

Me hace especial ilusión que este texto le haya recordado a Heidegger. Éste es sin duda uno de los autores que le han conferido un tratamiento más original al concepto del tiempo. Y, lo más "curioso", dentro de su habitual esquema de pensamiento en el que la interlocución con los clásicos constituía una pieza clave del mismo: las "preguntas" a Parménides.

El último número de Revista de Occidente dedica una serie de artículos dedicados el la reflexión sobre el tiempo. Se dan cita Einteien, el propio Heidegger y Bergson, entre otros.

Por último y comn respecto a nuestra pasión común por Bach, lo único que tengo que decirle es que suscribo íntegramente su admiración por Leonhart y Harnoncourt. Sin lugar a dudas, dos titanes de la interpretación (en el sentido plenamente hermeneútico) de este colosal universo (¿infinito?) de la música del Cantor de Sto. Tomás. Por otra parte los trabajos en los últimos 20 años de artistas como P. Herreweghe (Harmonia Mundi) o John Eliot Gardniner (Archiv o Soli Deo Gloria) presentan habitualmenet un nivel de ejecución muy difícil de superar (en mi opinión).

Un afectuoso saludo y muchas gracias por sus comentarios.