viernes, 10 de diciembre de 2010

Relatos del Kolimá


El último punto –y el más extendido-por le que se fusilaba a un sinfín de personas era por “incumplimiento de la norma”. En el campo se fusilaba por este delito a brigadas enteras. Cosa que se hacía también con un fundamento teórico. Por entonces, en todo el país, en fábrica y talleres, la producción del torno “guiaba” el plan estatal- En la Kolimá de los prisioneros, la “mina” guiaba” el plan quinquenal, y la carretilla y el pico eran su juego de medidas.
¡El plan estatal es nuestra ley! El incumplimiento del plan estatal, un crimen contrarrevolucionario. ¡Y aquellos que no cumplían la norma se iban “a la luna”, al otro mundo!

El tercer vendaval mortífero, que se llevó más vidas de presos que los dos primeros juntos, fue la mortandad general causada por el hambre, las palizas y las enfermedades. En este tercer vendaval desempeñaron un papel definitivo los hampones, los comunes, los “amigos del pueblo”.

Varlam Shalámov – Relatos del Kolimá (Volumen III – El artista de la pala). Ed. Minúscula.


Varlán Shamolov (Vólogda 1907 – Moscú 1982) fue detenido y condenado a tres años de trabajo en un campo en los Urales. Su delito, difundir el testamento de Lenin, en la que se criticaba los métodos terribles de Stalin.

En 1937 fue detenido de nuevo y condenado a cinco años de trabajo en la región de Kolimá (Liberia). En 1943 fue acusado de propaganda antisoviética y sentenciado a permanecer en Siberia (para ser “reeducado”, ¡cómo no!) diez años más…

Autor de una extensa y reconocida obra poética, su colección narrativa “Relatos de Kolimá” es una obra estremecedora. Incluso para lectores que, después de pasar por la experiencia literaria de Solzhenitsyn.

Obras como “Relatos de Kolimá” suponen una aportación literaria de singular dimensión ética. Porque la recuperación de las voces de las víctimas anónimas (esas que nunca serán consideradas como héroes) es una necesidad moral. Literaria y moral.

La colección Paisajes narrados de Editorial Minúscula es un acierto editorial (“mayúsculo”) que nos acerca a territorios narrativos poco usuales (Gertrude Stein, Joseph Roth, Basara…)Seguiremos atentos a este importante proyecto.

6 comentarios:

Atila el Huno dijo...

D. Rogelio!!

Qué más da como se hagan llamar; son los mismos perros con distinto collar...y nosotros sus garimpeiros!!

Un abrazo!!

José Antonio del Pozo dijo...

Hola, Rogelio: es que los Relatos del Kolimá deberían ser muchísimo más conocidos. Revelan la verdad del comunismo en acción. Te felicito por ayudar a difundirlos y por tu excelente blog que acabo de conocer. Muy parecidas preguntas me hago (en el mío) como tú a lo de la militarización del espacio aéreo: yo creo que los controladores mordieron el cebo del anzuelo de la marrulleriá programada. Así no se habla durante un tiempo de las pensiones, los recortes, el despilfarro, la ruina de Aena, las privatizaciones, además del peligroso camino que abre a la militarización de otros coflictos. Se atreven con todo. Enhorabuena por el blog:Te seguiré. Saludos

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No le falta razón, Rey de los Hunos. Pero con excepción de Solzhenitsyn muy pocos autores víctimas del Gulag han tenido repercusión en occidente.

Abrazos, amigo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Buenas tardes José Antonio y muchas gracias por tu comentario.

La verdad es que el libro es impresionante. Y creíamos haberlo descubierto "todo" con Archipiélago Gulag, pero estos relatos del Kolimá descubren una realidad durísima de la represión del totalitarismo soviético.

Ahora me paso por tu blog. Pero te anticipo que, desde luego, la "gestión" política de la crisis de los controladores se ha relizado con criterios de oportunismo. De eso cabe muy poca duda.

Un cordial saludo.

Nela dijo...

Reconozco mi ignorancia, nunca había oído hablar de estos relatos
Ha sido un enorme placer descubrir este blog y más poder leerlo
Besos
nela

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Muchas gracias por tu visita y comentario Nela.

Recibe un cordiual saludo.